Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Voy siguiendo fiel, fiel a la piel

Supo evitar el suelo y ver su fin. Dejó caer su ego y aprendió, así, a ver cómo se entera y ser anormal; reírse de sus penas y a ir por ir.
Quiso caminar y sacó de la mochila todo el karma. El camino se llenó todo de barro. Los zapatos le pesaban como anclas, pero tuvo condición para no hundirse nunca.
Pudo comprender que prefiere el que no hace al que destruye. Lo del miedo que te imponen con mentiras; mentiras que no duran para siempre. Entendió que el "para siempre", siempre se termina.

Amo mi país. Detesto a quienes gobiernan. Me parece patético que para buscar "controlar" algo, en vez de reprimirlo o tomar medidas para prevenirlo, lo faciliten. Me indigna todo el tema de la legalización de la marihuana y, sobre todo, la despenalización del aborto. Lo primero por obvias razones; no entiendo cómo utilizan la excusa de que es para disminuir el narcotráfico, como si la marihuana fuera lo único o lo peor que se trafica; hasta fármacos son objeto de eso y ni siquiera es controlado, no sé qué les hace pensar que teniendo un registro de quienes consumen marihuana y suministrándoles por mes una cierta cantidad, van a lograr algo positivo, realmente no lo entiendo y nadie me ha hecho cambiar de postura hasta el momento, no lo considero imposible tampoco pero nadie tiene fundamentos que me hagan pensar lo contrario a lo que hoy mantengo.

Lo segundo no me entra en la cabeza, porque es muy fácil hablar sin saber nada al respecto.
No soy de discutir nada referido a temas así, vinculados a la política o religión porque siempre termina en conflicto, a su vez, salvo en cuanto a lo religioso, si bien la política no es algo que me guste, tengo que, por lo menos a grandes rasgos, estar informada y averiguar porque es parte de lo que estudio, me guste o no; es por eso que tengo mi postura y no voy a permitir que nada ni nadie intente hacerme cambiar de parecer o trate de anular lo que pienso, por ser opuesto a lo que esa persona sostiene. La libertad de expresión existe, por ende, así seas un/a pelotud@ sin dos dedos de frente, tenés el mismo derecho de ser escuchad@ y repartir tus pensamientos estúpidos en donde se te antoje, de ahí a que realmente te presten atención, es otra cosa. El tema es que no todos comprenden esto, claramente, por momentos, me incluyo.

Las veces que escuché a alguien que comparte mi manera de pensar, fue anulado por el resto, como si no tuviera el mismo derecho. Yo sostengo que, mientras tengas con qué argumentarte, podés hasta decir que los unicornios existen o que los chanchos vuelan. Observá bien los argumentos, las pruebas con las que contás a tu favor antes de generalizar o defender una idea a muerte, no por el hecho de buscar tener la razón, sino para que no te anulen hasta quedar como un boludo o traten de callarte. De repente, sabés que algo es de tal forma y que el otro está equivocado, o pensás que tu postura también es válida, pero si a la misma la defendés mal, el resto se va a encargar de hacerte cerrar la boca y que escuches la suya. Y las cosas no son así.

No voy a decir que estoy en contra de la despenalización del aborto porque en el liceo vi imágenes de uno y juré que nunca iba a tomar una decisión así, lo cual es cierto. No voy a recurrir a lo sentimental y decir que el feto ya posee uñas a partir de las 12 semanas de gestación, o un corazón practicamente formado a las 9 semanas y media, lo cual también es cierto.
Lo que más me indigna de todo esto, es la manera en la que lo defienden. Dicen que es un derecho con el que las mujeres tenemos que contar porque es nuestro cuerpo... Les aclaro que es otra vida, y esa vida no les pertenece por el simple hecho de llevarla dentro suyo; me parece hasta ignorante que griten eso a los cuatro vientos. NO es una posesión, es una VIDA. No es un tercer pulmón, sobre el cual sí tenés total derecho de sacarlo y ponértelo cuantas veces se te antoje...

Otro argumento, el típico, es "Y no pensás en quienes quedan embarazadas por violación, o las mujeres/chicas que corren riesgo de perder la vida si llegan al parto"... Les aclaro, también, que los abortos por violación, causas graves de salud, problemas económicos o hasta por salvaguardar el honor de la familia, YA no tenían pena o castigo alguno, porque eran causas atenuantes o, directamente, eximentes. Todo esto nos deja sólo con las chicas o mujeres como yo, sin ningún tipo de inconveniente similar a los que ya nombré.

TODAS las mujeres que escuché en estos días, dijeron que quieren abortar por haberse descuidado o que lo hicieron por, en el momento, haber sido menores de edad... Loco, no sean malas.
Yo no soy precisamente una carmelita descalza y, sin embargo, no tengo ningún bebé ni aborté. Hoy en día te tiran métodos anticonceptivos por la cabeza, te los regalan, podés informarte perfectamente acerca de cómo no quedar embarazada, hay miles de familias que buscan adoptar hace años, el trámite para eso es larguísimo... Disculpen que me salga el pibe que tengo adentro, pero si te abrís de piernas, si sos tan viva, asumí las consecuencias. Siempre supe que haciendo tal cosa, podía pasar tal otra, y en ningún momento se me cruzó por la cabeza no hacerme cargo.

Personalmente, un buen día me enteré que a mí uno de mis padres quiso abortarme, no sucedió porque el restante no permitió que eso pasara. Supongo que eso también marcó mucho mi postura y me enseñó a agradecer, sobre todo, la Vida: La que llega, la que tengo, y las que, el día de mañana, van a crecer adentro mío. No me considero capaz de quitársela a NADIE porque NO me corresponde.

Me indignan y me dan una lástima pero tremenda estas mujeres, más grande que cualquiera que me puede generar quien defiende cualquier otro acto. Me parecen egoístas e ignorantes y tienen mi total desprecio de por vida. Seguiría toda la tarde, pero preferiría debatir cara a cara esto con alguien.

Por último, chicas, de onda, si quieren manifestarse, no lo hagan en pelotas...
Estamos hablando de vidas y ustedes salen a dárselas de hippies, con flores pintadas en la cajeta...




SAY NO MORE


sábado, 29 de septiembre de 2012

En carnavales de señales no verbales, fue descubriendo el lenguaje del inconsciente, en busca de alguien que lo pueda ver a través del follaje.
Interpretó modestos gestos que en sí mismo vio y comprendió el mensaje. Vacuna para incongruentes, se paró y gritó: ¡Bendito aprendizaje! Y, de pronto, sintió que se le inflaba el pecho, vertiginosa sensación.
Entre ilusiones y comparaciones, enjuició toda una vida entera. Y hoy ve cómo un juicio que antes servía, hoy no sirvió. Ayer sí, hoy cualquiera. Pero ahora ¿cómo se hace, cómo saco esto de acá? ¿Cómo empiezo de nuevo? ¿Cómo perdono? ¿Cómo me perdono a mí, además? ¿Cómo disfruto el juego? Y, de pronto, sintió un nudo en la garganta y, sin embargo, disfrutó. Él le llamó aceptación a ese llanto sin consuelo y, desde ahí, transformó la rigidez del miedo cruel y paralizador en impulso motor.
Fue en busca de su esencia una y mil veces, y encontró que esta siempre mutaba de forma, espacios, tiempos; todo acorde a la emoción del momento en que estaba.
Focalizó tanto en ahora que temió perder completa la memoria.
Fue, entonces, que se hizo conciencia y creyó comprender: Mi esencia no es mi historia, ¡no! Y, de pronto, sintió muy livianos los hombros y rumbo al cielo se cayó. Él le llamó plenitud a esa risa en carcajada y, desde ahí, la virtud de vivir libre o nada, creció.
Posees un carácter fuerte y aunque te gusta sentirte aceptado por la gente que te rodea, esto no impide que tengas una personalidad totalmente autónoma e independiente. Eres como eres y no te escondes, sabes que a algunos les gustarás más y a otros menos, pero esto no te quita el sueño, pues eres capaz de defender tus creencias con firmeza. Ojo que esto no se vuelva contra ti y te tornes intolerante hacia los que no te aceptan, todos tenemos derecho a la libertad de pensamiento.

Tienes miedo a la soledad, así como al fracaso en la pareja o al rechazo social. La posibilidad de quedarte soltero/a te llena de angustia. Has nacido para vivir en compañía de otros y necesitas sentir su presencia, así como su aprobación. Sueles poner toda la carne en el asador cuando tienes una relación amorosa de pareja, por eso esperas el mismo trato por parte de la otra persona. Te decepciona enormemente no sentirte correspondido en igual medida, pero por desgracia, no todo el mundo entiende el amor como tú lo haces, ni tampoco el compromiso, y esto te ha traído malas experiencias en este campo en alguna que otra ocasión. No te preocupes, también hay gente como tú que está esperando ser encontrada.

A todos nos agrada que los demás nos alaben y nos reconozcan nuestra forma de ser o de trabajar en un momento u otro, aunque sea de forma indirecta, pero tú en realidad no buscas activamente el éxito social ni laboral. Eres más bien humilde en este sentido, destacas por tu prudencia en tus acciones, en tu comportamiento y también en tu forma de vestir. Quizás no triunfas como otros, pero como tampoco lo buscas, pues no te importa demasiado. Esta en una actitud muy positiva, pues no te afecta tanto el hecho de tener menos que otros, y por eso asumes mejor las adversidades de la vida.

No eres una persona especialmente perfeccionista con las cosas. Aunque te gusta tener cierto orden a tu alrededor, no es para ti una obsesión, ya que si algo no puede estar como debiera en un momento dado, pues no pasa nada, hay cosas más importantes y prioritarias para ti. Además, tienes un sentido del orden relativo, aprecias tenerlo en determinadas cosas que para ti son importantes, pero en muchas otras facetas no te preocupa. Por este motivo tampoco te importa demasiado si los demás son o no perfeccionistas, lo que sí te molesta es que por serlo los demás te "mareen" con sus "manías" de hacer las cosas correctamente.
Otra característica tuya es que no pretendes destacar en ninguna faceta de la vida en especial, no te importa pasar desapercibido pero disfrutar de las pequeñas cosas y del día a día.

Eres una persona generosa y bastante altruista. Si haces un favor a alguien es porque consideras que esa persona lo necesita, que precisa tu ayuda, pero no esperas nada a cambio por tus actos desinteresados. Cuando das, es porque quieres y porque así lo sientes, no eres exigente con la respuesta de los demás, sabes que cada uno es como es y respetas este hecho, así es como tiene que ser.

Tus ideas sobre tu potencial personal y lo que puedes llegar a controlar o no de las circunstancias de tu alrededor son muy realistas, para nada piensas que todo debe estar bajo tu estricto control, sabes que hay cosas que tú puedes modificar y hacer que cambien, pero que hay otras fruto del azar o de las acciones de los demás. Todo a nuestro alrededor está en contínuo cambio y movimiento, es mejor adaptarse a ello y no intentar obsesionarnos por todos los pormenores, pues sólo nos llevaría a la frustración.

Piensas erróneamente que todo lo que te sucede viene determinado por las circunstancias y que por eso, en su mayoría escapan a tu control. No eres dueño de tu futuro, piensas en cierta medida que el destino decide por ti. Pero no es así, muchas de las cosas que nos suceden, tanto buenas como malas, las hemos creado nosotros con nuestros actos. Además, la felicidad no se rige fundamentalmente por las cosas que tienes o no tienes, muchas veces la verdadera felicidad se lleva dentro; es mejor aceptar las adversidades y mirar el lado positivo de las cosas: "No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita".

viernes, 28 de septiembre de 2012

Old habits die hard

Estos últimos días estuve pensando mucho en los momentos en los que, debido a una persona, nos vemos obligados a modificar algo que estaba instalado en nuestra vida; algo que nunca pensamos que llegaría el momento de cambiar.
Dicen que los viejos hábitos se arraigan, haciendo que uno no logre desprenderse fácilmente de ellos. Un claro ejemplo son las adicciones; según mi experiencia, un adicto niega todo el tiempo su condición, se acostumbra a vivir así y a que todo su entorno se vea obligado a adaptarse a él. Pero, a su vez, puede pasar que un día, uno de sus familiares realmente cercanos o un amigo le diga cosas que no quiera escuchar, llevándolo al cambio... Claramente hablo de un proceso, no de algo que se dé de la noche a la mañana.

Otro ejemplo, son las relaciones enfermizas. Que exista una, no necesariamente significa que las partes de ese vínculo estén mal de la cabeza por mantenerlo, pasa muchas veces que uno no sabe cómo salir de ese enredo, por las razones que sean; no es fácil. No obstante, las personas nos cansamos y el amor, por más profundo que sea, para mí ya no lo es todo; no es suficiente con amar, no basta. De repente, hay momentos en los que en una relación no hay más que obstáculos, y puede el amor no debilitarse, pero sí la voluntad. Y es normal que uno se agote de esperar algo que nunca vaya a darse, así como, también, se canse de las excusas, o de lo poco que lo valora la otra parte, de cuánto lo da por sentado y largar todo a la mierda, dejando al otro sin saber bien porqué, porque si de él o ella dependiera, esa relación seguiría años y años más. Basta con que uno abra los ojos para terminar con todo.

Y, por último, otro ejemplo son las malas costumbres. Muchas personas ven, en otras, cosas que nunca harían, ya sea hablar por las espaldas de otro o criticar demasiado, pero ninguna es capaz de encarar y decírselo a esa persona para que lo cambie o para darse cuenta de que no quiere a alguien así en su vida. Creo que, si lo que una persona hace te afecta directamente, tanto a vos como a alguien que querés, si la apreciás y notás que algo que hace no está bien, lo mejor es sincerarte. Es una chance que le das al otro de modificar algo para, así, dejar de ir por la vida hiriendo gente sin darse cuenta porque nadie se lo dice y, a su vez, es una oportunidad para que la relación entre ambos crezca y sea realmente honesta y sin un careteo innecesario. Me parece hasta tonto escribir esto porque son cosas que, creía, estaban claras para todos, pero hace tiempo me di cuenta que no. Hay gente que se llevó "Valores" a marzo, ponele...

A todos estos ejemplos los viví o vivo de muy cerca, capaz se me podrían haber ocurrido otros, pero estoy tratando de no hablar sobre temas que no me corresponden o que no viví en carne propia porque pocas cosas me joden tanto como que una persona crea que habla con propiedad sobre cosas que yo pasé y yo sentí, así que "No hagas lo que no te gusta que te hagan"...

Buena vida :)


Yo voy a estar

Cuando no estás, yo digo tu nombre. Me transportás a donde nací. Una verdad guardada en un sobre. Amo saber que cuidás de mí. Yo no sé por qué razón no te digo nada a vos; yo no sé por que razón, si somos lo mismo, aunque seamos dos. Sé que llorás si llora mi alma.  Logro reír si escucho tu voz. Siempre lográs que llegue la calma. Amo saber que cuido de vos...

martes, 25 de septiembre de 2012

Se nos pierde la costumbre de disfrutar los momentos que pasamos, día a día, tarde a tarde, noche a noche... Tan ambiciosa como ansiosa puede tornarse la mente; tan reflexiva como influyente. Organiza, clasifica, ordena, sí, pero a la vez limita.
Daño al daño, también, las heridas más profundas se vuelven superficiales, ahí al fondo. No importa cuán hondo calen, ni si sangran, ni si dejan cicatrices; ahí, al fondo de tu vida, todo da igual.
Cambiá fondo por adentro; es dentro tuyo que está el fondo de tu vida. Sentite parte del todo, acomodate...
Vuestra impaciencia es la que embarra todo el terreno de juego que no dejamos de pisar.
Lo único real del tiempo es que pasa, como la vida misma, pasa.
No perdamos la costumbre de ir adentro nuestro cada tanto, a ver qué tan felices somos. Ahí, al fondo, todo se conecta de algún modo; todo fluye, todo cambia, todo. No hay estándar de belleza, no hay diferencia que valga, no hay consumo, no manda la plata.
Y, si hemos caído bajo, probemos tocando fondo...

:)


- No soy perfecta.
- No veo nada que no me guste de ti.
- Pero lo harás.
- Ahora mismo no lo veo.
- Pero lo harás... No sé, ya se te ocurrirán cosas. Y yo me aburriré de ti y me sentiré atrapada porque eso es lo que me suele pasar.
- Está bien.
- ¡¿Está bien?!
- Está bien...
Hay muchas cosas que me hacen pensar en ti: Las estrellas hermosas que se te parecen. Problemas con mis viejos, y esta edad sin paz. Mi sed de besos, y esta soledad; esa que me hace pensar en vos. Esa que me hace gritarle a Dios. Esa que me hace rogar en esta terraza que vuelvas a casa...
Hay muchas cosas que me hacen pensar en ti: El brillo de tus ojos en mi sueños. Las ganas de ser de tu corazón, el único dueño. Y esa alegría que, cuando te fuiste, perdí; la que me viene cuando me abrazás. La que en mi alma hiciste florecer. La que me viene sólo cuando estás, y no quiero perder.
Alguna cosa hace que termine mi canción, y alguna otra dice que será inmortal. Tan terriblemente y locamente inmortal, como el amor inmenso que siento por vos; que a mí trajiste por primera vez. Aquél que nunca, nunca cambiará... y no terminará jamás.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Res, Non Verba

Desde que tengo uso de razón, las promesas en casa se hicieron para romperse. Una de las personas que más empeño tendría que haber puesto en cumplirlas, fue la que más le faltó el respeto a su propia palabra.
Promesas que abarcaron desde viajes y comprar cosas para la casa, hasta un cambio de vida que, como consecuencia, incluiría un gran impacto en la mía... pero nunca vi tal efecto porque ni siquiera lo primero fue llevado a cabo. Y, como suelo aprender rápido, dejé de ilusionarme en la promesa número 3; las demás fueron una especie de déjà vu de mal gusto, "una raya más al tigre"... Dejé de esperar. Dejé de imaginarme el día en el que se cumplieran. Dejé de exigir e insistir con la llegada de ese día y pasé hasta a tomármelo con humor... Grave error del momento.

Es muy probable que sea esa la razón por la cual no prometo y, a su vez, no confío en nadie que lo haga. Ni bien escucho "Te prometo que..." ya asumo que esa persona no va a cumplir.
No me prometo algo ni siquiera a mí misma, ni cosas que puedo lograr, ni sobre aspectos a cambiar de mi personalidad. Tengo metas y proyectos, pero suele pasarme que la mayoría de ellos representan algo así como la punta de un iceberg: Primero quiero hacer un curso de fotografía, pero es cuestión de carburarla un poco para imaginarme recorriendo el mundo, sacando fotos por todos lados. Lo mismo con ser abogada, esa es mi meta racional; la "alocada" es llegar a destacarme del montón (digo que es algo loco por la cantidad de abogados y estudiantes de Derecho que hay en sí). Me gustaría estudiar algo de locución y ya deliro con tener mi programa de radio. Tengo la meta a largo plazo de visitar el Partenón, es mi sueño de chica. Lo loco es que me encantaría vivir en Grecia un par de meses, o en otro lugar del mundo. Una vez que empiece a viajar por mi cuenta, "temo" no poder parar de hacerlo.
No soy estructurada, pero digamos que a cada proyecto o meta un tanto organizada que tengo, le sigue un sueño que me hace despegar los pies del suelo. Así como Macanudo representa a la imaginación en Olga, la mía vendría a estar representada en... un globo. Y ese globo me va a acompañar toda la vida, porque es lo único, en lo que va de mi existencia, que no cambió nunca. Esa inocencia que acompaña a mi imaginación, la misma que me permite soñar en grande, está intacta y no me la puede sacar nadie.
La cuestión es que la deliro todo el tiempo y, como consecuencia, no podría nunca establecerme a mí un período de tiempo para cumplir una meta, porque a todas, desde la más loca a la más coherente, de alguna u otra forma la voy a intentar alcanzar o mutará en una tan o más loca o coherente que la anterior.

Cuando entendí que de nada sirven las palabras más lindas si no van acompañadas de actos, esta idea de que las promesas nunca van a ser parte de mí, cobro más sentido todavía.
Encuentro desahogo en las palabras, creo que en esta página trato de dejarlo en claro, pero de nada me serviría si no llevara estas cosas que plasmo a la práctica.


domingo, 23 de septiembre de 2012

¿Qué es lo que ha pasado con tu corazón? Ya no marca el paso que marcaba ayer.
Nunca fuiste libre y esa es la razón; siempre algún idiota para convencer.
Hablás toda la noche como un boy scout. Hablás sobre mi vida como tu papá.

Adventure Is Out There










A las niñas les enseñan muchas cosas: "Si un niño te pega, le gustas", "Nunca trates de emparejarte los flecos", y "Un día, conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz".
Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, nos implora que esperemos el giro del tercer acto: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla.
A veces nos concentramos tanto en el final feliz, que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no... Entre los que se van a quedar y se van a ir. Y, quizá, el final feliz no incluye un tipo maravilloso. Quizá, el final eres tú, sola, recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá, el final feliz sólo consiste en seguir. O, quizá, este es el final feliz: Saber que, a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste las esperanzas.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Esa verdad que no molesta. El beso para festejar. Diez mil canciones de protesta y un amigo más que abrazar. Esa guiñada que conmueve; esa mano que hace dudar. Ningún paraguas cuando llueve. Una joda más que aguantar. Otro miedo más que aplastar... Y, así, vivir la valentía de sentir; la Vida mata de principio a fin. El desamor, no hay alegría sin dolor, y todavía falta lo mejor...
El sueño que anda a la deriva, sube la bronca una vez más. La relación que no termina y una apuesta más que doblás; una pena que no llorás...
Me brota un llanto que sólo alimenta la más lenta frase de mi voz.
Me nacen flores desde las heridas que mi vida huele sin temor.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Dead Poets Society

"No leémos y escribimos poesía porque es linda. Leémos y escribimos poesía porque somos miembros de la raza humana, y la raza humana está llena de pasión. Medicina, Leyes, negocios, Ingeniería; son búsquedas nobles y necesarias para sostener la Vida. Pero la poesía, la belleza, el romance, el amor; estas son las razones por las que nos mantenemos vivos".

martes, 18 de septiembre de 2012

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance,
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance,
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears,
Looms but the horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find me, unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul.



Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Gracias doy a cuanto dios pudiese haber
Por mi inconquistable alma.

Caído en las garras de la circunstancia,
Ni me he estremecido ni he llorado en voz alta.
Ante los golpes del destino,
Mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de furia y lágrimas,
Yace el horror de la sombra
Y, sin embargo, la amenaza de los años
Me encuentra, y ha de encontrarme, sin temor.

No importa cuán estrecho sea el portal,
Cuán cargada de castigos esté la sentencia.
Señor de mi destino soy;
Soy el capitán de mi alma.
Es increíble que hayan pasado tantos años y todavía esté "sufriendo" las consecuencias de cosas que hice a los trece o catorce años, ba, no es tan increíble porque la verdad es que me busqué todo; cada decisión que tomé, me llevó a esto. Está claro que no esperé mandarme tantas cagadas, pero simplemente se presentaron, no supe manejarlas y las hice. Tampoco, en ningún momento, esperé lastimar a otra persona que no fuera yo, no era la idea causarle malestar a alguien más; sólo sé que un día me desperté envuelta en todo un lío del cual no supe cómo salir sin dañar a nadie.
Mentí mucho, un poco porque no me importaba, no tenía nada que perder, y otro tanto porque tenía unas ganas inmensas de caerle bien a las personas. Si tenía que aparentar algo, lo que fuera, daba igual.
Busqué afecto y lo encontré, sin tener en cuenta que, como siempre que me pasa, a cualquier lado que voy me cruzo con personas que valen la pena, con buena gente. Y esa vez no fue la excepción...
Quise tener la atención, el cariño y la importancia que me faltaban, y no me importó nada. Conseguí cada una de esas cosas con creces. Me rodeé de gente buena que realmente me dio un lugar en su vida y fue gracias a esas personas que todos los días empecé a despertarme con razones para seguir; eran mi escape, sobre todo una.
Juro que nunca pensé quererlas así. En esa época conocía gente y le compartía mi vida sólo para distraerme, eran como una especie de desenchufe a tanto quilombo preadolescente y ni siquiera les daba lo que, probablemente, ellos querían de mí... No les di sinceridad desde el principio, digamos que, con la falta de eso, era cuestión de tiempo para que todo se desmoronara. No fui una gran amiga, sin duda que no. Fui leal porque está en mí serlo, pero me cagué en todo. Y, sin embargo, me quisieron a lo loco; vieron cosas en mí que yo jamás, por mi cuenta, hubiese visto. Me entendieron, me escucharon cada mambo, me aconsejaron, rieron conmigo, lloraron también y me compartieron su vida; fueron amigos con todas las letras. Por separado y, de a ratos, juntos, porque la verdad es que a esas personitas las fui cruzando por separado y de mera casualidad, y después, a algunas fui presentándolas entre sí...

Estuvo todo bien hasta que fue pasando el tiempo y, conforme con eso, fui notando lo importante que es la sinceridad en mi vida, que no quería seguir mintiéndome así, ni a mí, ni a ellos principalmente, pero tanto sentimiento en el medio complicó las cosas, así que, basicamente, hice lo que mejor me salió: Escapar.
Con algunos, preferí ir alejándome de a poco, dejando de hablarles. Otros tantos "ayudaron" sin siquiera darse cuenta, porque calculo que ellos también fueron creciendo a la par mía, entonces la relación fue desgastándose, hasta quedar en nada. Y de la vida de otros, de esos que más me dolió, desaparecí. Pensé mucho y sufrí el doble, pero no encontré forma de sentarme a hablar las cosas, mucho menos quería que se enojaran conmigo o la pasaran mal por mi culpa; no esas personas. Fueron muy importantes en mi vida, y creo que ni yo sé cuánto me ayudaron a pasar por esa etapa, entonces, tampoco sé qué tan culpable soy por ahorrarles momentos así.
Les fallé como nunca le fallé a nadie y tendría que pedirles el perdón más grande, pero aprendí tanto de todo eso que hoy no puedo ser una persona más distinta de la que fui. No sé todavía si es posible cambiar para bien o si sólo se trata de crecer, pero estoy segura de que una de esas opciones pasó en mí.

Hay una sola cosa que deseo más que la felicidad de cada una de esas personas, y es haberlas conocido en otra etapa de mi vida...


Voy dejando todo lo que una vez me hizo mal,
donde la culpa era más; la culpa era todo.
Sólo intento respirar y me alejo de lo que me hace volver atrás...
Aunque me lleve el viento para ese mismo lugar, no quiero llegar.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Y brindo por que esta noche, no se vaya de mi lado, no, el amor
(y dure por siempre).

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sometimes, I hate every single stupid word you say. Sometimes, I wanna slap you in your whole face... At the same time, I wanna hug you; I wanna wrap my hands around your neck. You're an asshole, but I love you; and you make me so mad I ask myself why I'm still here, or where could I go...
Just once, please, try not to be so mean; repeat after me now R-O-M-A-N-T-I-C. Come on, I'll say it slowly. You can do it, babe...

Why do you walk me off the wrong way? Why do you say the things that you say? Sometimes, I wonder how we ever came to be but, without you, I'm incomplete. I think it must be true love...
Nothing else can break my heart like true love... No one else can break my heart like you.

martes, 11 de septiembre de 2012

Supe que enloquecía con los besos en la oreja. Que, en la cama y desnudo, baila mucho mejor.
Él le caía bien a todos mis sentidos...
Cuando su confesión lastimó mis oídos, me dije "No lo escuches. No te ahógues en su mar". Yo abrí de par en par las puertas de mi alma y dejé que saliera mi secreto peor; disimulando lo triste y conservando la calma, le dije "Aunque no creas, estoy buscando amor".

lunes, 10 de septiembre de 2012

A veces, siento que mi vida en algún punto se detuvo y no sé bien cuándo pasó. Tengo claro que a mi infancia la viví de principio a fin, mi preadolescencia fue una cagada y mi adolescencia, una vez que le agarré la mano, terminó, pero supo ser el cliché de siempre: Cargada de inseguridades y amores baratos de telenovela a la hora de la siesta. Simplona. Predecible... Patética.
Desde chica, siempre tuve la necesidad de cuestionar todo; cada cosa que me rodeara, mi motivo en este mundo, mi razón de ser. Necesitaba explorar, conocer e ir más allá para sentirme viva, no por el afán de explicar lo inexplicable o de descubrir cosas que todavía nadie conocía (aunque mi credulidad facilmente me habría permitido confiar en eso), sino por las ganas que tenía de demostrarme que no estoy de paso. Con el tiempo, dejé de atender esas ganas de comerme el mundo. Dejé de buscar aventuras, mucho más de encontrarlas... Amo vivir en la ciudad, pero es hoy que me doy cuenta que mató esa parte que tenía de mí, o bien, la sepultó en algún lugar con el que todavía no doy por completo. Me volví más racional. No valoro tanto... Estoy en camino a volverme lo más parecido a una adulta mediocre y eso me aterra.
Es en cada cumpleaños, hace ya un par de ellos, que me doy de frente con la certeza de que esas ganas de comerme al mundo que tenía antes están intactas; que me acompañaron desde siempre. Fue fácil antes pensar que, por ser niña o adolescente, era común sentir eso, pero ya no soy ni una cosa ni la otra, y mis ganas son cada vez mayores.
Y no pasa por el lado de no querer madurar, no es mi Peter Pan el que escribe esto ahora. Me considero una piba muy ilusa para varias cosas, que confía de cualquier persona que le sonríe o le da una mano, pero para nada inmadura ya, entonces sé bien que ésto es parte de mí, de lo que soy como persona. Será por eso que, más allá de que le tenga pasión a la carrera que estoy estudiando, a veces, pensar que el día de mañana voy a ser abogada hace que lo encuentre un poco opuesto con mi forma de ser, pero es que soy, por un lado, alguien sumamente racional, con los pies en la Tierra; la misma que da los comentarios más fríos si se lo propone. Y, por otro, alguien que dispara su imaginación las 24 horas del día, que no tiene límites a la hora de soñar; la misma que se ilusiona hasta con un "Hola" simpaticón... Y no puedo desatender a un lado y abocarme al otro porque siento que me fallo completamente, y no es fácil, no lo es para nada, pero trato de serme fiel, tanto a mi cerebro como a mi corazón, que están bien divididos y se hacen notar de esa forma.
No quiero ser una del montón. No quiero fallarme y seguir caminos, sólo porque son "lo correcto"...
Es muy loco ésto, ya me pasó muchas veces igual pero, escribiendo esta entrada, digamos que encontré una pieza muy importante de este puzzle... Es momento de llevar el "todo", con el que cuento por ahora, a la práctica.




domingo, 9 de septiembre de 2012

No sé cuándo voy a dejar de ser tan tonta; cuándo voy a dejar de mentirme así.

Necesito volver a creer en algo.

Cuenta la leyenda que el enfermero de ayer no tenía idea sobre cómo carajo poner una vía, pero lo perdonamos porque me evitó el desfallecimiento.
Teniendo en cuenta que mañana rodaré en la cama, mientras todos vuelven a su rutina y que, por la dieta que tengo que hacer, la cual consiste en comer comida de bebé, seguro adelgazo... o soy muy optimista, o taaan malo no fue(?). Mentira, fue una mierda, pero bueno.

Buena semana, gente con linda salud.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Y no me culpes por ser lo que vos no querías...
No más lágrimas de súplicas al Cielo.

Ya sos la nueva disidente del desconsuelo,
con tu porte dorado de acidez interior.
Ya estás libre a entregarte a otro imbécil postor.

jueves, 6 de septiembre de 2012

A pesar de las canciones que te pueda yo escribir, un milagro misterioso tiene que surgir para que alguien me vuelva a ver feliz. Choco con la misma piedra y lo vuelvo a repetir, y un error tan culminante pudo destruir el amor y mis ganas de vivir.
Cómo extraño tus locuras, tu forma de caminar; tus delirios peligrosos y tu forma de andar, por ahí, cumpliendo sueños sin mirar.
Es inútil que la vida me dé otra oportunidad, si tus manos, ni tu cuerpo no me quieren tocar.
Si me caigo, no me vuelvo a levantar.
Quiero para siempre que te quedes en mi mente y que me vuelvas a vivir. Quiero que no olvides todo lo que necesito de tu amor...

martes, 4 de septiembre de 2012

Se cansó de billeteras y minitas sin sabor;
del color de las caretas y de máquinas de amor.
Se cansó de despertarse y no tener a nadie para echar.
Se cansó de no tener más que a su sombra
para contarle cómo progresó en el bandoneón.
Se cansó de cigarrillos que hacen mal,
y de amores de estación que no convienen.
Se cansó de la rutina de esperar
al sentido más común que nunca viene.
Y se cansó de la promesa
de la escalera que te acerca a un Dios mejor.
Siempre es mejor pensar que el tren
va a salirse del andén y nos va a salvar de Dios.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Siempre me sentí fuera del camino. Como si, literalmente, tropezara por mi vida. Nunca me sentí normal... porque no soy normal, y no quiero serlo.
Tuve que enfrentar la muerte, la pérdida y el dolor en tu mundo pero, también, nunca me sentí más fuerte... más real, más yo misma. Porque es mi mundo también; es donde pertenezco...

domingo, 2 de septiembre de 2012

Deseo de cosas imposibles

Igual que el mosquito más tonto de la manada, yo sigo tu luz aunque me lleve a morir. Te sigo como les siguen los puntos finales a todas las frases suicidas que buscan su fin.
Igual que el poeta que decide trabajar en un Banco, sería posible que yo, en el peor de los casos, le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón, haciendo que firme llorando esta declaración...
Igual que un mendigo cree que el cine es un escaparate. igual que una flor resignada decora un despacho elegante, prometo llamarle Amor mío al primero que no me haga daño, y reír será un lujo que olvide cuando te haya olvidado.
Pero igual que se espera como esperan en la Plaza de Mayo, procuro encender en secreto una vela, no sea que, por si acaso, un golpe de suerte algún día quiera que te vuelva a ver, reduciendo estas palabras a un trozo de papel: Me callo porque es más cómodo engañarse. Me callo porque ha ganado la razón al corazón, pero, pase lo que pase, y aunque otro me acompañe... en silencio te querré, en silencio te amaré; en silencio pensaré tan sólo en ti.