Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance,
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance,
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears,
Looms but the horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find me, unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul.
Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Gracias doy a cuanto dios pudiese haber
Por mi inconquistable alma.
Caído en las garras de la circunstancia,
Ni me he estremecido ni he llorado en voz alta.
Ante los golpes del destino,
Mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de furia y lágrimas,
Yace el horror de la sombra
Y, sin embargo, la amenaza de los años
Me encuentra, y ha de encontrarme, sin temor.
No importa cuán estrecho sea el portal,
Cuán cargada de castigos esté la sentencia.
Señor de mi destino soy;
Soy el capitán de mi alma.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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