Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Quién se las juega hoy con todas las de perderla?

Y ahora le toca a él tomar carrera y soltarse,
ir quebrando paredes, ir quemando su gas.
Qué desesperación querer salir y aguantarse;
si no planta su fuerza, no hay quién pueda llegar.
Vale la pena hoy que se reviente su cuerda,
que se trague su ego,
que se anime a saltar.

martes, 30 de octubre de 2012

Sin pausa, pero sin prisa

Y no quiero amores no correspondidos. No quiero guerras. No quiero amigos que no me quieran sin mis galones.
No me tires flores, ni falsas miradas de inexpresión que no dicen nada del corazón que me las propone.
Voy caminando por la Vida, sin pausa pero sin prisa; procurando no hacer ruido, vestido con una sonrisa...

Y el llorar no me hace daño, siempre y cuando tú no llores.

lunes, 29 de octubre de 2012

Es mejor retirarse y dejar un bonito recuerdo, que insistir y convertirse en una verdadera molestia. No se pierde lo que no tuviste, no se mantiene lo que no es tuyo y no puedes aferrarte a algo que no se quiere quedar.
Si eres valiente para decir "Adiós", la Vida te compensará con un nuevo “Hola”.

Gotta get up and try

¿Alguna vez te has preguntado qué estará haciendo? ¿Cómo es que todo se convirtió en una mentira?
A veces, pienso que es mejor nunca preguntar porqué...
Es gracioso cómo el corazón puede ser engañoso más de un par de veces. ¿Por qué nos enamoramos así de fácil, incluso cuando sabemos que no es lo correcto?

¿Alguna vez te preocupó que podría haberse arruinado y te hace esto querer llorar?
Cuando estás allá afuera, haciendo lo que haces, ¿acaso sólo sobrevives? Dime, ¿acaso sólo sobrevives?

Donde hay deseo, siempre habrá una llama. Donde hay una llama, alguien está destinado a salir quemado, pero, el que ésta arda, no significa que vayas a morir...

viernes, 26 de octubre de 2012

Tus angelitos se acuartelaron y eso es peor que perder el tren... Esos fantasmas que abrillantan tus pupilas y esa mochila tan pesada que en tus hombros fue a parar, son la resaca de una noche corrosiva que no llevaste tus alas, ni tu aureola, ni tu forma blanca de caminar.
Si te sentiste la más villana probándote los zapatos de cristal, será que nunca estuviste sana; será que nunca vas a estar del todo mal...

Tal vez, mañana sea un día mejor

Sé que soy reiterativa con el tema, lo sé porque no sólo escribo acá al respecto, sino porque lo extraño tanto por momentos que lo paso pensando todo el día o buena parte del mismo. Realmente lo extraño, y lo digo sin llorar, sin alcohol en la sangre, sin recordar momentos. Lo digo porque es la verdad y no necesito ver una foto suya o cruzarme con alguna canción o película que lo traiga a mi mente para hacerlo.
Como puedo decir que hoy estuvo lindo e hizo calor, digo que lo extraño porque es un hecho.
No me hace falta su sentido del humor, ni esa sensación de que con él se me pasaban las horas volando, lo necesito a él en su conjunto, todo. Sé que ya se me va a pasar porque la vida sigue y eso también es un hecho; sentirme así ahora forma parte de la misma, pero va a pasar. Nada más que, por momentos, me estanco...

 Detesto usar la palabra duelo para referirme a la ruptura de alguna relación, del tipo que sea, pero digamos que a mi "duelo" ya lo empecé hace tiempo, entonces hoy son como los últimos coletazos, porque sé que ya no lo voy a volver a ver ni hablar, porque ya me quedó claro que forma parte de mi pasado y que eso no va a cambiar. Necesito un vínculo sano y éste no lo era para mí. Me costó mucho admitirlo pero, a fin de cuentas, lo hice; lo que siento claramente no está de acuerdo pero las cosas pasan por algo, él mismo se fue apartando de mí y me facilitó las cosas en ese sentido y sin siquiera darse cuenta, porque yo nunca me iba a alejar de él si de mi dependía, y cuando digo nunca, es nunca; me fallara de la manera en que me fallara, yo iba a encontrar una excusa para seguir teniéndolo en mi vida porque hice eso durante muchos años... y eso no es sano. Amar incondicionalmente es una cosa, ser estúpida es otra.
Creo que siempre supe que esto iba a terminarse algún día, porque todo lo que empieza mal, termina de igual forma. Lo que siento ahora, de a poco, va a ir desapareciendo, de hecho, hoy es menor que ayer porque no lo amo ni estoy enamorada de él, simplemente siento un cariño inmenso para con todo lo que fue. Si ahora, mágicamente, golpeara mi puerta, no le lloraría ni le pediría que me perdone o algo así, sólo lo abrazaría porque eso es lo que necesito: Verlo, sentirlo cerca un rato, saber que sigo contando con su amistad y ya. Pero ni eso, y está bien, o sea, lo acepto... Todo termina.

Conocí a un flaco el otro día, para distraerme simplemente. No está en mis planes sumar a alguien más a mis mambos, sería muy de garca; creo que podría tener una relación pero con alguien que realmente me mueva el piso y valga la pena, y no es el caso por lo primero más que nada, no sé si vale la pena o no porque no me tomé el trabajo de descubrirlo, ni tengo interés, pero el pibe creo que malinterpretó mi necesidad de pasarla bien con que yo quería una relación o algo así, y ahora no me lo puedo sacar de encima. Yo creía que no contestando los mensajes ya quedaba claro que no iba más, pero no. También creí que no contestando las llamadas o no agradeciendo el correo de voz incluido (ni sé si esas cosas se agradecen...) iba a pasar lo mismo, pero no. Conste que me siento todo un hombre no respondiendo los mensajes y esas cosas, pero en serio que me ahuyenta tanta insistencia. Me imagino encarando algo con esta persona y que sea todo un pegote, mandando mensajes a toda hora e invitándome a dormir cucharita en pleno verano y me sale la mejor cara de asco que tengo.
Si vuelvo a enamorarme o a sentir algo por alguien, definitivamente NO va a ser por él...

Igual, trato de poner una sonrisa en esta cárcel de ilusiones perdidas que me hacen ver la vida de otro color.
Empezó el día como siempre hoy, y la debilidad de un sueño mejor hace que a nadie le importe si el de al lado cayó.
Pienso si vivimos tan engañados, ¿de qué lado del muro miramos, si la igualdad es tan distinta aquí, en este lugar?
Y del amor mejor ni hablo, un enemigo cruel que siempre hace daño. Enfermedad antaña que no encuentra solución...
You can be who you want to. You can see who you want to. There's nothing I can tell you now, except: I'm always thinking of you, even when I don't want to, in more ways than I can count. 'Cause I didn't meant to let you go, should've been the first one to let you know. Change your mind and let me slide just one more time. It doesn't have to be this way, we could stop fighting and wake up in your place, or I could go, leave it to chance and just let this go on...
And when we're in the future, and "now" is a million miles away, will we start to reconsider what now belongs to yesterday? This whole life is moving fast for me, is it for you the same?
We were only children, still deciding who to be. I remember following you, hoping you'd look back at me... And, then, we got older like people do, but I didn't mean to let you go.


martes, 23 de octubre de 2012






What is love really, if it only affects one aspect of life? That’s like a musician, who only accepts his own musical type. That’s like a preacher, who only respects sunday morning, and not saturday night.
That’s how a soldier can come to reflect, that Love is more than a man and a wife.



{ En los momentos en los que saco fotos y edito, me enamoro tanto, pero tanto de la vida(?), que es ahí cuando me permito dudar de si elegí la carrera correcta, porque amo cómo me hace sentir. }

Por un instante, te olvidé

Tal vez, lo más suicida sea decirte la verdad. Preferí callar... A esta hora de la vida es lo mejor.

lunes, 22 de octubre de 2012

Sin Pena Ni Gloria

El otro día, antes de bajarme, el tachero me dio un consejo que hasta parecería bastante obvio, pero que, en mi caso, es muy difícil de llevar a cabo. Después de desearme suerte en la vida y demás, me dijo Nunca te aferres a lo que te haga daño. En ese momento, se me vinieron diversos ejemplos a la mente, porque soy una mina que pocas veces se resigna a bajar los brazos y aceptar que ciertas cosas ya fueron, que ya cumplieron su ciclo en mi vida. Me cuesta mucho cerrar etapas, dar vuelta la página, aceptar que no voy a volver a ver a tal o cual persona que, en su momento, me hizo bien. Y no es malo, porque eso forma parte de seguir adelante, nada más que mi mente no lo acepta. Me duele mucho, y esa es la razón por la cual reincido en un 50% de mis errores. A veces, se trata de errores de cosas que hice, que no incluyen a nadie más, simplemente son piedras con las que me encariño. Pero otras, son errores con nombre y apellido; personas de carne y hueso que me cuesta dejar ir, y que no hacen más que dañarme a mí misma de manera indirecta, porque soy yo la que las busca.

Creo que se trata, también, de aprender a quererme un poquito más, porque no es sano ser conciente de lo mal que me hago y seguir haciéndolo de todas formas. No puedo vivir pensando en personas que ya no están, ni van a volver a estar, o sí, pero no de la misma manera que antes. Después de todo, esas personas están bien sin mí, y no creo que me piensen tan a menudo como yo lo hago.

Es momento de dejar de vivir de recuerdos y valorar a los que tengo a mi lado, a los que nunca me dejaron sola realmente. No puedo andar tan ciega por la vida.
A veces, creo que hay que ser un poco egoísta y jugársela por quien se la juega por uno. Soy muy de dar sin esperar recibir mucho a cambio, claramente espero, pero no en la magnitud en la que yo doy. Siento muchas cosas de golpe y poco me importa que me correspondan, y eso, sumado a que tengo el perdón muy fácil ahora, me hace un poco gila. Hay gente que no merece tanto amor, ni siquiera mis pensamientos.


Quisiera saber qué hago para apagar este fuego.

¿Por qué Dios me dio los ojos, si prefería ser ciego?

domingo, 21 de octubre de 2012

Me dio ternura leer la entrada anterior a la anterior pero tuve que borrarla porque escribir ebria que extrañás a alguien creo que te resta 10 puntos de dignidad, más allá de que, en este caso, él nunca en su vida vaya a entrar acá y se dé por aludido...

No sé si esto es lo que pasa cuando conocés a lo más parecido al amor de tu vida, la soltería es como un hábito ya; por un lado, es una cagada estar "sola", no? Pero, por otro, tener a un flaco atrás me molesta mucho últimamente. No me banco que me manden mensajitos, a los cuales no respondo, ni mucho menos que me llamen, porque no atiendo. Ni que me inviten a ver "inocentemente" una película a su casa; eso de imaginarme tirada en un sillón o en una cama, un domingo, abrazada a alguien, me asquea de sólo pensarlo. No tengo ganas de caretearla: Si no me importás y no quiero saber más nada de vos, no tengo porqué fingir que sí; estoy soltera y no le debo nada a nadie, ni explicaciones, ni palabras dulces y tiernas. No tengo compromisos y, si bien no niego que por momentos me hace sentir bastante forever alone, me acostumbré a eso.
No digo que sea una fiestera o que ande con cuatro a la vez, tampoco voy a entrar en detalles, pero se me cruza de todo menos hombres, sólo pendejos y hasta parece que yo me los busco. No me refiero a edad, porque siempre me fijo en flacos más grandes que yo, pero mentalmente me hacen dudar de si me están cargando o si, realmente, son así de idiotas. A veces les doy el beneficio de la duda, pero la mayoría se encarga de confirmarme que, posta, esta camada viene infradotada y no hay vuelta.
Así que digamos que, si conozco a alguien y me gusta, es más que nada físicamente, por lo que empezamos mal partiendo de esa base. Puedo conocer a alguien y salir con él, pero sin sentir nada; creo que no me movería un pelo si lo pisa un camión adelante de mí o algo por el estilo... Ok, seguramente me despertaría el lado humano(?), pero el punto creo que se entendió.
No digo que la pase mal, tampoco soy Heidi, pero son cosas que no tienen ni un mes más de futuro y lo puedo ver ni bien conozco a las personas.

Seguramente sea porque estoy "buscando" en lugares donde no debo. Estuve muchísimo tiempo sin ir a boliches, me era súper lejana la idea de volver a salir y todas esas cosas, hasta que mi grupo de amigas fue mutando y tuve que volver, y volvió a gustarme. Mucho. Pero mucho, mucho. Ese amor me duró algo así como dos o tres años, hasta mediados de éste. Puedo ser irónica y decir que hice un "click" dos fines de semana atrás, cuando vi que todos cantaban Gangnam Style y cabalgaban en el aire... Ver ese escenario sobria y sentada a un costado fue una de las peores cosas que me pasó en la vida, en serio que quise llorar. No saben el himno pero sí junan al chinito y a la canción de los Wachiturros para Charlotte Caniggia, y a mí me da pena y vergüenza ajena, mucha.
Pero, también, puedo ser realista y ponerme seria y decir que, sonará loco pero no soy yo, o sea, ese no es mi lugar para nada y ya no lo era desde la primera vez que perdí el interés por salir. Creo que todas estas experiencias me sirvieron para darme cuenta de eso; no sé si necesitaba mandarme tantas, pero tantas cagadas para entenderlo pero me las mandé. Capáz, tenía que tropezar y caer muchas veces con las mismas piedras para darme cuenta de que eso son: Obstáculos. Pero que mi vida no está ahí, mi camino no es ése, porque sé cuán madura puedo llegar a ser, más allá de los errores que llevo en mi historial propias de mi edad, supongo.

El viernes pasado salí, entre otras, con una de mis mejores amigas. No creo en esa especie de pirámide de amistad que tiene casi todo el mundo, pero asumo que ocupa ese lugar porque es incondicional conmigo y busca mi bienestar y todas esas cosas cursis. Está de novia hace casi 2 años; yo supe desde el primer día acerca de su relación. Fui parte del comienzo, de las primeras anécdotas, hasta la acompañé a comprar lencería para que hiciera su primer striptease(?), digamos que dio sus primeros pasos conmigo... Lo que no quiere decir que yo haya hecho striptease o algo así alguna vez(?!). No se confundan.
Bue, cuestión que sé lo que él la ama. Sé, también, que ella empezó a enamorarse recién este año y que él creo que lo está desde el primer día, pero amarlo, lo ama desde hace mucho tiempo. Tienen una relación común y corriente, con problemas comunes y corrientes, pero ambos son uno en varios, porque el amor que se tienen no es de esos desechables de hoy en día, o sea, si tienen algún problema, lo charlan bien y estoy segura de que él no la dejaría ni aunque ella se mande una cagada tremenda. No sé si la seguirá hasta la Luna pero sí hasta Perú, y literalmente, porque ella es de ahí y él se iría a vivir hasta allá el día de mañana si mi amiga así lo decidiera...

Viernes a la noche. Llegamos. Mi amiga me agarra del brazo y me dice que un X que estaba ahí (conocido de otra amiga) le había parecido muy lindo, no presté mucha atención porque estar de novia no significa arrancarse los ojos y no ver a ningún otro hombre ni por foto. Ya adentro, siguió con ese comentario un rato, hasta que el gin con pomelo empezó a hacer efecto y, no sé, soy muy mala para retener las caras de la gente que me cruzo en la noche, posta, un desastre, pero de un momento al otro, la vi bailando/hablando con un flaco, obviamente en plan chamuyo. Estuvieron un rato así, hasta que escuché que ella le dijo "Tengo enamorado" (obvio que la cargo todo el tiempo por hablar así), y el idiota no desistió, sino que cometió el error enorme de acercarse a mí, intentando que yo lo ayudara a que mi amiga cayera rendida a sus brazos de buitre, asqueroso, inmundo, poca personalidad e ingenio.
Mi cara de orto cuando algo no me cabe es monumental, en serio; más cuando se trata de gente a la que me importa tres pitos caerle bien o mal...

Flaco: Tu amiga no me quiere dar un beso, ¿podés convencerla? (algo así).
Yo (cara de orto mediante): Tiene novio.
Flaco: Sí, bueno... pero a ella no le importa.
Yo: Eh? Ella está de novia y enamorada, así que borrate porque no tenés chance.
Flaco: Eso que lo diga ella...
Yo: ...Creo que ya te lo dijo. Podés irte tranqui (lo aparté de nosotras con la mano pero el penoso volvió) ¿Qué parte no entendiste? No va a estar contigo, tiene novio.
Flaco: Pero ella es grande y sabe lo que hace. Dejala.
Yo: No, no, no. Yo soy su amiga y ella no va a estar contigo. Me chupa tres huevos si es grande; yo estoy acá y vos no le vas a tocar un pelo adelante mío.
Flaco: ...Pero si tiene ganas...
Yo: Ganas las pelotas. Borrate de acá (la agarré del brazo y salimos).

No sé si fue antes o después que me confesó que sí tenía ganas de estar con el primero que vio y le pareció lindo, que no sé si era con el que "discutí". Y a mí se me cayó el mundo, basicamente, porque si yo no hubiese estado ahí en ese momento, ella habría concretado lo que sea que tuviera en mente.
Aprendí muchísimas cosas de mis errores, siempre trato de extraer algo positivo, por más mínimo que sea, de lo malo que me pasa, sea por culpa mía o de la vida en sí. Pero algo que me quedó grabado para siempre es que, en la noche, es muy difícil que encuentres a alguien que realmente valga la pena. Y dejo la posibilidad porque yo sí valgo, y salgo, de ahí a que me encuentren es otro tema... Pero creo que lo ideal es salir con la mentalidad de pasarla bien, con amigos o quien sea, y no pensando en conocer a alguien, porque el amor de tu vida, creéme, NO está ahí. A no ser que te conformes con lo que encuentres y ese sea tu objetivo. Ni yo tengo dos dedos de frente cuando salgo, no sé qué puedo esperar de los que son así las 24 horas del día...
El punto es que mi amiga ya tiene a su novio, que no es el amor de su vida para nada, pero que vale muchísimo como para que elija tirar todo por alguien que no le va a ofrecer NADA más que un par de besos o una noche de la cual se va a arrepentir. Y no es que yo sea Susanita o algo así, ba, seguramente lo sea, pero no entiendo. Realmente me hizo sentir mal.

Yo sé que hoy extraño mucho a alguien, a quien no le mando mensajes pero sí le escribo entradas en el blog en estado de ebriedad. Sé cuánto quiero, por lo menos, hablar con él otra vez. Pero sé, a su vez, que quiero enamorarme de otra persona, no para superar mi pasado, sino porque me lo merezco y, si hoy extraño, es porque estoy aburrida y con tiempo libre, no por otra razón. Estoy lista para otra historia, pero no quiero equivocarme feo ni empezar mal, como lo vengo haciendo. Ya no quiero estar por estar, porque no me llena y, ahora que me doy cuenta, es por eso que no quiero saber nada con quienes me mandan mensajes, me llaman o me invitan a ver películas. Porque no siento nada.

Gracias, blog y catarsis, una vez más.

Disculpen, no? Pero se puede llegar a dar más pena que esto? Es tristísimo ver que estamos en el siglo XXI y que algunas minas todavía recurren a agarrar del pelo a la otra cuando se pelean... Básicas.
Es más interesante ver una pelea de gatos de 4 patas que esta de 2.
Na, joda. Es triste ver que se lleguen a este tipo de cosas, y que en nuestro país también pasa todos los días. Como si "a las piñas" estuvieran exigiendo respeto... Aprendan a hablar, loco. Me enerva que no modulen aunque sea. Y PELEARSE POR UN TIPO! Ay, chicas, vuelvan a nacer y aprendan a ser 1- Personas y 2- Mujeres.

viernes, 19 de octubre de 2012

Nunca pensé en el día en que me tuviera que tragar las palabras, mucho menos en que ese día llegara.
Ya no queda nada. Nada. No hay vuelta de tuerca esta vez; ni un perdón que arregle algo, ni un beso, un abrazo para hacerte saber lo que siento. No hay palabras, ni miradas, ni risas, ni historias para contarte. No hay lágrimas, ni enojos. Ni siquiera un "¿Cómo andás?" de pura cortesía. Seguramente no te cruce nunca más por ningún lugar, ni de casualidad. Seguramente ya no existan más casualidades de las cuales aferrarme con alguna esperanza... porque ya no hay esperanzas tampoco.
No hay nada. Tanto sentir para concluir en esto... en recuerdos que no sirven más que para ponerme nostálgica.

Tarde o temprano, vas a terminar siendo como los recuerdos de cuando era chiquita: Difusos, lejanos, a los cuales conservo con cariño pero que me parecen de otra vida.
Sé que me va a costar mucho volver a sentir todas estas cosas por otra persona. También sé que todo esto es parte de un proceso pero quiero sanarme bien, porque no quiero más abrazos o besos baratos, ni calentar camas con la intención de llenar este vacío que, de a ratos, siento. Realmente quiero arreglarme, no estar tan rota. Pero así me sigo sintiendo.

Me hiciste sentir el amor más loco y doloroso de lo que va de mi vida, sin siquiera buscarlo. Y tanto ir y venir me desgastó totalmente; eso de sentir tanto, tanto y tener que reprimirlo por momentos o etapas que podían durar días o hasta meses, me hizo hacer cosas que no quise.
Daría mucho por volver a las primeras charlas. Por dejarte conocerme de nuevo y que, de a poco, me vayas contando cosas de tu vida, sin yo tener noción de nada. Daría muchas cosas por cambiar ese comienzo y hacerlo bien. Por volver a robarte esas primeras risas, esos primeros "Te quiero mucho", a los que todos los días le sumábamos un "mucho" más jaja. Qué irónico, porque a lo último ya tratábamos de competir a ver cuál de los dos quería menos al otro...

Nunca quise tantas vueltas, simplemente se dieron; pero, como ya dije, no hay perdón ni nada que pueda arreglar esto. Nos alejamos tanto que ya somos extraños literalmente. Y me distancié tanto de esa que fui antes, de la misma que quisiste así, que ahora tengo que encontrarme a mí misma para poder seguir adelante.

Quiero ser la de antes, o bien, una mejor versión de la actual, y continuar mi vida. Siempre vas a ser importante, la primera persona por la cual sentí un amor inmenso e incondicional. Me acuerdo que una vez iba en el auto y me puse a pensar si algún defecto que pudieras tener el día de mañana me haría amarte menos o no querer estar al lado tuyo, y no se me ocurrió ninguno. Creo que hasta con tres ojos te amaba igual... Loca, loca la piba.
Realmente, estuve muchos años dispuesta a dejar tantas cosas por vos, y terminé no haciendo nada más que meter la pata. Sé que todos esos "te amo" y palabras lindas fueron sinceras, pero el amor no fue tan fuerte, o bien, tuvo muchas pruebas en el medio y se cansó.

Me encariñé mucho con los recuerdos, tanto, que no sabía darle fin a esto y creo que la vida misma se hartó de todo y nos fue llevando a la salida. Hoy entiendo que es hora de soltarlos.
Me molesta que "vengas" a aturdirme cuando estoy en estos días y necesito un abrazo sincero. Me molesta buscarte en otras personas, eso me molesta mucho. Pero ningún enojo, ninguna bronca que pueda tener para contigo me va a hacer dejar de quererte. Se ve que, después de todo, mi incondicionalidad (mal que me pese) sí era verdadera...

Te extraño hoy. Extraño muchísimo tu amistad, más que nada. Tengo ganas de llorarte a mares, a ver si, en una de ésas, salís de acá adentro. Pero no voy a hacerlo, porque en unas horas ya voy a estar pensando en otra cosa y vas a volver a tu lugar, que es el pasado.

Estoy segura, segurísima de que en otra vida se nos dio, que esto que sentí fue correspondido cien por ciento y que nos quisimos sanamente, no me quedan dudas de eso. Mi amor y el tuyo encajaron en algún momento. Nada más que, en esta, ni yo soy para vos, ni vos sos para mí, y no hay vuelta que darle...


Tu suerte no es conmigo.

El Error

"¿Quién es usted, impostor?" se escucha en la madrugada. Ella esperaba el amor, cómodamente sentada.
Él la vio una sola vez, y le quemó la mirada. Sólo un segundo bastó para quedarle grabada. Los dos sintieron lo mismo; los unía el mismo lazo. Ella no pudo seguirlo, ni siquiera vio sus pasos... Nunca hubiera funcionado. Quizás, como llegaste tan pronto, te vas.
Fue fugáz, fue pasajera; su relación fue un error. Como si se conocieran, conocieron el temor. Nunca lo volvió a ver. De ella no se supo nada. Tal vez, lo seguirá esperando, cómodamente sentada...


Me parte íntegramente al medio esta canción.

jueves, 18 de octubre de 2012

Mi Religión Pagana

Tuve siempre tantas dudas y una verdad.

Mueve, une, sana y calma.
Música, llenás mi Alma!


(Qué refugio tan hermoso, loco.
Que nunca me falte este amor).
Si se cruzan con su mirada, déjenlo en su caminar. Pasada la sudestada, él se va a comunicar; que la culpa no les carcoma los huesos, ya va a haber tiempo para las risas, los abrazos y los besos.

miércoles, 17 de octubre de 2012

No me acuerdo el día, pero sé que fue uno de la semana pasada.
Fui a "trabajar" y me mandaron a depositar dinero a un Banco; creo que nunca antes había tenido tanta cantidad de billetes en mi morral, tenía ganas de salir corriendo y volarlos por el aire y ser feliz(?), pero no, fui a hacer mi diligencia con más nervios que alma en el cuerpo.
Resulta que llegué y había una cantidad considerable de gente, mi "jefe" ya me había dicho que iba a estar una eternidad ahí adentro, así que saqué número y, resignada, me senté al lado de un señor. Pensé "Genial. Ahora tengo más tiempo para meditar mis cagadas", porque esa semana fue una mierda, una literal, completa y olvidable mierda de domingo a domingo. Y lo peor es que fue por culpa mía y de nadie más; maldita costumbre de meter la pata, pero bueno, aprendí...
Cuestión que estaba en otra, rezongándome por haber sido tan gila y cosas de ese estilo, hasta que pasó frente a mí, con dirección hacia la calle, un flaco. Un flaco realmente lindo. Y no me refiero a lindo de babosa, sino que tenía algo. Parecía ser diferente a tanto igual que me cruzo a diario y esa es la mejor descripción de mi algo que puedo dar... O bien, de repente fue por sus ojos claros. Tengo una fuertísima y evidente debilidad por los hombres de ojos claros, más si son celestes, en serio que no puedo controlarlo... ni mucho menos quiero. Pero me flecho al toque.
Al rato, volvió a entrar y me percaté de que el hecho de que estuviera usando camisa y pantalón de vestir no era casual o porque estuviera haciendo trámites como yo, sino que trabajaba ahí, en el Banco. Era de mi edad o un poco menor que yo y ahí lo tenían de mascota; lo mandaban a hacer tal y tal cosa pero él parecía disfrutarlo y eso fue muy extraño; pasarla bien en un Banco es de lo más raro que vi, pero el pibe se entretenía.

A todo esto, a mí ya me habían llamado y ahora formaba parte de una fila, con el fin de depositar el dinero. Cuando miré hacia adelante, vi que había que dejar la plata en una máquina y nunca había hecho eso, así que entré en pánico. Como siempre que me pasan estas cosas, empecé a fijarme en lo que hacían los que estaban adelante de mí para, así, imitarlos. Vi que tenían sobres y yo nada, busqué dónde estaban, di con ellos, llené el mío y, de repente, empecé a leérlo y decía algo así como que sólo podía meter 40 billetes por sobre y yo tenía como 100. Pánico otra vez. Agarré dos más, los llené. Vi que todos estaban poniendo los datos en lo que sería la "cara" de los mismos y, de ahí, mi accionar digamos que fue un copy + paste del de los demás...

La fila avanzó y, para rematar mi gran imitación para con la masa de gente que estaba adelante mío, procedí a hacer lo que veía que hacían los que no tenían idea, como yo, de qué hacer al momento de estar frente a frente con esa máquina: Pedir ayuda. Soy caradurísima para estas cosas, o sea, siempre que necesito dar con algo y no sé cómo, ya sea un lugar, una calle específica, un trámite; o siempre que me veo entre la espada y la pared, no me importa ni me avergüenza comprometer a extraños, preguntarles, hablarles o algo similar, menos cuando su trabajo es ese mismo... El tema fue que, cuando el hombre que estaba antes que yo se dirigió a una chica pidiéndole ayuda, esta, por lo bajo, dijo que nosotros la estábamos volviendo loca preguntándole cosas constantemente, entonces me imaginé a mí, minutos más tarde, pidiéndole ayuda, a ella explicándome de mala gana. A mí, de nuevo, no entendiendo un carajo y haciendo que la máquina se trague "mi" dinero y pateándola hasta explotar.

Mi sorpresa vino cuando la chica en cuestión, al hacer su catarsis por lo bajo, llamó al chico del cual hablé: Felipe. Resulta que la chica, milagrosamente y antes de que yo pasara al frente, le encomendó a Felipe quedarse ahí por si acaso alguien venía con otra consulta.
Mi turno. Mi amor platónico número 745 de espaldas. Hola, disculpa, me ayudás con esto? La verdad, no entiendo nada. Su respuesta fue algo así como Con esta COSA, como burlándose de que para mí era algo extraño (gracias al Cielo). Ok, pensé, así que "Feli" es chistoso...
Creo que, en esos pocos minutos, aparte de enamorarme cerca de 5 veces, habremos metido mal el dedo unas 10. Fue ahí que confirmé que, realmente, la pasaba bien en su laburo, lo cual me pareció copado hasta que me dijo que iba a tratar de poner el número de cuenta sin que yo se lo dictara (porque por cada sobre, había que volver a poner los datos, así que a la tercera pensó que se lo sabía de memoria), y ahí temblé. Temblé porque se equivocó, pero la máquina fue más inteligente y saltó un cartel rojo que rezaba Error. Volví a temblar cuando vi que se había equivocado en el número de un sobre pero me aclaró todas las quejas(?). Le agradecí, me agradeció (ni idea porqué) y me fui.

No sé si fue simpatía de ayudante de Banco (tampoco sé si ese término existe) o si se esmeró un toque, la verdad no me interesa, "trabajo" a una cuadra de ahí y mi facultad está relativamente cerca, sólo espero que no se le dé por renunciar o tomarse licencia, y que yo le pegue al horario, pero digamos que va a ser casual que un día de sol yo aparezca con alguna duda bancaria... Tremendamente casual.

Le vino miedo y su mensaje no está, ¿a dónde pudo ir? ¿dónde podrá llorar? Buscó la sombra de algún corazón fiel y no pudo encontrar, no hay nada para él...
Dice mi almohada que esto no puede ser, que algo deberíamos de hacer. Que el tiempo corre y el tren pasa una vez... Y caminar como si fuera el final,  mañana yo qué sé; capáz que no hay lugar.
Así seguro que alguien lo va a encontrar y volverá a aplaudir, y volverán a hablar...
Y, aunque las momias se quieran resistir, el escenario entero volverá a existir.
Es la sana bronca de entender que algo nos salió mal y revertir la corriente, para no tener que alimentar gusanos sin piedad, y devolverle su ofrenda hoy.

martes, 16 de octubre de 2012

Siempre fui muy tenaz con todo lo que quise. Si dejo cosas por la mitad, es porque tiendo a aburrirme rápido; hasta las personas me cansan, tarde o temprano. A veces, sólo tengo ganas de estar conmigo y ni quienes más amo pueden cambiarlo o apurar ese lapso de tiempo en donde quiero silencio o música y nada más que encontrar tranquilidad conmigo misma. Después, reacciono y me doy cuenta de que vivo en sociedad y vuelvo a la normalidad, pero son momentos que tengo que respetar porque aprendí que, si necesito esa introspección, algo no anda bien en mí...

Decía que soy perseverante. Detesto que se me cierre una puerta en la cara, que me fuercen a abandonar algo porque no sé cómo se hace. Adoro las cosas complicadas, me aferro mucho a ellas pero también aprecio lo fácil, por el simple hecho de que, a veces, necesito un respiro, ¿y qué mejor que lo servido en bandeja? No obstante,  me dura poco. Lo disfruto, le saco el provecho y vuelvo a lo que es mi vida llena de metas que para nada están libres de obstáculos en el camino... Por eso las amo. Por eso me aferro. Por eso me quitan el sueño y se me dibuja una sonrisa cada vez que me imagino concretándolas.

Soy vaga; de naturaleza soy vaga y desmemoriada, voy pateando las cosas conforme pasa el tiempo, pero me trazo algo y, tarde o temprano, llego. En el camino me desmotivo, me cuestiono las cosas 30 veces porque eso también es parte de lo que soy; hasta dejo que esas metas iniciales muten en otras, pero sé adónde voy y no quiero llegar por el mero hecho de llegar en sí, sino para demostrarme que mis sueños tienen lugar acá, que no vivo al pedo porque esa sería una de mis decepciones más grandes. Realmente, la sola idea de pensar que estoy acá de paso, me frustra. Sé que no voy a dejar mi huella en este mundo como la mina que hizo algo significativo para la humanidad o cosas de ese estilo, pero no me permito no cuestionarme lo que me rodea y sólo disfrutarlo porque se me dio de gratis; yo tengo que saber porqué y para qué estoy acá, porque hay una razón y la voy a encontrar.

De todas formas, esto de ir atrás de lo que quiero viene siendo parte de un gran proceso, porque tampoco significa que me guste tal cosa y deje todo lo que ya tengo por un simple capricho; sé lo que se sufre gracias a un impulso, ahora sí, y comprobé que lo que puede parecer el dulce más rico de todos, no es más que eso: Algo que tienta, que está bueno, sí, pero que no va a llenarme nunca.
El tema es que tengo que darme de frente con el error, vivirlo, para saber que no es así como tienen que ser las cosas. Por ejemplo, hay una película, cuyos comentarios vengo leyendo hace muchos días porque me dieron ganas de verla pero todos decían/dicen que es traumante o cosas de ese estilo, y estoy esperando que alguien la recomiende para darme el pie a verla... Sé que, tarde o temprano, voy a hacerlo; me arrepienta o no en el momento...
Lo mismo con consultas que les hago a mis amigas, por ejemplo. Les pregunto cosas porque son mis amigas, les pido su opinión y punto de vista, pero bien sé cuál es el mío desde antes, distinto es que no quiera darme cuenta. Y bien sé que, a la hora de hacer las cosas, voy a terminar haciendo lo que siento, así vaya 100% en contra de lo que mis amigas me aconsejaron.
Muchas veces, eso termina con mi dignidad y lo poco que me queda de orgullo por el piso, conmigo llorándoles al lado, pidiéndoles perdón y diciéndoles que no va a volver a pasar, cuando los tres bien sabemos que esto es sólo el comienzo, porque, después de todo y a la larga o a la corta, siempre llegamos a la misma conclusión: ¿Quién me quita lo bailado?
En la buena fortuna, más atento que nunca. En la mala, de qué estás hecho aprederás.
Si la foto es en la buena, salir todos buscan. En la mala, como mucho, vos y dos más.
La suerte de encontrarte alguna vez y sentir que para casi todo hay solución.
Verte y festejar, también, que aún me queda pureza sin tristezas en mi corazón.
Una canción de amor va cruzando en el tiempo.
Una señal del sol, que nos hace despertar.
Hoy me acordé de vos, de las calles del centro,
y de tu corazón, que no para de brillar.

Quiero escucharte una vez más,
y que tu voz nos dé una señal.
Quiero volver a escucharte cantar;
dar una vuelta y volver a empezar...
Una vez más, y otra vez más.


Una canción de amor fue cruzando en el tiempo
y aunque se terminó, yo la sigo viendo igual.
Hoy me acuerdo de vos, caminando en el centro.
Eras el corazón que nos daba la verdad...



Despertar...
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: Uno con el que te casas o vives para siempre; puede que sea el padre o la madre de tus hijos. Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella… Y dicen que hay un segundo amor, una persona a la que acabarás perdiendo siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirá siempre alcanzar un final feliz. Por eso, cierto día dejarás de intentarlo. Te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando, la primera. Te aseguro que no pasarás una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más… Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estabas leyendo esto, te ha venido su nombre a la cabeza.
Al final, te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz, pero te aseguro que no pasará un día en que no desees que estuviera aquí para perturbarte, para romper toda esa calma. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien que amas, que haciendo el amor con alguien que aprecias.

lunes, 15 de octubre de 2012


Están un poco hechas mierda pero se la re bancan.
Las amo tanto. 
Creo que nunca me pasó de pelearme con una persona y que me reprochara cosas que hice o dije tiempo atrás, parece que soy yo la única que tira esos golpes bajos a la hora de enojarse con alguien...
Hoy, aplico ese recurso pero conmigo misma. Espero poder "perdonarme" pronto porque, posta, tengo ganas de darme una piña y mandarme a la mierda...

Qué histérica e insoportable que estoy.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Algún día, aprenderé el porqué de algunas cosas. Intento aprender cómo camina mi corazón, me precipito, me lanzo al vacio, luego, me vengo abajo por miedo, pero yo sigo buscando... Busco, busco, busco-me, busco...
Y no paro de buscarme más, y doy vueltas y pienso sin parar. Y me miro en el espejo, despacito, me analizo y me enfado otra vez conmigo. Y me digo: Anda ya, mujer; si todo tiene solución, menos la muerte. Y me levanto muy segura,  y me echo a llorar como una niña a oscuras.
"Ya no me divierto", pienso algunos días, y al otro día no hay sol que me acueste. Me echo a correr buscando no sé qué, pensando que, tal vez, es posible reponerse... Y mientras, busco, busco, busco-me, busco...
Y cuando mi cuerpo termine de llorar, echaré una ramita al mar, que sea balsa pa' marinero náufrago y pa' que no vaya a tientas, le pondré yo un faro.
Y ahora que he caído al fondo de una piscina, que ni una gotita de agua tenía, voy a recoger mis alitas rotas y las pegaré a trocitos, a trozos y volaré.
Yo soy una montaña rusa que sube, que baja, que ríe, que calla. Confusa, me dejo de llevar, llevar por lo que los días me quieran mostrar...
Que por delante y detrás, soy un animal, no una musa celestial. Y a mi salvaje me gusta sacar a pasear, a subirse por los pinos, a jugar con la rueda de los molinos. Y a montar en mi columpio de cuerdas, y liarme alguna que otra juerga bajo las estrellas, en el mar y en el campo, y que el sol nos descubra bailando. Y el viento que nos refresca todo el mambo.
Mis pies descalzos en el fango chapotean, se balancean. Mírame bien...
Ven a juntar tu tierra con la mía, y a montar alguna algarabía... Lenguaje el que tú y yo vamos a inventar; no me interesa que alguien lo quiera escuchar... Frente a frente, ponte delante de mí. Provócame pa' que te envista. Pide pistas. No me vistas, que yo te pico como una avispa. Avispada soy cuando quiero. Cuando quiero, soy un mortero y machaco con mis ojos a los impertinentes de miradas hirientes.
Que no me importa lo que piense la gente.
Que no me importa lo que piense la gente...


No es traidor el que avisa.
Me encantaría volver a aquellos días donde era realmente inocente y no me arrepentía de nada. Tantas cagadas que, si tuviera que perdirte perdón, no sabría por cuál de todas arrancar. No sé porqué me perdí tanto, sólo sé que se siente horrible.
Me encantaría que las cosas hubiesen sido de otra forma, la verdad es que, si alguien me decía años atrás cómo iba a darse todo, no le habría creído ni la mitad porque no sé bien quién soy ahora.
Estaba tan bien hace sólo un par de días, pero tengo esta facilidad para tirar todo a la mierda sin siquiera quererlo, me miento tanto que es increíble... Y se siente terrible acordarme de vos, de tu risa, de lo que te quise, por Dios que te quise con locura, ahora quiero los recuerdos nomás.
Se sentía tan bien; me sentía en casa con ese sentimiento. Podía faltarme todo que yo encontraba mi lugar ahí. A quien me lo cuestionara, yo le podía jurar que era algo mágico y que nunca iba a poder dejar de sentirlo, porque en serio que me imaginaba lejos tuyo y el corazón se me partía. Ahora lo tengo repartido por todos lados y no tengo ni voluntad para arreglarlo.

Estoy decepcionada de mí misma y nunca me había pasado a este grado, no sé qué hacer para volver a sentirme bien conmigo, porque no hay perdón que valga, ni tengo la máquina del tiempo. Ni siquiera hay una canción que me haga sentir bien o con la que me sienta identificada y eso es grave.
Me encantaría volver atrás, pero no puedo, ni voy a poder remediar estas cosas nunca, y eso es más grave todavía...

martes, 9 de octubre de 2012

Un umbral perdido y aquél bar medio vacío, como único testigo. Brindamos por el olvido, y el espíritu del vino se fue haciendo nuestro amigo.
Con el corazón en llanta, nada mejor que tu lengua abrigando mi garganta. Y conga, conga, conga, y que siga la milonga; que el mozo traiga otra ronda y que pague Dios.
Quiso el destino que ya no hiciera mas frío, y sin coche y sin ruido, sigo hablándote al oído.
Y el diablo se contenta con que dudes un instante. Vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante, "amor"... ¿Quién sabe?

viernes, 5 de octubre de 2012

Mi Estrella Más Linda

Esta vez, soñaste tarde pero con su voz. Tenés esa foto vieja que te hace tan bien... Tantas cosas que decirle que ya no podés. Siempre llorarán los ojos de la última vez... No habrá más que recordarlo y todo estará bien.

Por primera vez pude recordarte sin ningún nudo en la garganta o lágrimas en los ojos, al contrario, pude reírme un buen rato de las cosas que hacías. No sabés el amor y la cantidad de recuerdos hermosos que dejaste acá...
Necesitaba tanto eso, estoy muy feliz!
Te amo, chiquito. Te amo con mi alma, y te voy a amar de esta forma toda mi Vida ♥

miércoles, 3 de octubre de 2012

Por favor, nunca te calles, no te vayas, motivación.
Hay que ver, hay que oír, no es sólo sonreír. Más ya no te puedo correr.
Con amor, sin amor, no es igual para mí, pero ya no pienso torcer.

martes, 2 de octubre de 2012

Quizás, nunca te diga estas cosas en la cara, pero me gustaría que sepas que no tengo registros de haberme sentido así gracias a otra persona.
Que alguien "de afuera" se preocupe, nos cuide, esté incondicionalmente, sin fallar ni poner pretextos, entienda, escuche... No me acuerdo de otra persona que, desde el lugar que estás vos ahora, haya hecho esas cosas por mí sin pedir nada a cambio.
Me conocés desde la panza, me quisiste cuando ni había llegado a este mundo todavía y, sin siquiera ser mi sangre, llegaste a valorarme desde esos momentos, más que varios de mis familiares directos. Siempre estuviste presente en mi vida; de una forma u otra, tu nombre siempre perteneció a mi entorno, no obstante, no me caías bien. No compartimos muchas cosas, capáz por la distancia, y nunca fui consciente del lugar que ocupamos en tu vida, sino hasta estos últimos meses.
Me costó muchísimo, y todavía me cuesta, dejarme cuidar. "Hacerte pasar", tomarte confianza, entender que soy humana y que no puedo sola, ni tengo porqué asumir tal responsabilidad, todo eso me tomó mucho tiempo. Y es que tengo terror a que vuelvan a fallarnos. Tengo claro que hay personas que se las vieron peor que nosotros, pero yo no quiero repetir experiencias, juro que ya aprendí todo lo referido a este tema y no me gustaría volverme a ver sanando heridas, tanto propias como ajenas.

Nunca se me va a olvidar la noche que te eché de casa jaja, yo no entendía nada, sólo sentí una necesidad imperiosa de "defender" lo que tanto nos costó construir, esto que hoy sí puede llamarse Hogar, siempre lo fue, ba... Esa noche te vi como alguien que podía tirar todo eso abajo y no encontré mejor solución que echarte. Hoy me acuerdo y creo que si hubieses sido otra persona, me habrías mandado a la mierda, pero vos sí parecías entender porqué actuaba así en ese momento.
Cuando te pedí perdón y te dije que ya estaba cansada de ser padre y madre a la vez, me diste una de esas miradas que nunca en la vida se me va a olvidar, no sé si otro par de ojos me dijeron tanto alguna otra vez...

Entiendo que soy difícil de llevar, y más en casa, que, según vos, se hace lo que yo digo... y no lo niego. Desde muy chica, estoy acostumbrada a entrar y salir, hacer y deshacer, ordenar y desordenar, lo que yo quiera y cuántas veces se me antoje. Me mal acostumbraron a vivir con esta libertad y es difícil que la ceda, pero todos contamos con ese mismo derecho en casa, no corre sólo para mí; todos son libres de ir y venir a donde se les cante, que nadie va a cuestionar nada.
Que soy caprichosa, vaga y cómoda, y que algunos días me levanto con un malhumor terrible, sin razón aparente, eso también lo sé. Es probable que, por momentos, te tenga entre ceja y ceja y no me guste nada de lo que propongas, pero es porque me sigue costando aceptar que vas a formar parte de mi vida para siempre, y porque tengo miedo de que algún día te vayas. Actúo así: Si no me encariño, asumo que no me va a doler tanto si ese día llega... El tema es que no sos una mascota y, aunque al comienzo, pensé que nada de esto iba a funcionar por mucho tiempo, hoy realmente quiero que lo haga.

 Si hay algo que me gusta de vos es que sepas escuchar y estar en silencio, sin tener esa necesidad de hablar para rellenar huecos en momentos incómodos. Me gusta, también, que me conozcas y me des mi tiempo para yo hacerlo contigo, sin siquiera darte cuenta. Porque eso es lo más "gracioso": No lo intentás, pero de a poco empezás a caerme mejor. Cada vez que salgo de mi entorno y me siento a comer o hablar contigo. Cada vez que acepto salir todos juntos. Cada vez que te agradezco o te pido perdón. Cada vez que te cuento algo de mi vida, por más mínimo que sea... En cada una de esas cosas, hay una demostración de que, mal o bien, algún lugar estás empezando a ocupar en mi vida, porque vos sabés que yo no hago nada por compromiso y, si me siguieras cayendo mal, no dudaría en hacértelo saber, ni me preocuparía por compartir nada contigo.
Sólo te pido que sepas leer entre líneas, que sigas siendo paciente, y entiendas que esto no es fácil para mí porque nunca lo había vivido. Tener un soporte, alguien que te cuide y no para cuidar... no tenía idea de estas cosas.

Muy seguramente no vayas a leer esto, ni escuches palabras así salir de mi boca, porque es terriblemente cursi y no me cabe, hasta estoy algo así como llorando al escribir estas cosas jaja, pero me gustaría que sepas, realmente necesito que sepas que, más allá de que me cueste aplicar a nosotros la palabra, gracias a vos sentí lo más parecido a tener una "familia", cuando ya pensaba que nunca iba a hacerlo... Y no me queda más que agradecértelo.