Un umbral perdido y aquél bar medio vacío,
como único testigo.
Brindamos por el olvido,
y el espíritu del vino se fue haciendo nuestro amigo.
Con el corazón en llanta,
nada mejor que tu lengua abrigando mi garganta.
Y conga, conga, conga, y que siga la milonga; que el mozo traiga otra ronda
y que pague Dios.
Quiso el destino que ya no hiciera mas frío,
y sin coche y sin ruido, sigo hablándote al oído.
Y el diablo se contenta con que dudes un instante.
Vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante, "amor"... ¿Quién sabe?
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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