Que por delante y detrás, soy un animal, no una musa celestial. Y a mi salvaje me gusta sacar a pasear, a subirse por los pinos, a jugar con la rueda de los molinos. Y a montar en mi columpio de cuerdas, y liarme alguna que otra juerga
bajo las estrellas, en el mar y en el campo, y que el sol nos descubra bailando.
Y el viento que nos refresca todo el mambo.
Mis pies descalzos en el fango chapotean, se balancean. Mírame bien...
Ven a juntar tu tierra con la mía, y a montar alguna algarabía... Lenguaje el que tú y yo vamos a inventar; no me interesa que alguien lo quiera escuchar... Frente a frente, ponte delante de mí. Provócame pa' que te envista. Pide pistas. No me vistas, que yo te pico como una avispa.
Avispada soy cuando quiero. Cuando quiero, soy un mortero y machaco con mis ojos a los impertinentes de miradas hirientes.
Que no me importa lo que piense la gente.
Que no me importa lo que piense la gente...
No es traidor el que avisa.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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