Tengo un temita con los hombres hijos de puta, y es que me vuelven loca; me atraen como abeja a la miel. Pese a todos los carteles de "Pare" que me pueda cruzar en el camino, yo tengo una tendencia a correr hacia la perdición y entrar como caballo.
Dicen que culpar a los padres por nuestros propios problemas es de persona inmadura o qué sé yo, pero en esta no puedo dejar de culparlos. Mis padres nunca coincidieron en nada, son de esas personas que ves juntas y pensás "Na... Esto no va a llegar a algo". Y bueno, en realidad no llegó nada más que a dejar descendencia en este mundo, y todavía no logro determinar si eso fue poco o mucho...
El punto es que se llevaban para el culo y en mi adolescencia le pusieron punto final a algo que tendrían que haberle puesto tiempo antes. Siempre agradecí su separación porque me habrían vuelto más loca aún, el tema fue que ninguno supo manejar bien la ruptura porque, si bien tuvieron una relación por demás tóxica, ellos, en su momento, no agradecieron tanto como yo que llegara a su fin, entonces durante un buen tiempo tuve que ir y venir con mensajes de uno para el otro, escuchando reproches y ventilaciones de "trapitos al sol", sinceramente ya a esa edad tenía una opinión formada de mis padres y nada de lo que uno dijera sobre el otro podía afectar eso, no obstante me rompía los ovarios quedar en el medio.
Siempre pensé que esa etapa me había hecho madurar de golpe porque me había visto envuelta en temas de adultos siendo una adolescente, pero nunca me di cuenta de lo jodida que se había vuelto mi cabeza en cuanto a todo el tema de las relaciones gracias a eso también.
Ya de más grande un día me digné a ir a una psicóloga y en una de las sesiones, mientras le contaba acerca de mi disyuntiva entre dos flacos, me dijo algo como "Loca parala con elegir flacos garcas. Estás buscando tener la relación de tus padres", obviamente en términos academicos y bien prolijitos.
Al oírlo pensé que era un bolazo, pero me ruboricé de tal manera, que eso solo pudo significar una cosa acá y en la China: Me había dado vergüenza porque tenía razón.
Y así me fueron cayendo todas las fichitas juntas, pero principalmente: No era que me fuera mal en el amor, era que buscaba pibes garcas para tener una relación que le fuera fiel al modelo de relaciones con el cual crecí.
De todas formas, esta gran revelación tuvo lugar después de haber conocido al último garca en mi vida por el momento, y sobre el cual había empezado a escribir acá hasta que me di cuenta de que continuar esa historia era al pedo y me hacía mal.
Al año de esa terapia sanadora (?) conocí a mi actual novio y algo habré hecho bien porque es la antítesis de todo lo que anteriormente había elegido. Pero haciéndole honor a las primeras frases de este post, admito que últimamente me siento como un drogadicto con abstinencia: Hace un año que un hombre me trata bien, me respeta, valora, ama y le hace honor a cada letra de la palabra "hombre". Hace un año me siento realmente ocupando el lugar que merezco, que no me buscan con la intención de usarme, y que tengo una relación (por fin) sana...
Pero hay días en los que mi cabeza no para de rumiar y pensar en todo lo anterior, en las noches que me dormí llorando y los días que viví por inercia, y entonces me doy cuenta de que a veces vivo más en el pasado que en el presente, no sé si por miedo a cagarla de nuevo o porque una parte de mí sigue buscando al garca, al que la haga sentir insegura constantemente.
Siento que todo el tiempo tengo que frenar a la obsesiva autoboicoteadora que hay dentro mío, como un caballo con unas ganas locas de desbocarse. Pero no, ¿saben?, esta vuelta no la voy a dejar.
Porque sí, tendré una tendencia a elegir hijos de puta y obsesionarme con relaciones así, pero cuando vuelvo a la realidad, me doy cuenta de que si bien adquirí ese ejemplo de historias por mi familia, también gracias a ellos me sé el final, y nunca, pero nunca, es uno feliz.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
jueves, 14 de julio de 2016
sábado, 11 de abril de 2015
De cuando la vida se te caga de risa en la cara - Parte II
Pasaron ocho meses desde la primera vez que lo vi y me sigo acordando de todo. Dicho así parezco alta trastornada pero conté con los dedos la cantidad de meses, así que eso me hace un poco más normal porque no me acordaba de memoria (?).
Valga la redundancia, tengo pésima memoria para las cosas relevantes o cotidianas; no me acuerdo con facilidad qué almorcé ayer pero sí con qué frase se acercó a mí a los cinco años la que después sería mi mejor amiga de la infancia. Sé el recorrido que hacía la camioneta que me llevaba de mi casa al colegio, en qué parte del salón me senté el primer día de facultad, cómo fui vestida... Y así sucesivamente con un millón de boludeces que, al parecer, para mi mente no lo fueron. Me acuerdo con exactitud lo que sentí en determinados momentos de mi vida que, cuando los viví, los pasé por alto pero que con el paso del tiempo quedaron "subrayados". Y el día que lo conocí fue uno.
Se acercó a mí como cualquier pibe de boliche (dícese de un flaco en pedo que saca la peor frase que tiene para chamuyar). Escuché que alguien me estaba hablando, me di vuelta y lo vi: Carilindo (los pibes con cara de pendejos me generan algo que bordea la pedofilia seguramente). Hablamos las estupideces que pueden hablar dos personas en pedo, bailamos, me pisó unas treinta veces. Acto seguido, me pidió que lo esperara afuera del baño, me encargó su ron con Coca y me dejó ahí. Mis intenciones eran buenas hasta que una amiga me encontró, le tomó el trago que yo le cuidaba y claramente nos fuimos a seguir dando vueltas.
Quién sabe cuánto rato pasó hasta que lo volví a tener en frente, mucho más borracho a como lo había dejado (me lo diría él después porque yo en ese momento no lo noté) pero con una sonrisa que me hizo olvidar hasta el nombre. Para ese entonces yo ya estaba en perfectas condiciones, una de mis amigas se había ido a su casa y la otra estaba con unnabo don Juan. Seguimos hablando un rato más hasta que me pidió un beso y me hice la gran superada, le dije que los besos se roban y nos pusimos a chuponear furiosamente; me acuerdo que nos recorrimos la pista de abajo de punta a punta y en un momento me apoyé contra el respaldo de un sillón y tiré los vasos de la gente que estaba sentada ahí (me amaron...).
Creo que cada persona tiene su estilo de besar y es cuestión de "amoldarse" al otro o viceversa, pero me vuelve laaca encontrar flacos con los que al primer beso ya está bueno, cuando sé que hay química al menos para eso y en ese momento, porque puedo remarte casi cualquier situación, menos un mal beso. Siento que estoy rimando lo que digo con tanto ESO, así que espero que haya quedado clara mi idea porque no ahondaré más en ella.
Después del intercambio salival (!!!) y de que cerraran el boliche, nos quedamos los cuatro afuera: Mi amiga, el chico que había conocido, este flaco (a quien llamaremos M) y yo. Para ese entonces ya había rechazado innumerables propuestas de ir a su casa, hasta que me dijo de ir a su auto, que lo tenía estacionado a la vuelta del local, porque hacía mucho frío. Nuevamente le dije que no, pero no por histeriquear, sino porque el hecho de subirte al auto de un extraño es lo más parecido a un cartel en rojo que reza PELOTUDA, NO LO HAGAS.
Cansado de mis negativas, fue a buscar el auto y lo estacionó en frente a donde yo estaba con mi amiga y el otro flaco. Me insistió otro par de veces, alegando que no íbamos a hacer nada, que él dejaba las llaves sobre el tablero, así podía confiar en que no iba a irse a ningún lado conmigo adentro, entonces subí, porque la coherencia es lo mío. Hablamos un poco de la vida de cada uno, me contó que tenía un hermano más grande, que vivía con él pero que no se llevaban bien. Iba todo perfecto en resumidas palabras, hasta que notamos que mi amiga estaba parada al lado de su ventanilla y, una vez que M la bajó, nos dijo que se iba con el chico que había conocido. Creo que todo se dio muy rápido como para esperar una buena reacción de mi parte, así que solo atiné a mirar a mi amiga y decirle que yo me iba con ella... obviamente, tanto M como mi amiga, me miraron con cara de ¿Sos idiota o tus viejos son hermanos?. M le dijo que se quedara tranquila, que me iba a llevar a la puerta de mi casa.
Y así fue como agarró las llaves y arrancó. Y así fue como me encontraba yo con mi temor más grande hasta ese momento, materializado: Estar en un auto con un perfecto desconocido. Y así fue como empecé a darle indicaciones sobre qué camino tomar para llegar a mi casa y vi que no solo agarraba por calles totalmente distintas, sino que cada vez nos alejábamos más de mi destino. Y así fue como me empezaron a transpirar las manos y vi mi segundo miedo hasta ese momento, concretado: Estar en un auto con un perfecto desconocido, sin saber adónde mierda estaba yendo.
Valga la redundancia, tengo pésima memoria para las cosas relevantes o cotidianas; no me acuerdo con facilidad qué almorcé ayer pero sí con qué frase se acercó a mí a los cinco años la que después sería mi mejor amiga de la infancia. Sé el recorrido que hacía la camioneta que me llevaba de mi casa al colegio, en qué parte del salón me senté el primer día de facultad, cómo fui vestida... Y así sucesivamente con un millón de boludeces que, al parecer, para mi mente no lo fueron. Me acuerdo con exactitud lo que sentí en determinados momentos de mi vida que, cuando los viví, los pasé por alto pero que con el paso del tiempo quedaron "subrayados". Y el día que lo conocí fue uno.
Se acercó a mí como cualquier pibe de boliche (dícese de un flaco en pedo que saca la peor frase que tiene para chamuyar). Escuché que alguien me estaba hablando, me di vuelta y lo vi: Carilindo (los pibes con cara de pendejos me generan algo que bordea la pedofilia seguramente). Hablamos las estupideces que pueden hablar dos personas en pedo, bailamos, me pisó unas treinta veces. Acto seguido, me pidió que lo esperara afuera del baño, me encargó su ron con Coca y me dejó ahí. Mis intenciones eran buenas hasta que una amiga me encontró, le tomó el trago que yo le cuidaba y claramente nos fuimos a seguir dando vueltas.
Quién sabe cuánto rato pasó hasta que lo volví a tener en frente, mucho más borracho a como lo había dejado (me lo diría él después porque yo en ese momento no lo noté) pero con una sonrisa que me hizo olvidar hasta el nombre. Para ese entonces yo ya estaba en perfectas condiciones, una de mis amigas se había ido a su casa y la otra estaba con un
Creo que cada persona tiene su estilo de besar y es cuestión de "amoldarse" al otro o viceversa, pero me vuelve laaca encontrar flacos con los que al primer beso ya está bueno, cuando sé que hay química al menos para eso y en ese momento, porque puedo remarte casi cualquier situación, menos un mal beso. Siento que estoy rimando lo que digo con tanto ESO, así que espero que haya quedado clara mi idea porque no ahondaré más en ella.
Después del intercambio salival (!!!) y de que cerraran el boliche, nos quedamos los cuatro afuera: Mi amiga, el chico que había conocido, este flaco (a quien llamaremos M) y yo. Para ese entonces ya había rechazado innumerables propuestas de ir a su casa, hasta que me dijo de ir a su auto, que lo tenía estacionado a la vuelta del local, porque hacía mucho frío. Nuevamente le dije que no, pero no por histeriquear, sino porque el hecho de subirte al auto de un extraño es lo más parecido a un cartel en rojo que reza PELOTUDA, NO LO HAGAS.
Cansado de mis negativas, fue a buscar el auto y lo estacionó en frente a donde yo estaba con mi amiga y el otro flaco. Me insistió otro par de veces, alegando que no íbamos a hacer nada, que él dejaba las llaves sobre el tablero, así podía confiar en que no iba a irse a ningún lado conmigo adentro, entonces subí, porque la coherencia es lo mío. Hablamos un poco de la vida de cada uno, me contó que tenía un hermano más grande, que vivía con él pero que no se llevaban bien. Iba todo perfecto en resumidas palabras, hasta que notamos que mi amiga estaba parada al lado de su ventanilla y, una vez que M la bajó, nos dijo que se iba con el chico que había conocido. Creo que todo se dio muy rápido como para esperar una buena reacción de mi parte, así que solo atiné a mirar a mi amiga y decirle que yo me iba con ella... obviamente, tanto M como mi amiga, me miraron con cara de ¿Sos idiota o tus viejos son hermanos?. M le dijo que se quedara tranquila, que me iba a llevar a la puerta de mi casa.
Y así fue como agarró las llaves y arrancó. Y así fue como me encontraba yo con mi temor más grande hasta ese momento, materializado: Estar en un auto con un perfecto desconocido. Y así fue como empecé a darle indicaciones sobre qué camino tomar para llegar a mi casa y vi que no solo agarraba por calles totalmente distintas, sino que cada vez nos alejábamos más de mi destino. Y así fue como me empezaron a transpirar las manos y vi mi segundo miedo hasta ese momento, concretado: Estar en un auto con un perfecto desconocido, sin saber adónde mierda estaba yendo.
jueves, 5 de marzo de 2015
Fue
Hace un rato llegué a la conclusión de que siempre vas a estar ahí.
Hay personas que entran a tu vida para después irse pero, igualmente, permanecer como cicatrices. Y eso es lo que sos. Tengo cicatrices "lindas", esas que me sacan una sonrisa al contar porqué las tengo, como las de las rodillas de tantas veces que me caí aprendiendo a andar en bici, o la que tengo cerca de un ojo porque de chica me clavé una antena de televisor ahí (sí, re mil bruta la borrega).
Y después están las otras; esas de las que no me enorgullezco para nada y que solo yo sé que están porque a los ojos de los demás son casi imperceptibles.
No sé en qué clase de cicatrices entrarías vos porque la verdad es que todavía dolés un poco; sos lo más parecido a esas heridas que están cerrando pero que te arrancás la cascarita para joderte a vos mismo, mitad por masoquista y mitad porque no podés creer que esto haya sido todo y que vuelvas a ser vos, sin un indicio de que alguna vez hubo algo ahí, tan vivo y sangrante. Porque la realidad es esa: Estoy encaprichada. Y así es como noto que estoy "curada", me niego a esa idea y te vuelvo a abrir... Y soy una pelotuda importante por eso (y bastante enfermita).
Y lo peor de todo es que muy en el fondo y aunque sea difícil admitírmelo, espero solo hoy haber llegado a esa conclusión, y que el día de mañana ese "siempre vas a estar ahí" se convierta en "ni un día más". Porque, en realidad, está más que claro que pertenecerías a la segunda clase. Porque no quiero llevarte conmigo "para siempre". Porque no serías ni siquiera la mejor de las peores cicatrices. Porque ya sufrí cosas mejores que esta.
Hay personas que entran a tu vida para después irse pero, igualmente, permanecer como cicatrices. Y eso es lo que sos. Tengo cicatrices "lindas", esas que me sacan una sonrisa al contar porqué las tengo, como las de las rodillas de tantas veces que me caí aprendiendo a andar en bici, o la que tengo cerca de un ojo porque de chica me clavé una antena de televisor ahí (sí, re mil bruta la borrega).
Y después están las otras; esas de las que no me enorgullezco para nada y que solo yo sé que están porque a los ojos de los demás son casi imperceptibles.
No sé en qué clase de cicatrices entrarías vos porque la verdad es que todavía dolés un poco; sos lo más parecido a esas heridas que están cerrando pero que te arrancás la cascarita para joderte a vos mismo, mitad por masoquista y mitad porque no podés creer que esto haya sido todo y que vuelvas a ser vos, sin un indicio de que alguna vez hubo algo ahí, tan vivo y sangrante. Porque la realidad es esa: Estoy encaprichada. Y así es como noto que estoy "curada", me niego a esa idea y te vuelvo a abrir... Y soy una pelotuda importante por eso (y bastante enfermita).
Y lo peor de todo es que muy en el fondo y aunque sea difícil admitírmelo, espero solo hoy haber llegado a esa conclusión, y que el día de mañana ese "siempre vas a estar ahí" se convierta en "ni un día más". Porque, en realidad, está más que claro que pertenecerías a la segunda clase. Porque no quiero llevarte conmigo "para siempre". Porque no serías ni siquiera la mejor de las peores cicatrices. Porque ya sufrí cosas mejores que esta.
domingo, 1 de marzo de 2015
De cuando la vida se te caga de risa en la cara - Parte I
La madrugada de un 26 de julio me agarró en la casa de una amiga, tomando vino en caja con Sprite y Jager prolijamente servido (muy inclusión social todo). Nunca me gustó salir y mostrar demasiado, pero vaya uno a saber porqué, esa noche aparentemente me puse de acuerdo en elegir lo más corto que tuviera en mi ropero para ir al antro más cercano.
Me acuerdo que antes de salir, pensé que estaba en mi mejor momento, que hacía tiempo no me sentía así: Feliz, sin vueltas. Sin peros. Totalmente en paz. Estaba todo muy normal en mi vida en general, pero de lo que más recuerdo haberme jactado esa noche y para mis adentros, fue de no estar sintiendo nada por ningún pibe, de no estar pendiente de nadie y sentirme libre en serio; de estar soltera hasta en los pensamientos. Nos sacamos un par de fotos y me sentí linda, así que a esa actitud zen, sumémosle el ego inflado por las nubes...
Como pasa casi siempre que una sale en grupo, alguien se pierde. Y no sé bien porqué, ni cómo, ni cuándo, pero sé que salí con esa actitud "Me como el mundo" agarrada de la mano y en un momento de la noche la perdí.
Con la diferencia de que a mis amigas tarde o temprano las encuentro, pero a esta todavía la sigo buscando.
Me acuerdo que antes de salir, pensé que estaba en mi mejor momento, que hacía tiempo no me sentía así: Feliz, sin vueltas. Sin peros. Totalmente en paz. Estaba todo muy normal en mi vida en general, pero de lo que más recuerdo haberme jactado esa noche y para mis adentros, fue de no estar sintiendo nada por ningún pibe, de no estar pendiente de nadie y sentirme libre en serio; de estar soltera hasta en los pensamientos. Nos sacamos un par de fotos y me sentí linda, así que a esa actitud zen, sumémosle el ego inflado por las nubes...
Como pasa casi siempre que una sale en grupo, alguien se pierde. Y no sé bien porqué, ni cómo, ni cuándo, pero sé que salí con esa actitud "Me como el mundo" agarrada de la mano y en un momento de la noche la perdí.
Con la diferencia de que a mis amigas tarde o temprano las encuentro, pero a esta todavía la sigo buscando.
viernes, 27 de febrero de 2015
Ni idea
Escribir. Hacía meses no lo hacía y empecé a sentir que el cuerpo me lo pedía; algo así como lo que siento cuando paso mucho tiempo sin llorar con ganas realmente. Es como volver a escuchar esa canción vieja que tantas cosas te genera y que te sabés de memoria.
Escribir para sanar es lo más cercano a la gloria a veces, por lo menos, lo más cerca que pude llegar usando una PC de por medio, más con mi problema de comunicación cara a cara. Soy bastante mala en cuanto a eso de expresar mis sentimientos si no es por escrito; digo la mitad de las cosas con suerte, siempre queda todo inconcluso. No tengo borradores, no puedo ir para atrás y corregir lo que dije anteriormente; las cosas se dicen y punto. Y generalmente la cago porque o me sincero un cien por ciento, o quedo con cara de nada por una timidez totalmente infundada, pero la timidez es otro tema aparte... Lo importante es que estoy tan mambeada que volví acá buscando refugio, como si de los brazos de mamá se tratara.
(Esto, salvo la última parte, está en Borradores desde el 13/09/13. Medio que me debía un regreso).
Escribir para sanar es lo más cercano a la gloria a veces, por lo menos, lo más cerca que pude llegar usando una PC de por medio, más con mi problema de comunicación cara a cara. Soy bastante mala en cuanto a eso de expresar mis sentimientos si no es por escrito; digo la mitad de las cosas con suerte, siempre queda todo inconcluso. No tengo borradores, no puedo ir para atrás y corregir lo que dije anteriormente; las cosas se dicen y punto. Y generalmente la cago porque o me sincero un cien por ciento, o quedo con cara de nada por una timidez totalmente infundada, pero la timidez es otro tema aparte... Lo importante es que estoy tan mambeada que volví acá buscando refugio, como si de los brazos de mamá se tratara.
(Esto, salvo la última parte, está en Borradores desde el 13/09/13. Medio que me debía un regreso).
I'm ruin
Es difícil superarte cuando nada estaba bien y nada estaba mal.
Todavía no me puedes mirar a los ojos porque ya te he mordido y ahora eres el doble de tímido...
Y te lo he intentado decir, cariño,
te voy a arruinar si me dejas quedarme.
Todavía lo significas todo para mí,
pero necesito ser libre.
Todavía no me puedes mirar a los ojos porque ya te he mordido y ahora eres el doble de tímido...
Y te lo he intentado decir, cariño,
te voy a arruinar si me dejas quedarme.
Todavía lo significas todo para mí,
pero necesito ser libre.
martes, 5 de marzo de 2013
Hace ya un rato que leí algo acerca de las coincidencias y todavía sigo pensando en todas las cosas que me trajo a la mente.
Hoy entiendo tantas situaciones que antes no tenían un porqué. Entiendo porqué determinadas puertas se cerraron y otras se abrieron. Entiendo porqué algunas personas faltan hoy y otras siguen.
Soy muy básica para esto de las coincidencias, no es que piense que cada decisión que tomo o persona que se cruza en mi vida sucede por y/o para algo, pero generalmente es algo a lo que me gusta jugar. Creo que al destino lo hace uno conforme va viviendo pero, al mismo tiempo, a veces pasan cosas que me hacen dudar de si ya estaban "escritas" de antemano; me refiero a cosas que tenían o tienen que ser de tal forma. Difícil que se entienda si nunca se tuvo esa sensación...
Es loco, pero hay personas que ni bien las conozco me generan algo que me hace suponer que van a ser especiales, pasa muy pocas veces pero vale la pena. Y así con alguna que otra corazonada; algún lugar que no puedo perderme porque el hecho de imaginarme no yendo me genera un malestar que no puedo explicar muy bien, alguna decisión que si me decido por el "No", las ganas de tirarme por el "Sí" me vuelven loca, y demás.
Coincidencias como haber dejado de escribir acá y haber vuelto a vivir lejos de melancolía y preocupándome por ser más yo que nunca... Loquísimo pero cierto.
Hoy entiendo tantas situaciones que antes no tenían un porqué. Entiendo porqué determinadas puertas se cerraron y otras se abrieron. Entiendo porqué algunas personas faltan hoy y otras siguen.
Soy muy básica para esto de las coincidencias, no es que piense que cada decisión que tomo o persona que se cruza en mi vida sucede por y/o para algo, pero generalmente es algo a lo que me gusta jugar. Creo que al destino lo hace uno conforme va viviendo pero, al mismo tiempo, a veces pasan cosas que me hacen dudar de si ya estaban "escritas" de antemano; me refiero a cosas que tenían o tienen que ser de tal forma. Difícil que se entienda si nunca se tuvo esa sensación...
Es loco, pero hay personas que ni bien las conozco me generan algo que me hace suponer que van a ser especiales, pasa muy pocas veces pero vale la pena. Y así con alguna que otra corazonada; algún lugar que no puedo perderme porque el hecho de imaginarme no yendo me genera un malestar que no puedo explicar muy bien, alguna decisión que si me decido por el "No", las ganas de tirarme por el "Sí" me vuelven loca, y demás.
Coincidencias como haber dejado de escribir acá y haber vuelto a vivir lejos de melancolía y preocupándome por ser más yo que nunca... Loquísimo pero cierto.
viernes, 22 de febrero de 2013
59
Ojalá pudiera devolver el tiempo
para verte de nuevo, para darte un abrazo y nunca soltarte. Más comprendo que llegó tu tiempo, que Dios te ha llamado para estar a su lado, así él lo quiso...
pero yo nunca pensé que doliera tanto
viernes, 8 de febrero de 2013
No sé mañana
De algo estoy segura, hoy no siento lo mismo. A veces dudo si mi corazón te ha hecho caer en un oscuro abismo. De algo estoy segura, ya no eres el fantasma que me rondaba, haciendo un callejón cada segundo donde te pensaba.
No siento la llamada de tu piel, ya no termino con la piel en llamas.
No sé mañana, sé de hoy, y hoy no es amor, no es ternura; no es odio, ni amargura. Hoy he salido de ti, bordeando la locura. Hoy no es pasión lo que siento, no es pena, ni tormento. Hoy he salido de ti y, entre lágrimas, vi romperse el firmamento...
No siento ganas de luchar por ti, ya no me dejas a morir por dentro...
Y no te miento.
No siento la llamada de tu piel, ya no termino con la piel en llamas.
No sé mañana, sé de hoy, y hoy no es amor, no es ternura; no es odio, ni amargura. Hoy he salido de ti, bordeando la locura. Hoy no es pasión lo que siento, no es pena, ni tormento. Hoy he salido de ti y, entre lágrimas, vi romperse el firmamento...
No siento ganas de luchar por ti, ya no me dejas a morir por dentro...
Y no te miento.
lunes, 4 de febrero de 2013
Ni san, ni sa, ni brisa ya corren mi nube de algodón.
Comprender, aceptar. Hicimos nuestro camino al caminar y hoy decidimos frenar acá, no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien, y ves bien que me salió mal; no acostumbro a fracasar...
Comprender, aceptar; parecía tan fácil como sumar tu amor y mi lealtad, mi ternura y tu amistad.
A veces, Marte y Venus se llevan mal, no es cuestión de maldad. Es duro aprender a amar...
Hasta acá. Ya fue, me voy; mi vida no está junto a vos. Ya me cansé que te dé igual si soy feliz o no lo soy.
No me quedó más que aceptar, soy tan culpable como vos, yo también dejé de regar la flor de la superación...
Por más gotas de sal que le robe al mar, por más flores que un rosal, hoy nos toca despegar. Por más gritos de paz, por más soledad que hoy castigue mi voluntad, por los dos ya no va más. Y acá estoy despidiéndome...
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que así estuvo bien.
Traté de hacer a mi bien tu bien, y ves bien que me salió mal; no acostumbro a fracasar...
Comprender, aceptar; parecía tan fácil como sumar tu amor y mi lealtad, mi ternura y tu amistad.
A veces, Marte y Venus se llevan mal, no es cuestión de maldad. Es duro aprender a amar...
Hasta acá. Ya fue, me voy; mi vida no está junto a vos. Ya me cansé que te dé igual si soy feliz o no lo soy.
No me quedó más que aceptar, soy tan culpable como vos, yo también dejé de regar la flor de la superación...
Por más gotas de sal que le robe al mar, por más flores que un rosal, hoy nos toca despegar. Por más gritos de paz, por más soledad que hoy castigue mi voluntad, por los dos ya no va más. Y acá estoy despidiéndome...
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que así estuvo bien.
domingo, 3 de febrero de 2013
Hola, fondo
Gente que no merece ser calificada como "persona". Gente mediocre, que ostenta, envidia y hace lo que quiere sin ponerse un segundo en los zapatos del otro porque le es imposible pensar en alguien más que en sí mismo. Gente con mierda en la cabeza...
Personas que se preocupan por los demás. Personas que escuchan, aconsejan, dicen la verdad y van por la Vida tratando de ser cada día que pasa un poco más ellas mismas. Personas que son humanas...
Últimamente, estoy cruzándome mucho con ese tipo de gente, o bien, siempre estuve rodeada de la misma y no supe verlo hasta ahora.
Duele mucho negar ciertas cosas que, a largo o corto plazo, explotan; querer cambiar realidades que siempre fueron de esa forma. Duele tener que aguantar porque no queda otra. Duelen muchas cosas, pero la que por afano más tristeza me causa es darme cuenta de que una está para gente que, cuando se la precisa para brindar un hombro, no anda ni cerca.
Mi psicóloga solía interrumpirme varias veces porque tengo esta especie de muletilla de hablar en tercera persona; en vez de decir "cuando me engañan, me siento mal", digo " porque cuando te engañan, te sentís mal", como si no quisiera sentirme sola cuando estoy triste, enojada o algo así. No me gusta mucho abrirme a contar las razones de porqué estoy triste cuando lo estoy, porque es algo mío y siento que, aunque usara todas las palabras que existen para expresarme, nunca me daría a entender; se ve que hablo en tercera persona para facilitar esa comprensión...
Me pone realmente mal caer en la cuenta de que soy incondicional y no se valora. Me pone mal esforzarme por mejorar relaciones y ver que no sirve de nada. Me pone mal entender que el porqué de lo último es porque algunas de esas relaciones, de hecho, son una mentira para la otra parte. Me pone mal saber cómo va a terminar todo en cuanto a este tema.
Me pone mal tener este bajón porque estar así ocasiona cosas raras en mí; si estoy triste, siento la necesidad de salir de casa, no puedo estar entre cuatro paredes lamentándome por gente mierda básicamente. Y me pone mal que mi optimismo no ofrezca ni un "pero" a todo esto.
Salir a flote es la que queda.
Personas que se preocupan por los demás. Personas que escuchan, aconsejan, dicen la verdad y van por la Vida tratando de ser cada día que pasa un poco más ellas mismas. Personas que son humanas...
Últimamente, estoy cruzándome mucho con ese tipo de gente, o bien, siempre estuve rodeada de la misma y no supe verlo hasta ahora.
Duele mucho negar ciertas cosas que, a largo o corto plazo, explotan; querer cambiar realidades que siempre fueron de esa forma. Duele tener que aguantar porque no queda otra. Duelen muchas cosas, pero la que por afano más tristeza me causa es darme cuenta de que una está para gente que, cuando se la precisa para brindar un hombro, no anda ni cerca.
Mi psicóloga solía interrumpirme varias veces porque tengo esta especie de muletilla de hablar en tercera persona; en vez de decir "cuando me engañan, me siento mal", digo " porque cuando te engañan, te sentís mal", como si no quisiera sentirme sola cuando estoy triste, enojada o algo así. No me gusta mucho abrirme a contar las razones de porqué estoy triste cuando lo estoy, porque es algo mío y siento que, aunque usara todas las palabras que existen para expresarme, nunca me daría a entender; se ve que hablo en tercera persona para facilitar esa comprensión...
Me pone realmente mal caer en la cuenta de que soy incondicional y no se valora. Me pone mal esforzarme por mejorar relaciones y ver que no sirve de nada. Me pone mal entender que el porqué de lo último es porque algunas de esas relaciones, de hecho, son una mentira para la otra parte. Me pone mal saber cómo va a terminar todo en cuanto a este tema.
Me pone mal tener este bajón porque estar así ocasiona cosas raras en mí; si estoy triste, siento la necesidad de salir de casa, no puedo estar entre cuatro paredes lamentándome por gente mierda básicamente. Y me pone mal que mi optimismo no ofrezca ni un "pero" a todo esto.
Salir a flote es la que queda.
viernes, 1 de febrero de 2013
there's a million reasons to leave
It’s summer lies, It’s someone else’s nothing. Here it comes now. You ask me to stay… You ask me to stay… but there's a million reasons to leave.
Find a job, find a friend. Find a home, find a dog. Settle down out of town. Find a dream, shut it down.
Please, please don’t point it that way; It’s just a trigger that goes once and you’ll be unafraid…
The silence that you brought has gone, gone, gone…
Show me what to say, show me what to be. Show me what to see, show me what to be…
I don’t wanna be in there with you; I don’t wanna be in there without your loving either.
I waited for your thoughts, can’t wait no longer.
Find a job, find a friend. Find a home, find a dog. Settle down out of town. Find a dream, shut it down.
Please, please don’t point it that way; It’s just a trigger that goes once and you’ll be unafraid…
The silence that you brought has gone, gone, gone…
Show me what to say, show me what to be. Show me what to see, show me what to be…
I don’t wanna be in there with you; I don’t wanna be in there without your loving either.
I waited for your thoughts, can’t wait no longer.
jueves, 31 de enero de 2013
Quiero ser así, siento ser así
No busco el honor, no busco el perdón, tampoco llegar a vos.
Hace mucho tiempo que yo estoy así, viviendo el momento, intentando ser feliz.
Vivo a mi manera, lo que siento yo y lo que dicta mi agitado corazón.
Hace mucho tiempo que yo estoy así, viviendo el momento, intentando ser feliz.
Vivo a mi manera, lo que siento yo y lo que dicta mi agitado corazón.
martes, 29 de enero de 2013
¿Por qué será que te quedás adentro?
Que se te va pasando el tiempo, mujer,
y que la Vida se te va.
Sólo te pido que te vuelvas de verdad,
y que el silencio se convierta en carnaval
y que la Vida se te va.
Sólo te pido que te vuelvas de verdad,
y que el silencio se convierta en carnaval
sábado, 26 de enero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Tengo que decir que desde el 2010 que fui a verlos por primera vez, durante meses y meses seguí entrando a la página esperando que publicaran otra fecha, hasta me acuerdo de haber mandado mails rogándoles prácticamente que lo hicieran... Hacía tiempo no entraba ya y por leer que una chica de Argentina los había ido a ver, entré resignada y vi esto:
En serio que estoy muy feliz.
No soy de contar las cosas buenas porque se me cagan pero hago una excepción, dado que nadie me lee (mi vida yo). Aunque pobre del infeliz que lea esto de casualidad y me lo tranque, POBRE...
Loco, Marzo va a ser un orgasmo entero
(Si se portan bien, sigo contando(?).
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