Comprender, aceptar. Hicimos nuestro camino al caminar y hoy decidimos frenar acá, no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien,
y ves bien que me salió mal; no acostumbro a fracasar...
Comprender, aceptar; parecía tan fácil como sumar
tu amor y mi lealtad, mi ternura y tu amistad.
A veces, Marte y Venus se llevan mal, no es cuestión de maldad. Es duro aprender a amar...
Hasta acá. Ya fue, me voy; mi vida no está junto a vos.
Ya me cansé que te dé igual
si soy feliz o no lo soy.
No me quedó más que aceptar,
soy tan culpable como vos, yo también dejé de regar
la flor de la superación...
Por más gotas de sal que le robe al mar,
por más flores que un rosal, hoy nos toca despegar.
Por más gritos de paz, por más soledad que hoy castigue mi voluntad, por los dos ya no va más.
Y acá estoy despidiéndome...
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que así estuvo bien.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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