Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Hoy me doy el perdón si me lastimé el corazón

La verdad es que a estos días los vengo llevando bastante bien, bajé un montón de cambios o eso traté de hacer. Es fija que empiezo a tener más tiempo libre y mi mente carbura todo el triple de veces, estoy acostumbrada a eso porque siempre me pasa... Trato de distraerme y demás, y lo vengo logrando, no obstante, hay algo que no quiero y es tapar cosas; planear llenar mi vida de actividades por no querer pensar demás. No quiero hacerme la superada para, a la larga, terminar explotando. Es por eso que me doy el tiempo necesario como para pensar, pero pensar bien, las cosas... Ya dije que este año fue una cagada en sí, no me gusto para nada.
Es obvio que a lo largo de lo que va de mi vida me he sentido mal por ciertas decisiones que tomé o situaciones que me llevé a vivir. Es obvio que lloré, me culpé y me reté un millón de veces. Me gusta controlar las cosas y razonar todo antes de hacerlo, pero de a ratos soy todo impulso y me voy al carajo; en horas me mando todas las cagadas del año. Pero venía bien a mi parecer, o sea, sin arrepentirme de nada, lo cual era algo muy importante para mí. Siempre pensé que arrepentirse de algo era como vivir al pedo básicamente, lo había leído en algún lado y me había parecido coherente porque "¿de qué sirve arrepentirse de algo, si fue lo que sentiste en el momento?". Ya había escuchado esa frase varias veces y, la verdad, me había servido en caso de amistades que terminaron mal, un vínculo enfermizo y algunas que otras cosas. Tengo que ser objetiva y decir que soy de hacer de mi vida un melodrama andante, no soy pro llanto pero me gusta mariconear de vez en cuando. Para mí, hasta este año, perder a un amigo había sido lo peor de toda mi existencia, y realmente lo fue pero, a ver, voy a perder muchos más seres queridos y no me va a quedar otra que levantarme, respirar hondo y seguir porque la vida se trata de eso; el mundo no se para cuando yo lloro, ni vuelve a cobrar su ritmo cuando algo o alguien me hace reír. La vida sigue y no tiene compasión, te parezca una absoluta mierda o el paraíso terrenal. Y estás acá, por y para algo.

La cuestión es que hasta el 2008 sólo había perdido a mis abuelos, lo cual forma parte del famoso "ciclo de la vida" y algún que otro familiar que no conocía. Perder a un amigo fue perder algo mío; el cierre de una etapa y el comienzo de otra, aprendiendo a vivir sin eso de lo cual carezco. O sea que venía siendo mi golpe más grande... La realidad es que, si hoy no sé nada de la vida, a principios de este año mucho menos.
No voy a comparar una cosa con la otra, mucho menos pienso ahondar en mi error, pero digamos que, a comienzos de octubre, me mandé la cagada más gloriosa de lo que va de mi vida, y dejo de lado todo el "drama queen", realmente, ni yo sabía que podía mandarme errores así, porque puedo joder con cualquier cosa pero siempre supe o creí conocer mis límites. Todo eso conllevó a que me sintiera mal, me culpara desde el comienzo hasta el final de la situación y demás, hasta creo que todavía no me perdono por completo; tan así que quienes deberían haberme puteado o recriminado lo que hice, fueron los mismos que, en vez de hacerlo, me dijeron cosas como "Dale suave, tampoco fue lo peor del mundo". Créanme que si me exigiera en el estudio lo que me exijo en la vida en sí, sería la alumna perfecta o ya estaría recibida de algo. No es que busque la perfección en mis actos, simplemente sé cómo me criaron y sé cómo soy en cuanto a personalidad; me conozco en gran parte y no me permito hacer cosas totalmente inmaduras e impulsivas porque, justamente, no soy así ni quiero serlo. Me exijo porque sé que puedo dar más.

Fue así que, después de que se me ocurrió meter la pata hasta el fondo, empecé por primera vez en toda mi vida a arrepentirme de algo. Supongo que con el correr del tiempo se me va a pasar porque, si bien soy así de autocrítica, tengo claro que pudo haber sido peor pero, en su momento, no fue consuelo y hoy tampoco, porque ya asumí todo...

Tengo una amiga que supo decirme la frase célebre "No te arrepientas de nada, porque en su momento lo sentiste" y otras boludeces (que, igual, agradezco) del estilo "Te sirvió de aprendizaje". Al carajo con la primera frase. Ahí me di cuenta de que arrepentirse de las cosas también es de seres humanos, y claro, ¿cómo no iba a serlo, si estamos acostumbrados a jodernos a nosotros mismos cada tanto?
Obviamente que aprendí, siempre lo hago. Sonará como propaganda de jardín de infantes pero considero que la vida es un aprendizaje desde que nacés hasta que morís; nunca se llega a conocer todo, por ende, hasta lo más insignificante puede enseñarnos algo. El tema es que, si bien soy muy optimista, la típica que cuando la caga una paloma piensa que va a traerle buena suerte (no me pasó todavía), no estaba o no estoy acostumbrada a aplicar mi optimismo enfermizo en mis errores.
De repente, lo bueno sería ser consciente de que estuve mal, pero también saber que lo que aprendí de todo esto pesa más, mucho más a esta altura.



Hoy, la pelea que doy es quererme más. Hoy, el grito que doy es silencio.
Hoy te pido perdón si te lastimé el corazón. Hoy no quiero lo que me hace mal, lo oscuro del juego.
Hoy, que es tiempo de sanar las heridas del tiempo.
Hoy, que pronto será ayer, regálate el momento.
Hoy pude ver quién soy, conocerme más. Hoy, que el veneno encontró su remedio.
Hoy me doy el perdón si me lastimé el corazón.
Hoy vale más despertar que soñar en este juego...
Llenar de amor mi sangre y, si reviento, que se esparza en el viento el amor que llevo dentro;
esa es mi revolución.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Estaba pensando (porque estoy al pedo y desvelada) en lo "unineuronal" que fui hace unos meses atrás por haberme lamentado que un pibe me borrara del mapa, cuando no sé, de todas las cosas que se me vienen a la mente, cuál fue la más patética de todas:
- Que no me abriera la puerta del auto (al carajo con la igualdad de género en este tipo de cosas. A mí me abren la puerta y me dejan pasar primero, inservibles. Y pobre, POBRE del idiota que ostente decirme "Pagamos a medias", realmente, POBRE pibe. Amerita negritas y subrayado, créanme).
- Su olor a pucho.
- Sus "Nena linda" reiterados. Si hay algo que detesto son los apodos cursis y más sin ser nada; me da a pensar que el pibe es cagador. Mambos míos.
- Que, una vez en el auto y con la radio prendida, me dijera "¡Mirá! Están pasando Nene Malo. Está bueno... Cuando nos conocimos, lo pasaron" y, acto seguido, que se pusiera a golpear el volante imitando el ritmo, omitiendo mi cara de "Quiero reventarme la cabeza contra la ventanilla reiteradas veces", resumido en un "Se... En todos lados lo están pasando".
- Que fuera él y no yo la que le pateara el culo.


Loco, ¿tan desesperada estaba? Tenía ojos claros, no sé si sirve de algo para librarme un poco de la culpa...
Balazo y al río con este tipo de flacos y otros más que me avergüenzan y no pienso relatar ni en pedo por acá.

¿Nene Malo, estando sobrio? ¿Es joda? 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Yo te cuido, vos seguí nomás

No puedo tocarte, ya no tengo piel, pero no me muevo de tu lado.


Como un reflejo, en tus ojos voy a descansar.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Into The Abyss


Quería ver "El niño con el pijama a rayas" de una buena vez por todas, pero no tenía ganas de llorar, entonces, empecé a buscar documentales y me encontré con "Into the abyss" ("En el abismo").
Resumiendo, trata sobre 3 asesinatos que se produjeron en el 2001, dos adolescentes y la madre de uno, así como, también, sobre los culpables de esos crímenes: Jason Burkett y Michael Perry, en ese entonces, "amigos" de los adolescentes asesinados. Pero en lo que más se centra es en las condenas de ellos: Cadena perpetua y pena de muerte respectivamente. Es así como, con relatos de algunos familiares, tanto de las víctimas como de los culpables y demás, se puede ver lo relativo de todo, y es probable que te ayude a manifestarte más a favor o más en contra de la pena de muerte, de lo que ya puedas estarlo; capáz, hasta sirve para formar una opinión si no hay una concreta.

Personalmente, estoy en contra, vea las películas y documentales que vea. No obstante, también soy consciente de que hay que vivir las situaciones para hablar con propiedad, pero no creo que se llegue a nada quitándole la vida a otra persona; es el camino fácil, lo preferible antes que atacar los problemas de raíz y luchar con cuestiones más complejas y que llevarían más tiempo que el requerido para atar a alguien a una camilla, inyectarlo y verlo agonizar durante 9 minutos literalmente, para hacer de cuenta que "acá no pasó nada".

No sé si, en este caso, los supuestos culpables lo eran/son realmente. Soy de obsesionarme con este tipo de historias y seguir buscando información para llegar a una conclusión pero, siempre que lo hago, doy con lo mismo y es que nadie admite nada, o sí, pero para decir, después, que fueron presionados por la policía para confesar su culpabilidad cuando, en realidad, son inocentes. Y así es como hay 30 mil millones de casos a la deriva. 

En fin. Si les gusta quemarse la cabeza, ver escenas de crímenes, relatos y un poco de morbo, véanlo.
Tiene datos interesantes además, como que hay groupies del "corredor de la muerte", esto depende de cada país, Estado o lo que sea, pero en donde la pena de muerte está permitida, vendría a ser donde están ubicadas las celdas de quienes esperan para ser ejecutados. Otro dato es que, previamente, tiene que verlos un médico y no pueden estar locos o heridos de bala (por ejemplo), sino, la misma no se les aplica. Otra cosa interesante es ver cómo se aferran a Dios una vez encerrados, pero la necesidad que tiene el hombre de creer en algo es tema para otro día... mucho viaje por hoy.

Me encantan estas cosas, posta. Freaky.


P.D.: "El niño con el pijama a rayas" está pendiente todavía.

Y déjese de pensar que la Música es una nota

"Cada vez que tuve dudas acerca del amor y las famosas almas gemelas. Cada vez que pensé que el amor no es para mí. Cada vez que me sentí sola por creer que nadie me entendía, simplemente porque nadie más pasaba por lo que estaba pasando yo en ese determinado momento.
Cada vez que tuve ganas de desaparecer, de olvidarme de todo y ver las cosas desde lejos. Cada vez que me miré a los ojos en un espejo y me desconocí. Cada vez que lloré hasta dormirme. Cada vez que dejé de creer en todo y en todos. Cada vez que vi mi vida pasar y, peor, me vi a mí viéndola pasar (aunque fue sólo una y espero así siga siendo porque creo que si esa imagen no te abre los ojos, si ahí no te percatás de que estás en el fondo y no queda otra que subir, estás en el horno). Cada vez que dudé acerca de qué estoy yo haciendo acá, para qué vine, cuál es mi "misión", si es que hay una... Siempre encontré refugio en algo a lo que es tan simple de llegar pero tan complicado de sentir de verdad: La música. Fue ahí donde encontré muchísimas respuestas: Que el amor no se cuestiona, simplemente se siente. Que hay más personas de las que yo pienso que están pasando por lo mismo que yo hoy y que, a su vez, me acompañaron ayer, tanto en los malos momentos como en los buenos; y lo van a hacer, también, en un mañana... Y me refiero a la música como un lugar porque es un escape hermoso; la comprensión que no tuve, el amor que me faltó, ese resguardo que no encontré. Cada vez que me perdí o dudé de mí, sonó más fuerte para hacerme saber que estaba ahí, conmigo.

Es raro de explicar. La música en mi vida es cerrar los ojos en un toque y viajar; pensar en todo y en nada. Que me importe cada cosa y ninguna. Es que se me erice la piel cuando escucho a alguien cantar de una manera que llega. Es no escuchar mi música por un par de días y que, al volver a hacerlo, el corazón me lata más fuerte, similar a la alegría que tengo cuando me reencuentro con un amigo que hace tiempo no veo... Es ir con el mp4 por la calle y que todos me chupen un huevo; pintando la realidad de un color muchísimo más lindo. Es reírme sola o ponerme sentimental porque tal tema me hace acordar a determinado momento o persona. [...]
La música es mi amiga desde que estoy en la panza de mi mamá porque le ponía los auriculares alrededor para calmarme cuando yo me ponía loquita de noche y no paraba de moverme. Es la pasión que en otras cosas y hasta personas, no encontré ni voy a encontrar jamás. Es eso que no busqué pero que llegó a mí. Es, ahora, a lo que acudo siempre... Es puro sentir.

Y, por si no quedó claro, es el amor de mi vida".


Lo escribí hace ochenta años más o menos, pero describe exactamente lo que siento y voy a seguir sintiendo por la música. Es increíble, realmente no se dan una idea del amor que siento por los cantantes que me acompañan en la vida, desde los que lo hacen todos los días hasta los que escucho de vez en cuando.
Esa capacidad que tienen de hacerme sentir comprendida cuando, muchas veces, nadie de mi entorno puede lograrlo; o ese don, porque de otra manera no podría llamarlo, con el que se hacen querer. Sin siquiera saber que existo, pasan a ser como amigos porque me río, lloro, me siento acompañada, me resguardo y pienso con y gracias a ellos siempre.
Esto y la fotografía sin dudas que son las dos cosas que me generan más felicidad en el mundo.




Feliz día de la Música a las bandas sonoras de mi Vida y a todos los que la disfruten como yo :) 


Mi vicio más potable...
Mi adicción más saludable.
Es frágil línea entre ficción y realidad.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

sábado, 17 de noviembre de 2012

No entiendo la necesidad que tenía mi mente de hacerme soñar con esta persona y encima crear un idilio en ese lapso que habrá durado. Claramente me desperté de malhumor y con interés de saber de su vida...
Ahora, lo que entiendo menos y hasta me hace pensar que la vida misma es más yegua que mi mente, es que, al haber indagado para saber qué onda, no sólo me enteré que él, con el que soñé, está de novio, sino que la susodicha es la hermana menor de una mina que fue amiga mía... 16 años tiene. DIECISÉIS. ¿Me entendés que yo a la borrega esa la conocí cuando no hacía más que hincharle los ovarios a mi amiga, como todo hermano menor? Y este flaco es... no encuentro un adjetivo pero, loco, no. No puede ser.

Soy una persona que se deja llevar bastante por suposiciones o coincidencias; no me hago ilusiones con respecto a los hombres, o de eso me convenzo, pero me es inevitable, al hablar con alguno que me gusta y que me demuestra que tiene dos dedos de frente, empezar a sacar conjeturas apresuradas. Si coincidimos en ideas, ponele que me imagino estando a largo plazo con esa persona. Si resulta que le gustan las mismas películas que a mí o alguna de esas cosas, ya se viene el casamiento en mi mente, y ya el hecho de coincidir en gustos musicales me hace pensar en comprarnos un Gólden. Claramente esto no es literal, pero en serio, apuesto muchas fichas de golpe en personas que ni lo valen y hasta por razones sin importancia... Bueno, acabo de decir que soñé con alguien y empecé a averiguar sobre él, o sea que también lo tomé como "señal". Esto me hace pensar que estoy mal mentalmente, pero es más fuerte que yo; la mente se me dispara antes de poder hacer algo siquiera y obvio que cuando las cosas salen al revés, me enojo y me alejo. Porque en mi mente ya viví algunos momentos, ya pensé lo que iba a decir y demás, y la realidad me muestra que es un boludo o uno más del montón, lo cual vendría a ser lo mismo. Y eso me decepciona.
Ayer vi a una monja, podría haber tomado eso como señal pero dejémosla por esa...

Dejando de lado mi anécdota del sueño de hoy, quiero decir que me estoy sintiendo bastante rara últimamente en cuanto a los hombres en general. No, no soy lesbiana.
Me pasa que soy muy caprichosa, intolerante y consentida, es decir que si las cosas no se dan como espero o me rompen las pelotas, me enojo mucho, me calmo y me alejo. El tema en cuanto a los hombres es que únicamente con ellos me pasa eso de imaginarme las cosas de antemano. Siempre digo que no tengo expectativas, pero en realidad sí; eso hace que un comentario en el momento menos indicado, por ejemplo, me haga querer dejar de verlo.
Actualmente no estoy enamorada, ni siquiera me gusta alguien que me mueva el piso y eso creo que justifica mi desapego; hace años no me pasa eso de empezar a conocer a alguien y sentir un millón de cosas, pero tengo muchas ganas de volver a sentirme así y esta es la razón por la cual fuerzo mis vínculos con los que conozco: Porque quiero enamorarme, básicamente. Y ninguno lo logra, no me hacen sentir nada, por ende, me aburren y pasan a ser anécdotas, ni siquiera de esas que valen la pena ser contadas.

Hoy en día tengo claro lo que quiero, de chica sólo tenía una serie de tips físicos con los que tenía que contar la otra persona para que yo me fijara en ella. Hoy sólo quiero que alguien me enamore y que eso sea correspondido, porque dejé mi pasado atrás y ya no me siento mal.
Fue frustrante tener a alguien "atrás", por así decirlo; que se preocupara por mí, me tratara bien y se interesara, y no querer hablarle por el hecho de que no teníamos química, y eso es algo que se da o no, no nace con el tiempo ni surge de manera mágica, o sí, pero ni bien conocés a la persona.
Me cansé de cosas vacías y no voy a dejar de repetirlo. No tenía sentido volver a verlo, ni contestarle mensajes a desgano, porque no sentía nada ni iba a sentirlo nunca. Las relaciones pura y exclusivamente físicas no van conmigo, y esa estupidez de amigos con derecho a roce tampoco; lo que cuesta sanarse en serio posta que no se dan una idea de lo que lleva.
Sería una real y completa idiota si volviera a mendigar cariño, si me conformara con lo poco que me da alguien y estuviera dispuesta a bancarle mucho sólo porque lo quiero y me gusta cómo me hace sentir; el querer, con el tiempo, desapareció. El apego también, así como la costumbre y esa sensación de que no podía vivir sin esa persona cerca, pero se sintió terrible y no pienso repetirlo porque, quizá, esta vez sólo tuve suerte de salir medianamente bien parada.

Necesito algo sano y, para eso, tuve que sanarme yo y tengo que seguir haciéndolo. Así como quererme para ser querida y podría seguir. Es muy temprano para ver cambios, capáz, pero ya con haber tomado las decisiones, tener las cosas claras y saber qué camino quiero tomar o estoy tomando, me siento mejor.

Al márgen, el 15 fui al mejor recital de toda mi Vida.







"Si quieres cambio verdadero, pues, camina distinto".

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Hola, ¿qué tal? Buenos días, vengo a hacer mi declaración. Creo encontrar la salida porque sé que cuento con vos. Aunque te culpe de todo y me enoje hasta sin razón, tengo que darte la diestra, siempre existe el mal menor...
"Debemos cambiar de aire" me dijiste hace ya un montón, siempre obstinado en mi parte, no quise darte la razón. Claro está que no pifiaste y ahora el aire es mucho mejor; si acostumbrara a escucharte, no existiría esta canción...
Y hoy, aunque llueva y yo no esté de humor, sé que vas a estar siempre ahí, dentro de mí; empujándome a seguir, levantándome si caigo, viendo luz aún si muere el Sol. 
Mi intención de hacer las paces esta vez es en Do mayor. Tiremos juntos del carro que acá adentro estamos los dos. 


Viviré a conciencia esta lección.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Ya viví así, y no quiero más oscuridad

Tengo ganas de dejar de salir por un tiempo, hace ya algunos fines de semana que siento que ya no me entretiene como antes y no le encuentro sentido a gastar plata si no la paso bien a donde voy.
En general, tengo ganas de dejar de hacer ciertas cosas que no me hacen bien porque, después, no paro de recriminarme; soy bastante autocrítica y no me doy respiro.
Trato de no arrepentirme de las cosas que hago o dejo de hacer porque se supone que las hice o no por lo que sentí en ese momento, pero no me siento orgullosa de algunas cosas en las cuales reincido constantemente, por más de que al otro día me sienta mal; ya dije que no soy impulsiva pero que no tengo buenos recuerdos de mis impulsos... No son cosas del otro mundo, para nada, pero no van conmigo, y me estoy perdiendo así. De repente me parecen situaciones de lo más normales porque personas que conozco las hacen o porque la famosa "mayoría" las hace, y no quiero ser así de influenciable. No sé si tengo mucha o poca personalidad, la verdad lo desconozco, pero sé que no me estoy valorando o respetando como debería por dejarme llevar y no me divierte en lo más mínimo. Siento que, aparte de fallarme a mí misma, le estoy fallando a las personas que me quieren y que no me criaron para esto.

Es rarísimo sentir que, por cada vez que voy a boliches, pierdo algo de mi personalidad. Lo que hace la mayoría no va conmigo, por lo menos en estos aspectos, pero madurar es lo que me falta, creo.
Supongo que el primer paso es reconocer las cosas, y acá estoy. Leer esto me va a servir cuando quiera dármelas de algo que no soy otra vez.

En el liceo, tenía una compañera que era la típica estudiosa que no salía nunca. Siempre se sacó excelentes notas y era la hija única prodigiosa. Perfectamente vestida, con su peinado de siempre los 365 días del año. Lo único malo de ella era su falta de destreza en los deportes y su egoísmo hasta con las únicas que no la molestábamos pero bueno, nadie es perfecto. No nos llevábamos muy bien por diversas razones y, cada vez que me enojaba con ella, pensaba para mis adentros que la piba no tenía mucha vida porque vivía preocupándose por ser excelente y nunca iba ni a nuestros cumpleaños que, en ese entonces, no tenían ni siquiera alcohol mediante; éramos las mismas taradas de ahora pero tomando Coca y comiendo pebetes y cheetos hasta la hora de la torta.
Dudo que haya cambiado su forma de ser y es el día de hoy que, en cierto punto, la admiro, porque no debe haber sido fácil bancarse las gastadas del resto de nuestros compañeros y en la vida en general calculo. Sin embargo, ella nunca se desvió de su forma de ser, nunca trató de "vender" algo que no era, como si por sobre las cabezas de toda esa manga de estúpidos, ella visualizara sus metas y no se dejara tirar para atrás ni un centímetro siquiera.
Hoy necesito un poco de ese carácter, ser más exigente en cuanto a lo que puedo dar y ser; no criticarme tanto, pero sí autodisciplinarme porque no voy a llegar a ningún lado de esta forma.

Suerte para mí.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Sanar

Salí despacio, cuidando de no estropear la jornada, que mi cabeza ahora pide volver y ya no lastimar. Hoy me convenzo de que estoy bien y mañana resbalo; no sé porqué ahora respiro al revés y no me puedo hablar. Lo que entiendo es que mi canción ya no me quiere sanar, ¿será que a algunos les cae bien y a mí no me deja entrar?
Hoy no consigo dormir, y así despierto me duele todo, ahora me tengo que ir...
Me faltan brazos para torcer, hoy no llego a abrazarme. Mi lado oscuro vuelve a arremeter y no me deja en paz.
De a poco voy saludándome y la espina se ablanda, igual me tranco y quedo sin saber para dónde volar. Lo que entiendo es que mi canción ya no me quiere sanar, ¿será que a algunos les cae bien y a mí no me deja entrar?
Alguien me invitó a vivir pero, igualmente, me sentí solo. ¿Adónde iré a resurgir?
Y lo que entiendo es que mi canción ya no me quiere sanar , ¿será que a algunos les cae bien y a mí no me deja entrar? Hoy le pedí, por favor, que esté conmigo y no se me esconda, porque perdí mi motor...


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.

viernes, 9 de noviembre de 2012

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hoy vuelvo a Renacer

Un punto a la distancia y el destino que no nos deja ver. Porque ya no está el fuego de tu amor, como aquella vez, que daba tanto el Sol...

:)

He visto un corazón sufriendo por amor.
La luz y la ilusión se fue con el adiós.
Abre tus ojos y no mires atrás,
sólo el futuro te llevará;
podrás sanarte y vivirás mejor.
Mira adelante,
pronto saldrá el Sol.

No pienses mas en él, no gastes en su amor...

Fuiste culpable, también rehén.
No es nada bueno,
vos no supiste ver,
ya no te juzgues.
Él ya se fue.

Amor

Las fiestas nunca me gustaron. Entrar a los supermercados y ver los arbolitos junto con todos lo adornos navideños que están a la venta y recordar que falta poco más de un mes para que las mismas se me vengan encima, me da ganas de irme a una isla desierta y no volver hasta mediados de enero, cuando las secuelas de lo que son Navidad y Fin de año hayan desaparecido casi por completo.
No me llevo bien con la Navidad; de chica me importaban, claramente, sólo los regalos y podría decir que hasta el día de hoy sigue siendo así. Eso de ver gente que no veo el resto del año y ponerme al día con familiares que, al fin y al cabo, son extraños, no me genera felicidad ni nada similar. No incurro mucho en el careteo.
Fin de año es diferente, es el cierre de una etapa para mí; siempre significa algo. Y este año más porque viene siendo bastante... ortiva. Sólo espero terminar diciembre con los exámenes salvados y que el 2012 se vaya tranqui.

Una vez, no sé quién ni cuándo, alguien me comentaba que cada vez que un familiar se iba, nacía otro o viceversa. Este año murieron 3 personas de mi familia o muy importantes para la misma, pero digamos que todo un lado de mi familia viene perdiendo gente hace años ya, una racha malísima posta. Y este año se fueron ellos en un lapso de 6 meses. No hay muchos "¿Por qué?" para contestar o dramatismo que agregarle porque ya se esperaban esos desenlaces, no así que se dieran todos a la vez.
Este año dos primas mías quedaron embarazadas y el año pasado nació la primera hija de una de ellas.
No soy muy dada con los niños, pero estos suelen encariñarse conmigo por una razón que desconozco. Me quedan mirando fijo y me sonríen o se me acercan y empiezan a hablarme.
Fue hace dos años y medio atrás que nació Juan Martín, más bien conocido como Juancho. Este año, una de esas personas que murió, fue un tío mío, su abuelo...

A Juancho no lo conocí en cuanto llegó a este mundo, sino hasta después de un tiempo, pero puedo asegurar que, ni bien lo vi, ese nene se adueñó de mi corazón. No hablaba todavía, sólo imitaba ruiditos de animales y me miraba con vergüenza con esos ojos enormes que tiene y me llenaba de juguetes.
Lo dejé de ver un par de meses porque él y sus padres tuvieron que viajar a España y estuvieron ahí hasta hace relativamente poco. Sabía que, al volver, iba a estar cambiado, capáz más extrovertido y obviamente hablando bien ya, pero nunca esperé encontrarme con lo que me encontré al verlo otra vez...
En cuanto llegué a la casa de mi tía, me recibieron ella y un pirata con la nariz lastimada escondido entre sus piernas. Lo de la nariz es porque se lleva todo puesto y lo de pirata es porque parece que encontró su vocación a tan temprana edad. Realmente es un pirata, con su pañuelo negro con una calavera blanca dibujada al frente y su barco de juguete y un libro con historias de barcos que navegan y piratas malos y buenos, mientras que él se hace llamar "el pirata de ojo tapado".
La timidez conmigo le duró dos minutos y al rato ya estaba compartiéndonos sus cosas y contándonos que se le había caído la nariz en la casa de sus otros abuelos, y que por eso la tiene así ahora.

Es el niño más afectuoso y alegre que vi en mi Vida. No cuesta nada hacerlo reír pero le salen de esas carcajadas contagiosas que te hacen amarlo. Corre, habla, entiende todo, le gusta jugar a las escondidas y te indica dónde tenés que esconderte. Se cae cada tanto pero mi padre le dijo que los piratas no lloran, entonces él mismo se repite esa frase cada vez que empieza a hacer puchero.
Al haber estado en Barcelona ese par de meses y haber empezado a ir a un Jardín allá, pronuncia palabras en español; en vez de decir caballo, dice cabaio y cosas así, por ejemplo. O frases hechas que debe haber escuchado mucho allá, como "Lo siento" cada vez que se tiene que disculpar, o "Mucho gusto" y "Vuelva pronto".
No terminé de enamorarme hasta que dijo "Lo siento, pero bi voy al colegio... Mucho gusto", le estiró los brazos a mi tía para que le calzara su bolsita de tela y se fue saludando y gritando "vuelva pronto".

Ese niño es la luz de mi tía y de mis primos, sobre todo en este año de mierda para ellos. Es la mía, y termina siendo el Sol de cualquiera que pase una tarde con él.
No sé cómo habría sido yo como hermana mayor ni tengo interés en descubrirlo a esta altura, pero me compró totalmente. Lo amo y me babeo al contar estas cosas.
Este loco bajito te deja felicidad para que tengas y guardes, posta.


No le voy a faltar nunca  

martes, 6 de noviembre de 2012

Yo entiendo y respeto que cada relación o vínculo es un mundo y toda la historia, pero no me entra en la cabeza cómo ahora una persona de un poco más de mi edad puede llegar, en un mes, a sentir por otra algo similar a lo que yo fui sintiendo durante cuatro años. No entiendo.
No admito, no puedo permitir que compare un vínculo con otro porque no... o sea, no. No. N-O.
No hablo de las terceras personas en cuestión, me refiero a lo que yo sentí hasta mediados de este año por cuatro años, y lo que ella siente gracias a algo de menos de un mes, no tiene lógica.

Me recontra re mil molesta que me diga que es porque está enamorada o "embrujada", que no hay otra explicación coherente a quererlo tanto y tener estas ganas de verlo, siendo que el pibe es un idiota con todas las letras y ella lo tiene claro.
Amiga, no estás enamorada, no estás embrujada. Simplemente te enganchaste con un flaco que es un gil y amás el basureo, porque eso es parte de cierta especie de minas que adoramos ser boludeadas de vez en cuando. No tenés que ir a un lugar de magia negra para que te "desaten" o te ayuden a olvidarlo, estás encaprichada porque el flaco no te da la hora. La noche del viernes o madrugada del sábado, seguramente te mande un mensaje pidiéndote para verse y vos te olvides de que durante el resto de la semana ni te registró, probablemente le histeriquees un rato con que sí, que no, y en un par de horas estés envuelta en unas sábanas con el idiota roncándote al lado, puteándote a vos misma por tener el ego pateado. Una vez empezada la semana, la historia volverá a repetirse. Y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Porque pibes así no pueden ser más predecibles porque el día tiene 24 horas, y no necesitás conocerlos demasiado para darte cuenta.

Entonces, sí, mi vínculo con X persona (y digo vínculo porque fue más eso que una relación con todas las letras a fin de cuentas) no habrá sido LA historia; pudo haber sido enfermizo a lo último, él puede tener millones de defectos como yo los míos, pero no pienses que hablás con propiedad sólo porque un pibe ahora no te contesta los mensajes. No trates de hablarme de algo como si yo no supiera lo que se siente, ni le agregues dramatismo, diciéndome que es algo no correspondido, que nunca habías estado tan atrás de alguien en tu vida, porque es probable que yo me ponga mal por vos un rato, hasta que razone y me acuerde de que ni pasó un mes, y yo sentí todas esas cosas en un tiempo prolongado.
Amar de manera insana a alguien no es nada del otro mundo, pero a mí nadie me dijo de qué se trataba, ni por qué razones me convenía evitarlo o cortarlo a tiempo; yo te estoy dando esas respuestas y te estás cagando en todas.

No sabés nada. Ni lo que, verdaderamente, es estar atrás de alguien y perder todo tu orgullo, ni lo que se siente no respetarte o quererte a vos misma durante tanto tiempo, ni lo que es sentir algo que no es correspondido un cien por ciento, ni lo que es ser tan jodidamente masoquista y querer a un punto enfermizo a alguien. No lo sabés y ojalá no lo sepas nunca.

Lo que me enoja de todo esto no es la comparación, sino que pidas consejos y después me los retruques diciendo cualquier cosa para que la balanza quede a tu favor y yo te diga que tenés razón, que estás "embrujada" y que deberías verlo porque te gusta mucho. Cuando esas cosas son una reverenda estupidez, y yo ya viví todo eso y me gustaría ahorrarte lo mal que seguramente lo pases si seguís con esa rutina de "lo veo cuando se acuerda de mí".

A fin de cuentas, yo decidí arreglármelas sola. Pedí consejos y los tuve en cuenta porque de verdad los necesitaba, pero no anduve llorándole a nadie para que me tuviera lástima por mis propios errores o decisiones.
Así que al carajo con las personas estúpidamente necias que piden consejos sólo para que uno termine sintiendo lástima por ellas o dándoles la razón. ¿Saben qué? Amo tener la razón, y nunca se las voy a dar.

...y el mundo allí nomás

El tesoro que no ves. La inocencia que no ves. Los milagros que van a estar de tu lado cuando comiences a leer de los labios y a ignorar los embustes, y gustar con tu lengua de las aguas que son dulces aunque te sientas mal.

Si no hay amor, que no haya nada entonces.

lunes, 5 de noviembre de 2012

No sé si fue y es gracias a Papá que, por más que me fallen, nunca voy a dejar de creer en las personas, en confiar en ellas aunque tenga todas las de perder, porque ni siquiera pienso en el día en el que pueda, de hecho, perder.
Soy tremendamente confianzuda. No es que crea que todas las personas que se cruzan conmigo, sean buenas, sino que no pienso que sean malas o me vayan a hacer daño. Tampoco creo en eso de que una persona sea completamente garca o la reencarnación de la Madre Teresa en su totalidad; sé que algunas sólo saben hacerle daño a las demás, tanto con actos como con palabras, lo tengo claro. Pero, a su vez, para mí, esas mismas personas con alguien deben mostrarse buenas o afectuosas; alguien en este mundo debe ser su debilidad, porque calculo que todos tenemos un ser humano en nuestra vida por la cual estaríamos dispuestos a darlo todo. O seré yo y mi cabecita de soñadora; suele ser la culpable de estas ideas...

Yo por mis afectos, realmente, daría la vida y no lo pensaría ni media, pero también sé que la vida de esa persona ya no tendría sentido sin mí, y no lo digo por creérmela ni nada, simplemente porque sé lo que es estar acá, teniendo a una de tus (por suerte, tantas) razones para vivir allá arriba. No me imagino perdiendo a otro ser amado y pensar en eso me da mucho miedo, así que lo evito. Entiendo que hay partidas que pertenecen al ciclo de la vida y todas esas cosas que están en la tapa del libro, pero lo que cuesta encontrar razones para levantarse y encarar cada día, después de que una parte tuya se fue, es una mierda, y no encuentro otro calificativo que lo describa mejor: Es-una-mierda.
Que se sale, y sí... no queda otra. Si se supera en toda su extensión, todavía no lo tengo claro. A fin de cuentas, es todo cuestión de tiempo. No pienso dármelas de poeta o algo por el estilo, pero el tiempo cura o destruye todo. Arrasa con cada puta cosa. Lo que te duele hoy, es probable que mañana hasta te cause risa. Lo que hoy te hace bien, mañana, capáz, te genere ganas de no querer existir. Y así sucesivamente, siempre y cuando seas tan dramática y sensible (encubierta) como yo; los fríos desconozco cómo la llevan y no me interesa...

Entonces, es al ver mis debilidades, esas que tienen nombre y apellido, que pienso que la persona que daña una y otra vez a los demás, también debe desvivirse por alguien. También la debe alegrar pasar tiempo con esa persona y que la misma le diga y demuestre cuánto la quiere.
Un hijo, un padre, un amigo, un amor... alguien. Alguien que lo haga sentir vivo y por quien se considere capaz de dar o hacer cualquier cosa, con tal de sacarle una sonrisa cuando llora. Alguien a quien acompañe en alguna que otra locura o que lo haga sentir mal al discutir.
Porque, después de todo, al final del día, serán personas garcas pero no robots...

Capáz, soy muy ilusa, ba... lo soy.
Tengo un anillo del yin y el yang que uso hace tantos años que ya ni me acuerdo cuántos vienen siendo, y es algo que aplico a mi vida: Siempre, pero siempre, siempre, extraigo algo positivo de mis errores. Trato de hacer lo mismo con las situaciones negativas en sí, pero hay veces en las que me superan ciertas cosas a las que no les encuentro explicación; a esas dejo que el tiempo haga con ellas lo que se le antoje y lo positivo suele venir solo. Simplemente, no soy yo si no soy enfermamente (?) optimista.
Me pasa igual cuando estoy muy feliz. No sé si pienso que algo me va a cagar el momento, pero estoy bastante alerta y no sé qué tan bueno sea eso.

Y con las personas buenas, miren... lo que se dice bueno, bueno posta, es mi papá. No hiere, no critica, no habla por atrás, siempre prioriza el bienestar del otro, no obstante, así y todo, tiene sus momentos en los que me demuestra que es un ser humano, porque a veces dudo al respecto (el tipo es muy inocente, en serio). Pero yo creo que las personas buenas son buenas y ya. No tienen buenos actos hoy y te cagan mañana, o ese es mi punto de vista. Nada más que algunas se las dan de, y terminan siendo otra cosa...

No sé porqué la necesidad de viajarla tanto, pero en fin. Me inspiré (?).


De todo lo que tú acostumbras,
soy contradicción.
Creo que eso es lo que a ti te llama.
No pongo un pleno más por vos, no tengo un peso. Mejor le cedo a otra el turno que me toca...
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimada.
Equivocarme es algo humano, pero amarte es un pecado.... es un pecado...

domingo, 4 de noviembre de 2012

"No me queda más que decir, salvo que anoche no pude dormir porque comprendí que todo había terminado entre nosotros. Es un sentimiento nuevo para mí, un sentimiento que nunca preví, pero al mirar atrás, pienso que no podría haber sido de otra manera.
Tú y yo éramos muy diferentes, procedíamos de mundos diferentes. Sin embargo, tú me enseñaste el valor del amor. Me enseñaste lo que significa amar a alguien y, gracias a ello, me he convertido en un hombre distinto...
Me alegro de que nuestros caminos se hayan cruzado, aunque sólo fuera por un tiempo tan breve. 
Si, en un futuro lejano, volvemos a encontrarnos cada uno con una nueva vida, te sonreiré con alegría... Acaso tú sientas lo mismo y me devuelvas la sonrisa, y saborees los recuerdos que siempre compartiremos".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Si bien las puteadas están muy arraigadas a lo que es mi vocabulario de todos los días, de vez en cuando me pinte jugar a competencias de eructos con la amiga que tenga al lado, sea bruta como pocas personas, y esto va sin un poco de humor: Soy realmente bruta. Si bien a diario no soy la mina más femenina ni dulce, mi entorno no para de asociarme con la palabra Ternura.
Cuando no está la amiga que me dice Pimpolla(¡!) o Pichona o algún otro apodo totalmente meloso, como Chiqui o Bebu (*), está la que me recuerda anécdotas que yo conté de cuando era chiquita, y encima con una sonrisa y mirada de amor en los ojos, que me hace pensar que, si mis amigas me hubiesen conocido de pendeja, estarían enamoradas de mí a esta altura.
Más de una conoce gestos que ni yo tenía claros de mí misma y se los explica a las demás. El otro día, una de ellas pensó que yo la miraba con cara de culo y la otra le explicó "No, ella te estaba mirando bien. Esa era su cara de "Te estoy escuchando sorprendida"... Loco, es muy raro eso.

Cuando no se trata de mis amigas, está el pibe que se encariña conmigo a menos de un día de haberme conocido porque le causé eso: Ternura (según terceros). O sea, el flaco posiblemente se enganchó conmigo y no porque sea una mina infernal que parte el piso en dos o que tiene una personalidad envidiable, sino porque me debe haber asociado con un peluche gigante.

Y, por último, si no están estas personas, me encuentro con algo aún más fuerte: Mi familia.
Esta gente no entiende ni va a entender nunca que mi cuerpo NO es comestible, en serio. ¿A alguien más sus padres lo muerden? ¿¿Es, acaso, normal eso o tengo que denunciarlos?? Mi padre me muerde los brazos desde que tengo uso de razón, es como que los ve y no se aguanta, o me los aprieta o me los muerde. Mi vieja tiene amor por mis pies porque son chiquitos, ese es su justificativo; el mismo amor que sienten mis abuelos por mis cachetes...
Ambos (mis padres) me hablan como niños de vez en cuando. Mi hermano me apretuja toda, da de esos abrazos que te cambian una costilla de lugar. Todo esto siempre y cuando los agarre de buen humor, claro está, pero lo consentida que suelo ser no tiene nombre.
Debo estar haciendo las cosas bien (¡vamooo'!) porque recibo amor, no hay otra.

(*) El apodo que más me gusta es Wassa. Cuando vi este video, creo que pasé diciendo un mes entero los diálogos y de ahi quedó:




Fuera de joda, ASÍ, a este paso, no esperen que madure pero ni en pedo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un consejero me dijo "Hecho el amor, hecha la trampa" y al pie de la letra sigo ese hermoso consejo cruel.

"El que no arriesga no gana" dijiste. "El que arriesga puede morir por amor" te dije, y comprendiste que no iba a ser yo la que cubra tu cuerpo en noches de frío, la que te regale rosas sin espinas, la que aparte de ser sexo sea una amiga. La que derroche amor en cada esquina.
 "¿Tanto te cuesta dar besos a uno solo? Te juro que amor nunca te va a faltar". Mi amor, eso no importa, lo que importa es variedad.
"Es mejor ser presa de un hombre, y no el polvo insípido y oscuro de más de dos" dijiste, y comprendí que no ibas a ser vos el que comparta mis besos con cualquiera, el que pise fuerte el acelerador, el que quiera hacerlo de muchas maneras. El que sepa bien fingir cuando no haya amor.

Well, they say "Don't look for heroes, if you don't care who you find".
All roads lead to somewhere and, although the horse is blind.
There's one thing I can say for sure: You can go through hell and come out pure,
if you just don't let the devil take your mind.
There is no one man among us who is safe from the siren's call;
temptation's like a crooked finger, it's calling for us all...
Well, you don't need to walk on water. You don't need to be a saint;
it don't matter who you are, or even who you ain't.
We walk through life and we live and die, we do our best to not ask why.
Just don't let the devil take your mind.

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Dónde estabas tú cuando el dolor se pintó en ocre?

¿Dónde estarás tú cuando el futuro se tiña en negro y llore recordando los triunfos que hoy celebro?
Y estaré solo, mirando al pasado, con gesto cansado; contento y realizado, sabiendo que lo di todo.
Cuando se apaguen los focos, se cierre el telón; cuando sólo sea otro loco en mi salón, sin inspiración...

Si el tiempo me despoja de quien quiero, espero espabilar y remontar certero el vuelo, como un águila...
Cuando llegue el dolor, y llegue el frío. Cuando llegue el temor, llegue el vacío, y el desamor fluya en mi río...
Y oiga el silencio del gentío. Cuando el olvido acaricie cada pisada, va por quien esté y a cambio no pida nada. 

Dicen que a través de las palabras el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura, tanto más ajena a nosotros, cuando más cerca la sentimos.