La verdad es que a estos días los vengo llevando bastante bien, bajé un montón de cambios o eso traté de hacer. Es fija que empiezo a tener más tiempo libre y mi mente carbura todo el triple de veces, estoy acostumbrada a eso porque siempre me pasa... Trato de distraerme y demás, y lo vengo logrando, no obstante, hay algo que no quiero y es tapar cosas; planear llenar mi vida de actividades por no querer pensar demás. No quiero hacerme la superada para, a la larga, terminar explotando. Es por eso que me doy el tiempo necesario como para pensar, pero pensar bien, las cosas... Ya dije que este año fue una cagada en sí, no me gusto para nada.
Es obvio que a lo largo de lo que va de mi vida me he sentido mal por ciertas decisiones que tomé o situaciones que me llevé a vivir. Es obvio que lloré, me culpé y me reté un millón de veces. Me gusta controlar las cosas y razonar todo antes de hacerlo, pero de a ratos soy todo impulso y me voy al carajo; en horas me mando todas las cagadas del año. Pero venía bien a mi parecer, o sea, sin arrepentirme de nada, lo cual era algo muy importante para mí. Siempre pensé que arrepentirse de algo era como vivir al pedo básicamente, lo había leído en algún lado y me había parecido coherente porque "¿de qué sirve arrepentirse de algo, si fue lo que sentiste en el momento?". Ya había escuchado esa frase varias veces y, la verdad, me había servido en caso de amistades que terminaron mal, un vínculo enfermizo y algunas que otras cosas. Tengo que ser objetiva y decir que soy de hacer de mi vida un melodrama andante, no soy pro llanto pero me gusta mariconear de vez en cuando. Para mí, hasta este año, perder a un amigo había sido lo peor de toda mi existencia, y realmente lo fue pero, a ver, voy a perder muchos más seres queridos y no me va a quedar otra que levantarme, respirar hondo y seguir porque la vida se trata de eso; el mundo no se para cuando yo lloro, ni vuelve a cobrar su ritmo cuando algo o alguien me hace reír. La vida sigue y no tiene compasión, te parezca una absoluta mierda o el paraíso terrenal. Y estás acá, por y para algo.
La cuestión es que hasta el 2008 sólo había perdido a mis abuelos, lo cual forma parte del famoso "ciclo de la vida" y algún que otro familiar que no conocía. Perder a un amigo fue perder algo mío; el cierre de una etapa y el comienzo de otra, aprendiendo a vivir sin eso de lo cual carezco. O sea que venía siendo mi golpe más grande... La realidad es que, si hoy no sé nada de la vida, a principios de este año mucho menos.
No voy a comparar una cosa con la otra, mucho menos pienso ahondar en mi error, pero digamos que, a comienzos de octubre, me mandé la cagada más gloriosa de lo que va de mi vida, y dejo de lado todo el "drama queen", realmente, ni yo sabía que podía mandarme errores así, porque puedo joder con cualquier cosa pero siempre supe o creí conocer mis límites. Todo eso conllevó a que me sintiera mal, me culpara desde el comienzo hasta el final de la situación y demás, hasta creo que todavía no me perdono por completo; tan así que quienes deberían haberme puteado o recriminado lo que hice, fueron los mismos que, en vez de hacerlo, me dijeron cosas como "Dale suave, tampoco fue lo peor del mundo". Créanme que si me exigiera en el estudio lo que me exijo en la vida en sí, sería la alumna perfecta o ya estaría recibida de algo. No es que busque la perfección en mis actos, simplemente sé cómo me criaron y sé cómo soy en cuanto a personalidad; me conozco en gran parte y no me permito hacer cosas totalmente inmaduras e impulsivas porque, justamente, no soy así ni quiero serlo. Me exijo porque sé que puedo dar más.
Fue así que, después de que se me ocurrió meter la pata hasta el fondo, empecé por primera vez en toda mi vida a arrepentirme de algo. Supongo que con el correr del tiempo se me va a pasar porque, si bien soy así de autocrítica, tengo claro que pudo haber sido peor pero, en su momento, no fue consuelo y hoy tampoco, porque ya asumí todo...
Tengo una amiga que supo decirme la frase célebre "No te arrepientas de nada, porque en su momento lo sentiste" y otras boludeces (que, igual, agradezco) del estilo "Te sirvió de aprendizaje". Al carajo con la primera frase. Ahí me di cuenta de que arrepentirse de las cosas también es de seres humanos, y claro, ¿cómo no iba a serlo, si estamos acostumbrados a jodernos a nosotros mismos cada tanto?
Obviamente que aprendí, siempre lo hago. Sonará como propaganda de jardín de infantes pero considero que la vida es un aprendizaje desde que nacés hasta que morís; nunca se llega a conocer todo, por ende, hasta lo más insignificante puede enseñarnos algo. El tema es que, si bien soy muy optimista, la típica que cuando la caga una paloma piensa que va a traerle buena suerte (no me pasó todavía), no estaba o no estoy acostumbrada a aplicar mi optimismo enfermizo en mis errores.
De repente, lo bueno sería ser consciente de que estuve mal, pero también saber que lo que aprendí de todo esto pesa más, mucho más a esta altura.
Hoy, la pelea que doy
es quererme más. Hoy, el grito que doy
es silencio.
Hoy te pido perdón
si te lastimé el corazón. Hoy no quiero lo que me hace mal, lo oscuro del juego.
Hoy, que es tiempo de sanar
las heridas del tiempo.
Hoy, que pronto será ayer, regálate el momento.
Hoy pude ver quién soy, conocerme más. Hoy, que el veneno
encontró su remedio.
Hoy me doy el perdón
si me lastimé el corazón.
Hoy vale más despertar
que soñar en este juego...
Llenar de amor mi sangre
y, si reviento, que se esparza en el viento
el amor que llevo dentro;
esa es mi revolución.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
Estaba pensando (porque estoy al pedo y desvelada) en lo "unineuronal" que fui hace unos meses atrás por haberme lamentado que un pibe me borrara del mapa, cuando no sé, de todas las cosas que se me vienen a la mente, cuál fue la más patética de todas:
- Que no me abriera la puerta del auto (al carajo con la igualdad de género en este tipo de cosas. A mí me abren la puerta y me dejan pasar primero, inservibles. Y pobre, POBRE del idiota que ostente decirme "Pagamos a medias", realmente, POBRE pibe. Amerita negritas y subrayado, créanme).
- Su olor a pucho.
- Sus "Nena linda" reiterados. Si hay algo que detesto son los apodos cursis y más sin ser nada; me da a pensar que el pibe es cagador. Mambos míos.
- Que, una vez en el auto y con la radio prendida, me dijera "¡Mirá! Están pasando Nene Malo. Está bueno... Cuando nos conocimos, lo pasaron" y, acto seguido, que se pusiera a golpear el volante imitando el ritmo, omitiendo mi cara de "Quiero reventarme la cabeza contra la ventanilla reiteradas veces", resumido en un "Se... En todos lados lo están pasando".
- Que fuera él y no yo la que le pateara el culo.
Loco, ¿tan desesperada estaba? Tenía ojos claros, no sé si sirve de algo para librarme un poco de la culpa...
Balazo y al río con este tipo de flacos y otros más que me avergüenzan y no pienso relatar ni en pedo por acá.
¿Nene Malo, estando sobrio? ¿Es joda?
- Que no me abriera la puerta del auto (al carajo con la igualdad de género en este tipo de cosas. A mí me abren la puerta y me dejan pasar primero, inservibles. Y pobre, POBRE del idiota que ostente decirme "Pagamos a medias", realmente, POBRE pibe. Amerita negritas y subrayado, créanme).
- Su olor a pucho.
- Sus "Nena linda" reiterados. Si hay algo que detesto son los apodos cursis y más sin ser nada; me da a pensar que el pibe es cagador. Mambos míos.
- Que, una vez en el auto y con la radio prendida, me dijera "¡Mirá! Están pasando Nene Malo. Está bueno... Cuando nos conocimos, lo pasaron" y, acto seguido, que se pusiera a golpear el volante imitando el ritmo, omitiendo mi cara de "Quiero reventarme la cabeza contra la ventanilla reiteradas veces", resumido en un "Se... En todos lados lo están pasando".
- Que fuera él y no yo la que le pateara el culo.
Loco, ¿tan desesperada estaba? Tenía ojos claros, no sé si sirve de algo para librarme un poco de la culpa...
Balazo y al río con este tipo de flacos y otros más que me avergüenzan y no pienso relatar ni en pedo por acá.
¿Nene Malo, estando sobrio? ¿Es joda?
sábado, 24 de noviembre de 2012
Yo te cuido, vos seguí nomás
No puedo tocarte, ya no tengo piel, pero no me muevo de tu lado.
Como un reflejo, en tus ojos voy a descansar.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Into The Abyss
Quería ver "El niño con el pijama a rayas" de una buena vez por todas, pero no tenía ganas de llorar, entonces, empecé a buscar documentales y me encontré con "Into the abyss" ("En el abismo").
Resumiendo, trata sobre 3 asesinatos que se produjeron en el 2001, dos adolescentes y la madre de uno, así como, también, sobre los culpables de esos crímenes: Jason Burkett y Michael Perry, en ese entonces, "amigos" de los adolescentes asesinados. Pero en lo que más se centra es en las condenas de ellos: Cadena perpetua y pena de muerte respectivamente. Es así como, con relatos de algunos familiares, tanto de las víctimas como de los culpables y demás, se puede ver lo relativo de todo, y es probable que te ayude a manifestarte más a favor o más en contra de la pena de muerte, de lo que ya puedas estarlo; capáz, hasta sirve para formar una opinión si no hay una concreta.
Personalmente, estoy en contra, vea las películas y documentales que vea. No obstante, también soy consciente de que hay que vivir las situaciones para hablar con propiedad, pero no creo que se llegue a nada quitándole la vida a otra persona; es el camino fácil, lo preferible antes que atacar los problemas de raíz y luchar con cuestiones más complejas y que llevarían más tiempo que el requerido para atar a alguien a una camilla, inyectarlo y verlo agonizar durante 9 minutos literalmente, para hacer de cuenta que "acá no pasó nada".
No sé si, en este caso, los supuestos culpables lo eran/son realmente. Soy de obsesionarme con este tipo de historias y seguir buscando información para llegar a una conclusión pero, siempre que lo hago, doy con lo mismo y es que nadie admite nada, o sí, pero para decir, después, que fueron presionados por la policía para confesar su culpabilidad cuando, en realidad, son inocentes. Y así es como hay 30 mil millones de casos a la deriva.
En fin. Si les gusta quemarse la cabeza, ver escenas de crímenes, relatos y un poco de morbo, véanlo.
Tiene datos interesantes además, como que hay groupies del "corredor de la muerte", esto depende de cada país, Estado o lo que sea, pero en donde la pena de muerte está permitida, vendría a ser donde están ubicadas las celdas de quienes esperan para ser ejecutados. Otro dato es que, previamente, tiene que verlos un médico y no pueden estar locos o heridos de bala (por ejemplo), sino, la misma no se les aplica. Otra cosa interesante es ver cómo se aferran a Dios una vez encerrados, pero la necesidad que tiene el hombre de creer en algo es tema para otro día... mucho viaje por hoy.
Me encantan estas cosas, posta. Freaky.
P.D.: "El niño con el pijama a rayas" está pendiente todavía.
Y déjese de pensar que la Música es una nota
"Cada vez que tuve dudas acerca del amor y las famosas almas gemelas. Cada vez que pensé que el amor no es para mí. Cada vez que me sentí sola por creer que nadie me entendía, simplemente porque nadie más pasaba por lo que estaba pasando yo en ese determinado momento.
Cada vez que tuve ganas de desaparecer, de olvidarme de todo y ver las cosas desde lejos. Cada vez que me miré a los ojos en un espejo y me desconocí. Cada vez que lloré hasta dormirme. Cada vez que dejé de creer en todo y en todos. Cada vez que vi mi vida pasar y, peor, me vi a mí viéndola pasar (aunque fue sólo una y espero así siga siendo porque creo que si esa imagen no te abre los ojos, si ahí no te percatás de que estás en el fondo y no queda otra que subir, estás en el horno). Cada vez que dudé acerca de qué estoy yo haciendo acá, para qué vine, cuál es mi "misión", si es que hay una... Siempre encontré refugio en algo a lo que es tan simple de llegar pero tan complicado de sentir de verdad: La música. Fue ahí donde encontré muchísimas respuestas: Que el amor no se cuestiona, simplemente se siente. Que hay más personas de las que yo pienso que están pasando por lo mismo que yo hoy y que, a su vez, me acompañaron ayer, tanto en los malos momentos como en los buenos; y lo van a hacer, también, en un mañana... Y me refiero a la música como un lugar porque es un escape hermoso; la comprensión que no tuve, el amor que me faltó, ese resguardo que no encontré. Cada vez que me perdí o dudé de mí, sonó más fuerte para hacerme saber que estaba ahí, conmigo.
Es raro de explicar. La música en mi vida es cerrar los ojos en un toque y viajar; pensar en todo y en nada. Que me importe cada cosa y ninguna. Es que se me erice la piel cuando escucho a alguien cantar de una manera que llega. Es no escuchar mi música por un par de días y que, al volver a hacerlo, el corazón me lata más fuerte, similar a la alegría que tengo cuando me reencuentro con un amigo que hace tiempo no veo... Es ir con el mp4 por la calle y que todos me chupen un huevo; pintando la realidad de un color muchísimo más lindo. Es reírme sola o ponerme sentimental porque tal tema me hace acordar a determinado momento o persona. [...]
La música es mi amiga desde que estoy en la panza de mi mamá porque le ponía los auriculares alrededor para calmarme cuando yo me ponía loquita de noche y no paraba de moverme. Es la pasión que en otras cosas y hasta personas, no encontré ni voy a encontrar jamás. Es eso que no busqué pero que llegó a mí. Es, ahora, a lo que acudo siempre... Es puro sentir.
Y, por si no quedó claro, es el amor de mi vida".
Lo escribí hace ochenta años más o menos, pero describe exactamente lo que siento y voy a seguir sintiendo por la música. Es increíble, realmente no se dan una idea del amor que siento por los cantantes que me acompañan en la vida, desde los que lo hacen todos los días hasta los que escucho de vez en cuando.
Esa capacidad que tienen de hacerme sentir comprendida cuando, muchas veces, nadie de mi entorno puede lograrlo; o ese don, porque de otra manera no podría llamarlo, con el que se hacen querer. Sin siquiera saber que existo, pasan a ser como amigos porque me río, lloro, me siento acompañada, me resguardo y pienso con y gracias a ellos siempre.
Esto y la fotografía sin dudas que son las dos cosas que me generan más felicidad en el mundo.
Mi vicio más potable...
Mi adicción más saludable.
Es frágil línea entre ficción y realidad.
Cada vez que tuve ganas de desaparecer, de olvidarme de todo y ver las cosas desde lejos. Cada vez que me miré a los ojos en un espejo y me desconocí. Cada vez que lloré hasta dormirme. Cada vez que dejé de creer en todo y en todos. Cada vez que vi mi vida pasar y, peor, me vi a mí viéndola pasar (aunque fue sólo una y espero así siga siendo porque creo que si esa imagen no te abre los ojos, si ahí no te percatás de que estás en el fondo y no queda otra que subir, estás en el horno). Cada vez que dudé acerca de qué estoy yo haciendo acá, para qué vine, cuál es mi "misión", si es que hay una... Siempre encontré refugio en algo a lo que es tan simple de llegar pero tan complicado de sentir de verdad: La música. Fue ahí donde encontré muchísimas respuestas: Que el amor no se cuestiona, simplemente se siente. Que hay más personas de las que yo pienso que están pasando por lo mismo que yo hoy y que, a su vez, me acompañaron ayer, tanto en los malos momentos como en los buenos; y lo van a hacer, también, en un mañana... Y me refiero a la música como un lugar porque es un escape hermoso; la comprensión que no tuve, el amor que me faltó, ese resguardo que no encontré. Cada vez que me perdí o dudé de mí, sonó más fuerte para hacerme saber que estaba ahí, conmigo.
Es raro de explicar. La música en mi vida es cerrar los ojos en un toque y viajar; pensar en todo y en nada. Que me importe cada cosa y ninguna. Es que se me erice la piel cuando escucho a alguien cantar de una manera que llega. Es no escuchar mi música por un par de días y que, al volver a hacerlo, el corazón me lata más fuerte, similar a la alegría que tengo cuando me reencuentro con un amigo que hace tiempo no veo... Es ir con el mp4 por la calle y que todos me chupen un huevo; pintando la realidad de un color muchísimo más lindo. Es reírme sola o ponerme sentimental porque tal tema me hace acordar a determinado momento o persona. [...]
La música es mi amiga desde que estoy en la panza de mi mamá porque le ponía los auriculares alrededor para calmarme cuando yo me ponía loquita de noche y no paraba de moverme. Es la pasión que en otras cosas y hasta personas, no encontré ni voy a encontrar jamás. Es eso que no busqué pero que llegó a mí. Es, ahora, a lo que acudo siempre... Es puro sentir.
Y, por si no quedó claro, es el amor de mi vida".
Lo escribí hace ochenta años más o menos, pero describe exactamente lo que siento y voy a seguir sintiendo por la música. Es increíble, realmente no se dan una idea del amor que siento por los cantantes que me acompañan en la vida, desde los que lo hacen todos los días hasta los que escucho de vez en cuando.
Esa capacidad que tienen de hacerme sentir comprendida cuando, muchas veces, nadie de mi entorno puede lograrlo; o ese don, porque de otra manera no podría llamarlo, con el que se hacen querer. Sin siquiera saber que existo, pasan a ser como amigos porque me río, lloro, me siento acompañada, me resguardo y pienso con y gracias a ellos siempre.
Esto y la fotografía sin dudas que son las dos cosas que me generan más felicidad en el mundo.
Feliz día de la Música a las bandas sonoras de mi Vida y a todos los que la disfruten como yo :)
Mi adicción más saludable.
Es frágil línea entre ficción y realidad.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
http://www.elpais.com.uy/120719/ultmo-652757/ultimomomento/the-cure-llegaria-a-uruguay-en-2013/
Si puedo cantar algún día Mint Car en vivo, voy a ser tan feliz!
No, loco, me hicieron el díaaaa :)
sábado, 17 de noviembre de 2012
No entiendo la necesidad que tenía mi mente de hacerme soñar con esta persona y encima crear un idilio en ese lapso que habrá durado. Claramente me desperté de malhumor y con interés de saber de su vida...
Ahora, lo que entiendo menos y hasta me hace pensar que la vida misma es más yegua que mi mente, es que, al haber indagado para saber qué onda, no sólo me enteré que él, con el que soñé, está de novio, sino que la susodicha es la hermana menor de una mina que fue amiga mía... 16 años tiene. DIECISÉIS. ¿Me entendés que yo a la borrega esa la conocí cuando no hacía más que hincharle los ovarios a mi amiga, como todo hermano menor? Y este flaco es... no encuentro un adjetivo pero, loco, no. No puede ser.
Soy una persona que se deja llevar bastante por suposiciones o coincidencias; no me hago ilusiones con respecto a los hombres, o de eso me convenzo, pero me es inevitable, al hablar con alguno que me gusta y que me demuestra que tiene dos dedos de frente, empezar a sacar conjeturas apresuradas. Si coincidimos en ideas, ponele que me imagino estando a largo plazo con esa persona. Si resulta que le gustan las mismas películas que a mí o alguna de esas cosas, ya se viene el casamiento en mi mente, y ya el hecho de coincidir en gustos musicales me hace pensar en comprarnos un Gólden. Claramente esto no es literal, pero en serio, apuesto muchas fichas de golpe en personas que ni lo valen y hasta por razones sin importancia... Bueno, acabo de decir que soñé con alguien y empecé a averiguar sobre él, o sea que también lo tomé como "señal". Esto me hace pensar que estoy mal mentalmente, pero es más fuerte que yo; la mente se me dispara antes de poder hacer algo siquiera y obvio que cuando las cosas salen al revés, me enojo y me alejo. Porque en mi mente ya viví algunos momentos, ya pensé lo que iba a decir y demás, y la realidad me muestra que es un boludo o uno más del montón, lo cual vendría a ser lo mismo. Y eso me decepciona.
Ayer vi a una monja, podría haber tomado eso como señal pero dejémosla por esa...
Dejando de lado mi anécdota del sueño de hoy, quiero decir que me estoy sintiendo bastante rara últimamente en cuanto a los hombres en general. No, no soy lesbiana.
Me pasa que soy muy caprichosa, intolerante y consentida, es decir que si las cosas no se dan como espero o me rompen las pelotas, me enojo mucho, me calmo y me alejo. El tema en cuanto a los hombres es que únicamente con ellos me pasa eso de imaginarme las cosas de antemano. Siempre digo que no tengo expectativas, pero en realidad sí; eso hace que un comentario en el momento menos indicado, por ejemplo, me haga querer dejar de verlo.
Actualmente no estoy enamorada, ni siquiera me gusta alguien que me mueva el piso y eso creo que justifica mi desapego; hace años no me pasa eso de empezar a conocer a alguien y sentir un millón de cosas, pero tengo muchas ganas de volver a sentirme así y esta es la razón por la cual fuerzo mis vínculos con los que conozco: Porque quiero enamorarme, básicamente. Y ninguno lo logra, no me hacen sentir nada, por ende, me aburren y pasan a ser anécdotas, ni siquiera de esas que valen la pena ser contadas.
Hoy en día tengo claro lo que quiero, de chica sólo tenía una serie de tips físicos con los que tenía que contar la otra persona para que yo me fijara en ella. Hoy sólo quiero que alguien me enamore y que eso sea correspondido, porque dejé mi pasado atrás y ya no me siento mal.
Fue frustrante tener a alguien "atrás", por así decirlo; que se preocupara por mí, me tratara bien y se interesara, y no querer hablarle por el hecho de que no teníamos química, y eso es algo que se da o no, no nace con el tiempo ni surge de manera mágica, o sí, pero ni bien conocés a la persona.
Me cansé de cosas vacías y no voy a dejar de repetirlo. No tenía sentido volver a verlo, ni contestarle mensajes a desgano, porque no sentía nada ni iba a sentirlo nunca. Las relaciones pura y exclusivamente físicas no van conmigo, y esa estupidez de amigos con derecho a roce tampoco; lo que cuesta sanarse en serio posta que no se dan una idea de lo que lleva.
Sería una real y completa idiota si volviera a mendigar cariño, si me conformara con lo poco que me da alguien y estuviera dispuesta a bancarle mucho sólo porque lo quiero y me gusta cómo me hace sentir; el querer, con el tiempo, desapareció. El apego también, así como la costumbre y esa sensación de que no podía vivir sin esa persona cerca, pero se sintió terrible y no pienso repetirlo porque, quizá, esta vez sólo tuve suerte de salir medianamente bien parada.
Necesito algo sano y, para eso, tuve que sanarme yo y tengo que seguir haciéndolo. Así como quererme para ser querida y podría seguir. Es muy temprano para ver cambios, capáz, pero ya con haber tomado las decisiones, tener las cosas claras y saber qué camino quiero tomar o estoy tomando, me siento mejor.
Al márgen, el 15 fui al mejor recital de toda mi Vida.
Ahora, lo que entiendo menos y hasta me hace pensar que la vida misma es más yegua que mi mente, es que, al haber indagado para saber qué onda, no sólo me enteré que él, con el que soñé, está de novio, sino que la susodicha es la hermana menor de una mina que fue amiga mía... 16 años tiene. DIECISÉIS. ¿Me entendés que yo a la borrega esa la conocí cuando no hacía más que hincharle los ovarios a mi amiga, como todo hermano menor? Y este flaco es... no encuentro un adjetivo pero, loco, no. No puede ser.
Soy una persona que se deja llevar bastante por suposiciones o coincidencias; no me hago ilusiones con respecto a los hombres, o de eso me convenzo, pero me es inevitable, al hablar con alguno que me gusta y que me demuestra que tiene dos dedos de frente, empezar a sacar conjeturas apresuradas. Si coincidimos en ideas, ponele que me imagino estando a largo plazo con esa persona. Si resulta que le gustan las mismas películas que a mí o alguna de esas cosas, ya se viene el casamiento en mi mente, y ya el hecho de coincidir en gustos musicales me hace pensar en comprarnos un Gólden. Claramente esto no es literal, pero en serio, apuesto muchas fichas de golpe en personas que ni lo valen y hasta por razones sin importancia... Bueno, acabo de decir que soñé con alguien y empecé a averiguar sobre él, o sea que también lo tomé como "señal". Esto me hace pensar que estoy mal mentalmente, pero es más fuerte que yo; la mente se me dispara antes de poder hacer algo siquiera y obvio que cuando las cosas salen al revés, me enojo y me alejo. Porque en mi mente ya viví algunos momentos, ya pensé lo que iba a decir y demás, y la realidad me muestra que es un boludo o uno más del montón, lo cual vendría a ser lo mismo. Y eso me decepciona.
Ayer vi a una monja, podría haber tomado eso como señal pero dejémosla por esa...
Dejando de lado mi anécdota del sueño de hoy, quiero decir que me estoy sintiendo bastante rara últimamente en cuanto a los hombres en general. No, no soy lesbiana.
Me pasa que soy muy caprichosa, intolerante y consentida, es decir que si las cosas no se dan como espero o me rompen las pelotas, me enojo mucho, me calmo y me alejo. El tema en cuanto a los hombres es que únicamente con ellos me pasa eso de imaginarme las cosas de antemano. Siempre digo que no tengo expectativas, pero en realidad sí; eso hace que un comentario en el momento menos indicado, por ejemplo, me haga querer dejar de verlo.
Actualmente no estoy enamorada, ni siquiera me gusta alguien que me mueva el piso y eso creo que justifica mi desapego; hace años no me pasa eso de empezar a conocer a alguien y sentir un millón de cosas, pero tengo muchas ganas de volver a sentirme así y esta es la razón por la cual fuerzo mis vínculos con los que conozco: Porque quiero enamorarme, básicamente. Y ninguno lo logra, no me hacen sentir nada, por ende, me aburren y pasan a ser anécdotas, ni siquiera de esas que valen la pena ser contadas.
Hoy en día tengo claro lo que quiero, de chica sólo tenía una serie de tips físicos con los que tenía que contar la otra persona para que yo me fijara en ella. Hoy sólo quiero que alguien me enamore y que eso sea correspondido, porque dejé mi pasado atrás y ya no me siento mal.
Fue frustrante tener a alguien "atrás", por así decirlo; que se preocupara por mí, me tratara bien y se interesara, y no querer hablarle por el hecho de que no teníamos química, y eso es algo que se da o no, no nace con el tiempo ni surge de manera mágica, o sí, pero ni bien conocés a la persona.
Me cansé de cosas vacías y no voy a dejar de repetirlo. No tenía sentido volver a verlo, ni contestarle mensajes a desgano, porque no sentía nada ni iba a sentirlo nunca. Las relaciones pura y exclusivamente físicas no van conmigo, y esa estupidez de amigos con derecho a roce tampoco; lo que cuesta sanarse en serio posta que no se dan una idea de lo que lleva.
Sería una real y completa idiota si volviera a mendigar cariño, si me conformara con lo poco que me da alguien y estuviera dispuesta a bancarle mucho sólo porque lo quiero y me gusta cómo me hace sentir; el querer, con el tiempo, desapareció. El apego también, así como la costumbre y esa sensación de que no podía vivir sin esa persona cerca, pero se sintió terrible y no pienso repetirlo porque, quizá, esta vez sólo tuve suerte de salir medianamente bien parada.
Necesito algo sano y, para eso, tuve que sanarme yo y tengo que seguir haciéndolo. Así como quererme para ser querida y podría seguir. Es muy temprano para ver cambios, capáz, pero ya con haber tomado las decisiones, tener las cosas claras y saber qué camino quiero tomar o estoy tomando, me siento mejor.
Al márgen, el 15 fui al mejor recital de toda mi Vida.
"Si quieres cambio verdadero, pues, camina distinto".
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