Tener la oportunidad, poder estar más allá. Tan acostumbrado a no ser, a desconfiar; a no ganar.
El mar se te abrió una vez, se te abrió para no parar y vos no te despertaste; lo arruinaste una vez más.
Es tan perfecto que asusta, porque nunca es justa la felicidad. Saber elegir es lo que cuesta más. No cualquiera suma sin restar.
Sentís la electricidad y no la sabés llevar; te quema, te paraliza, no te deja reaccionar.
El enemigo peor, ese gran saboteador, siempre será uno mismo. Y ese miedo a estar mejor. Es tan perfecto que asusta, porque nunca es justa la felicidad. Saber elegir es lo que cuesta más. No cualquiera suma sin restar.
Es tan perfecto que asusta, porque nunca es justa la felicidad.
Y la puta nunca es justa, porque algunos nunca la tendrán.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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