Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

sábado, 4 de agosto de 2012

La felicidad de saber que por fin estoy empezando a hacer las cosas bien. Que estoy armando mi propio puente entre lo que soy y lo que quiero llegar a hacer. Que ya me conozco lo suficiente; que ahora es momento de aprender a quererme así. Basta de planteos o dudas, si, total, los planteos nunca me salen bien... Para qué pensar tanto? Por qué tantos miedos? Tantas dudas? Estoy acá, tengo sueños y, por suerte, maneras de cómo lograrlos; es momento de empezar a actuar. Lamentablemente, no soy eterna y, por ende, la vida se me va. Se me va extrañando. Se me va pensando demás. Se me va en los nervios. En lugares donde no tengo que estar. Lo cual no quita que todo ésto no sea necesario, mal o bien, también es parte de la vida, pero hay que saber cuándo parar, dicen. Es necesario fijarme límites; retarme un poco cada tanto porque no saben lo difícil que se me hace, por momentos, convivir con esta imaginación que no tiene límites; me gustaría, a veces, no ser tan soñadora e idealista, pero es que me quiero tanto, tanto, que ya ni quiero cambiar eso, porque me hace a mí y no me gustaría ser otra persona; yo quiero vivir esta vida conmigo, siendo yo misma.

De repente, me falte que ciertas cosas se acomoden. No voy a negar que ansío que eso pase, pero tampoco es el fin del mundo. Yo no sé si el amor está cerca, ni sé si lo que tengo es amor, tampoco si, siquiera, tengo algo; sólo sé que no puedo dejar de esperarlo por más que me diga a mí misma que no lo estoy haciendo o que ya es en vano. La realidad es que siento más cosas de las que quisiera y tengo que ser fiel a eso. Yo no voy a negarme a mí misma, no voy a hacer eso que tanto critico de la otra parte.
Yo sólo sé que las cosas van a darse, lo sé porque lo siento acá, y no necesito nada más. Puede terminar dándose en un final o en otros encuentros. Puede decantar en un capítulo cerrado al fin, o en el principio de otros; lo que sea, es lo que me va a convenir, porque soy así de optimista y hasta con el agua al cuello extraigo aspectos positivos, de eso me alimento, supongo.
De momento, disfruto de las personas que me rodean y de lo imprevisto. No espero nada más que el hecho de que la vida me sorprenda, y me siento tan en paz, que es increíble.


Todas las versiones encuentran sitio en mi mesa. Todas mis canciones por una sola certeza.
No quiero que lleves de mí nada que no te marque. El tiempo dirá si, al final, nos valió lo dolido.
Perderme, por lo que yo ví, te rejuvenece. La vida es más compleja de lo que parece.
Mejor, o peor, cada cual seguirá su camino... Cuánto te quise, quizás, seguirás sin saberlo.
Lo que dolería por siempre, ya se desvanece.
La vida es más compleja de lo que parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario