Con lo que algunos se atreven a llamar "Procesión por dentro". El diccionario dice: "Expresión que se utiliza cuando alguien experimenta algún sentimiento doloroso, pero aparenta serenidad y tranquilidad"; yo siento eso de alguna forma. Camino como si no pasara nada; con cara de pensar qué puedo pedir para cenar a la noche, con la despreocupación de quien anda con tiempo de sobra. El paso igualmente es tranquilo, pero firme. Imposible más constante, después de haberlo recorrido tantas veces en mi cabeza, y después de despertarme tantas mañanas y discutir conmigo misma si ese trayecto era una pesadilla o un sueño más. Las mismas baldosas flojas son casi como huellas; como si alguien hubiese querido que no me olvidara por dónde ir. Ahora que llegué, sentada pienso qué mierda hago acá, fumándome un pucho? Mejor pego la vuelta, con la esperanza de que haya alguien que me esté esperando en mi puerta a mí. Listo. Basta de postergar. Ya vine y me di cuenta que lo que soñaba era mentira; un cuento para dormir, pero que yo misma me contaba, con el anhelo de que, el repetírmelo todas las noches, cambiara un poco la realidad de la situación o, mejor dicho, la realidad de nuestra relación pero me di cuenta de que, en verdad, tenemos diferencias irreversibles, y no se puede ver lo que no hay (ni va a haber). Pero voy a poder seguir mi camino, y sabés por qué? Porque ya no tengo pesadillas sobre boludeces pendientes. Sólo soy feliz; próspera. Tengo mucho tiempo, paciencia, ganas y oportunidades.
Al fin y al cabo, sólo se trata de encarrilarse otra vez, después de chocar; no importa el destino.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario