Hoy es hasta gracioso ver cómo, a veces, me las doy de algo; me arriesgo al suponer que ya viví algunas que otras experiencias relevantes, que me conozco y que, por eso, de tal o cual forma no voy a actuar nunca... Afirmo que ciertas cosas van a ser para siempre y que otras nunca van a cambiar, que son de determinada manera y punto, porque sí...
y ahí, ahí mismo, la Vida aparece y con un par de golpes bien dados me dice algo así como Chiquita, de mí todavía no sabés un carajo.
Tan frágil que asusta.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario