Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

jueves, 6 de diciembre de 2012

No se quema con basura, siempre algo hay en su galera. Vive loco en su cordura, y siente más que cualquiera. Su droga es vivir a pleno, se pica con humildad, fuma consejos ajenos y aspira sinceridad.
La vida lo educó a los bastonazos y, a veces, la muerte también.
Tuvo como profesor a un diablo bien pirata, que le enseñó que la vida no siempre es ganar. Él lo aprendió, lo masticó y, por fin, supo llorar...
Y un bobo muerde el anzuelo, ese que le hace olvidar, con un dolor por consuelo, y cree que muerde caviar; pero este enano demente sabe que la papa está en no preguntar por el morfi, sino en comer y disfrutar.

La vida lo educó a los bastonazos y, a veces, la muerte también.
Tuvo como profesor a su ángel de la guarda, que le enseñó que un fracaso no siempre es perder. Él lo aprendió, lo masticó y, por fin, supo reír...

Y hoy el diablo y aquel ángel ven al pequeño saltamontes romper paredes con el bocho una vez más. Van a brindar por lo que fue su mayor creación de integridad.



(Esta canción no puede ser más perfecta. NO PUEDE).

No hay comentarios:

Publicar un comentario