La entrada anterior me hizo acordar a una anécdota.. Generalmente, mis amigas suelen reírse de mis enamoramientos diarios, tanto en el bondi como en la facultad o en la calle misma; son lapsos en los cuales me flecho y, bueno, nada... nada literalmente porque soy muy torpe de por sí y más en esos casos en los que me interesa alguien. Posta que no me doy cuenta cuándo alguien está, a su vez, interesado en mí y como no doy mucho pie a que algo pase, claramente nunca pasa nada.
Y digamos que si a mi poca experiencia en cuanto a demostrar cosas le sumamos que el otro día yo salía a las 18:45 de dar mi último examen del 2012, con el cerebro completamente en stand by, sueño y hambre, menos chances había de remar la situación...
Cuestión que me subí a un bondi con todas esas sensaciones corriendo por mi cuerpo más un calor de la puta madre y cara de desquiciada. Me senté en el primer asiento que encontré libre, no sin antes analizar que al lado mío había un flaco bastante de mi gusto(?). Como quien no quiere la cosa (o sí) y por una extraña razón (o no), el pibe cada tanto me miraba sin ningún disimulo y se me iba recostando a medida que avanzábamos en el trayecto y digamos que yo no entendía el porqué, dado que no estaba durmiendo para nada y sólo cambiaba las canciones de su mp4/lo que sea, mientras yo hacía lo mismo. Por momentos me dio la sensación de que quería que yo mirara su artefacto... inocentemente hablando. Pero lo que menos me importaba era eso, o sea, eran casi las 7 de la tarde y hacía muchísimo calor ahí adentro, por lo que su "recostamiento" me empezó a joder un toque, así que amablemente empecé como a enderezarme, buscando que hiciera lo mismo, pero nada... por ende, lo miré de reojo y Laputamadre, linda, ¿sos idiota? me dije al ver detalladamente al sujeto en cuestión. De nada sirve describirlo si son mis gustos al fin y al cabo, pero digamos que reunía todo lo que suele volverme bastante loca: Carilindo, ojos claros, tatuajes. No son requisitos ni nada por el estilo, pero no sé qué generan en mí estas cosas que me estupidizo completamente.
Durante las paradas que me quedaban, me propuse a limpiarme la baba disimuladamente, hasta que, en un momento, algo me hizo volver a la realidad: El pibe le dio un golpe fuerte a su asiento. Y como no soy muy buena en esto de ser sutil, lo miré con mi mejor cara de no entender un carajo, a lo que me miró fijo y me dijo "Están bravos los mosquitos, ¿eh?". A todo esto, mi expresión había pasado de un WTF a una de babosa full time, por lo que atiné a largar una semi risa, de esas bien de pajera y decirle "Mal", con esa expresión de "Tendríamos hijos re lindos. Casémonos"... Ok no, pero es cierto que le contesté eso y la cosa terminó ahí.
¿Que soy una gila? Sí, obvio. La tengo clarísima a esa.
Datos personales
- Lile
- No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.
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