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No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

martes, 6 de noviembre de 2012

Yo entiendo y respeto que cada relación o vínculo es un mundo y toda la historia, pero no me entra en la cabeza cómo ahora una persona de un poco más de mi edad puede llegar, en un mes, a sentir por otra algo similar a lo que yo fui sintiendo durante cuatro años. No entiendo.
No admito, no puedo permitir que compare un vínculo con otro porque no... o sea, no. No. N-O.
No hablo de las terceras personas en cuestión, me refiero a lo que yo sentí hasta mediados de este año por cuatro años, y lo que ella siente gracias a algo de menos de un mes, no tiene lógica.

Me recontra re mil molesta que me diga que es porque está enamorada o "embrujada", que no hay otra explicación coherente a quererlo tanto y tener estas ganas de verlo, siendo que el pibe es un idiota con todas las letras y ella lo tiene claro.
Amiga, no estás enamorada, no estás embrujada. Simplemente te enganchaste con un flaco que es un gil y amás el basureo, porque eso es parte de cierta especie de minas que adoramos ser boludeadas de vez en cuando. No tenés que ir a un lugar de magia negra para que te "desaten" o te ayuden a olvidarlo, estás encaprichada porque el flaco no te da la hora. La noche del viernes o madrugada del sábado, seguramente te mande un mensaje pidiéndote para verse y vos te olvides de que durante el resto de la semana ni te registró, probablemente le histeriquees un rato con que sí, que no, y en un par de horas estés envuelta en unas sábanas con el idiota roncándote al lado, puteándote a vos misma por tener el ego pateado. Una vez empezada la semana, la historia volverá a repetirse. Y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Porque pibes así no pueden ser más predecibles porque el día tiene 24 horas, y no necesitás conocerlos demasiado para darte cuenta.

Entonces, sí, mi vínculo con X persona (y digo vínculo porque fue más eso que una relación con todas las letras a fin de cuentas) no habrá sido LA historia; pudo haber sido enfermizo a lo último, él puede tener millones de defectos como yo los míos, pero no pienses que hablás con propiedad sólo porque un pibe ahora no te contesta los mensajes. No trates de hablarme de algo como si yo no supiera lo que se siente, ni le agregues dramatismo, diciéndome que es algo no correspondido, que nunca habías estado tan atrás de alguien en tu vida, porque es probable que yo me ponga mal por vos un rato, hasta que razone y me acuerde de que ni pasó un mes, y yo sentí todas esas cosas en un tiempo prolongado.
Amar de manera insana a alguien no es nada del otro mundo, pero a mí nadie me dijo de qué se trataba, ni por qué razones me convenía evitarlo o cortarlo a tiempo; yo te estoy dando esas respuestas y te estás cagando en todas.

No sabés nada. Ni lo que, verdaderamente, es estar atrás de alguien y perder todo tu orgullo, ni lo que se siente no respetarte o quererte a vos misma durante tanto tiempo, ni lo que es sentir algo que no es correspondido un cien por ciento, ni lo que es ser tan jodidamente masoquista y querer a un punto enfermizo a alguien. No lo sabés y ojalá no lo sepas nunca.

Lo que me enoja de todo esto no es la comparación, sino que pidas consejos y después me los retruques diciendo cualquier cosa para que la balanza quede a tu favor y yo te diga que tenés razón, que estás "embrujada" y que deberías verlo porque te gusta mucho. Cuando esas cosas son una reverenda estupidez, y yo ya viví todo eso y me gustaría ahorrarte lo mal que seguramente lo pases si seguís con esa rutina de "lo veo cuando se acuerda de mí".

A fin de cuentas, yo decidí arreglármelas sola. Pedí consejos y los tuve en cuenta porque de verdad los necesitaba, pero no anduve llorándole a nadie para que me tuviera lástima por mis propios errores o decisiones.
Así que al carajo con las personas estúpidamente necias que piden consejos sólo para que uno termine sintiendo lástima por ellas o dándoles la razón. ¿Saben qué? Amo tener la razón, y nunca se las voy a dar.

1 comentario:

  1. Jaaa, sos un amor, sobran las palabras. Noto cierto enojo hacia la terquedad o necedad de tu amiga...

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