Datos personales

Mi foto
No soy igual en lo que digo y escribo. Cambio, pero no cambio mucho. El color de las flores no es el mismo bajo el sol que cuando una nube pasa o cuando entra la noche y las flores son color de sombra. Pero, quien mira, ve bien que son las mismas flores, por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo, fijaros bien en mí: Si estaba vuelto para la derecha, me volví ahora para la izquierda, pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies. El mismo siempre, gracias al cielo y a la Tierra y a mis ojos y oídos atentos, y a mi clara sencillez de alma.

sábado, 25 de agosto de 2012

Me encanta tanto, a veces, pirar con la idea de despertarme un día y no acordarme de nadie; no tener sentimientos que me unan a nadie más que a mi padre, mi hermano y mis abuelos. No saber quién carajo es el resto, ni sentir algo por esas personas que me lleve a recordar.
No quiero más canciones que me muevan el piso, ni lugares que me transporten a momentos. Les regalo mis fotos, mi música... Todo lo que me una a esa gente. Que a mis recuerdos se los lleve el viento o quien los quiera. Estoy cansada de sentirme atada a las personas, de mirar a alguien a los ojos y sentir mil cosas que no quiero porque escapan a mí, no puedo controlarlas y eso me enoja. Me enoja que las personas me marquen sin yo darles permiso, quién carajo son? Yo las marco también acaso? Yo digo comentarios ofensivos, hago que los demás carguen con MIS culpas, o alimento sentimientos para, después, borrarme como una cobarde? No lo creo, pero no recibo lo mismo. Y es acá donde confirmo que soy una re mina, con todas las letras. Soy más buena piba de lo que creo y siempre estoy subestimándome, cuando la realidad es que valgo muchísimo más que toda esta mierda que a veces me rodea, porque son gente de mierda.

Estoy cansada de no tener una madre. Me harta que no sepa cumplir ese rol, cuando lo único que se necesita para hacerlo bien es AMOR, loco, amor, nada más. Ahora a su cariño realmente me lo paso por el orto, porque no estuvo ahí cuando la necesité, me falló como nadie más me va a fallar en esta vida, y es por eso que, por más que quiera tener una buena relación con ella, no puedo. No puedo porque la mente siempre se encarga de recordarme todos los momentos en los que no estuvo ahí; la veo a ella y se me vienen a la cabeza todas las situaciones patéticas que pasamos por su problema, me acuerdo de mi padre mal, por no saber qué carajo hacer solo, con dos hijos a cuestas. Por no saber qué inventar para comer o qué malabares hacer para pagar las cuentas. La veo a ella y es como si volviera a escuchar todas esas frases tan hirientes: "Mientras vos dependas de mí, vas a hacer lo que yo quiera". "Yo me pregunto, qué harías sin mí?". Y todas esas palabras que repitió una y otra vez, encargándose de desmerecer a mi padre como persona, o haciéndome saber que yo fui una especie de error, o una inútil que no servía para nada.
Me falló tantas veces, no estuvo en tantas situaciones, y van, porque todavía sigue sin saber absolutamente nada de mi vida, sólo lo que yo le cuento.
Y mi corazón no sana, y me enloquece, porque me pregunto si es una especie de karma que voy a tener que cargar durante toda mi vida, o si, en algún momento, voy a poder mirarla sin sentir un frío en todo el cuerpo. Supongo que el trabajo duro también le toca a la pareja de papá, fue rarísimo para mí convivir con alguien que, más o menos, supiera cumplir un rol un tanto similar al de "madre". Se preocupa por mí, habla conmigo, me entiende, se banca mis tiempos (que no es fácil). Se fumó mis enojos del principio, mis escenas por no saber qué hacer, por no querer encariñarme, porque la verdad es que estoy hasta los ovarios de que la gente, a la larga, se borre. Estoy podrida de que me dejen sola, entonces, es más fácil para mí no querer; poner esta barrera y sentarme a ver cómo algunas personas tratan de llegar a mí y yo no las dejo. Y así me pasa con todos, porque hasta mis amigas tuvieron que hacer un laburo de hormiga para lograr que yo las dejara entrar, la diferencia es que, probablemente, no lo hayan notado.

La realidad es que ya tengo suficiente con estos recuerdos. Soy muy joven como para estar así de marcada y para tenerla tan jodidamente clara. Para ser así de fuerte. Soy muy joven como para experimentar miedo de hacer memoria, por ver todos estos fantasmas. Me siento desprotegida cada vez que releo esta etapa, y voy corriendo a los brazos de papá porque él llora cada lágrima mía, sabe de qué escapo, cuáles son las frases que me hacen temblar así, y qué recuerdos son los culpables de ahogarme en llanto. Se arma de fuerza y me dice que ya está, porque sí, es una etapa superada pero la herida no sana. Él me hace saber que está acá, siempre fue la luz entre toda la mierda de esa etapa, mi amor por él siempre me rescató, y lo sigue haciendo.
Y eso fue lo que más dolió. Haber escuchado y seguir escuchando frases de esta mujer, en contra suya, eso fue lo que más dolió. Porque a mí podés intentar joderme de treinta formas, pero con mi viejo ni siquiera intentes meterte porque no amenazo, sino que simplemente voy a los actos, seas quien seas: Mi vieja, el Papa, el presidente, mi mejor amiga, el amor de mi vida; no sos nadie para mí al lado de mi padre.

Iba a hablar de esas personas que me alimentan sentimientos pero ya sufrí cosas mejores que estas de ahora, me queda claro después de escribir todo ésto, así que realmente el amor me recontra remil chupa el órgano reproductor.

Si ésto no es catarsis, por fa, tóquenme el timbre y háganmelo saber.
Besitos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario